La investigación penal que impactó a la ciudad de Santa Fe tras el hallazgo de 13 kilogramos de cocaína ocultos en dos secarropas tomó un nuevo rumbo jurisdiccional.

Así lo resolvió el juez Nicolás Falkenberg respecto a cuatro de los cinco imputados por formar parte del último eslabón de la red narcocriminal. La quinta, cuya conexión directa aún no fue probada, sigue en la órbita provincial.

La investigación penal que impactó a la ciudad de Santa Fe tras el hallazgo de 13 kilogramos de cocaína ocultos en dos secarropas tomó un nuevo rumbo jurisdiccional.
En una audiencia celebrada este jueves en los tribunales locales, el juez Nicolás Falkenberg, del Colegio de Jueces de la Primera Circunscripción Judicial, se declaró incompetente para seguir interviniendo en el legajo, ordenando la inmediata remisión de las actuaciones al fuero federal.
De esta manera, lo que inicialmente se presentó como un caso de microtráfico provincial, se unificará con la causa madre que investiga una red de narcotráfico a gran escala.
La resolución del magistrado surge tras el planteo de excepción presentado por las defensas de los imputados Patricia M., Kevin O., Lautaro O. y Sandra S.
Tanto el defensor público Nicolás Mosconi como el abogado particular Raúl Sartori sostuvieron que, si bien a sus clientes se les atribuyó haber formado parte del "último eslabón" de la cadena comercial, la evidencia presentada por la propia fiscalía vincula directamente sus actividades con una organización de alcance interjurisdiccional que ya está siendo investigada por la Justicia Federal.

Los fiscales Alejandro Benítez y Natalia Giordano, del Ministerio Público de la Acusación (MPA), defendieron su competencia basándose en la Ley de Desfederalización del microtráfico.
Tras la decisión del magistrado, la fiscalía terminó aceptando el pase de la causa en favor de la celeridad procesal, con el objetivo de evitar dilaciones y recursos de apelación que entorpecieran la marcha del expediente y resultaran en el vencimiento de los plazos de detención.
Ahora, será tarea de la Justicia Federal investigar la totalidad de la estructura criminal, desde el ingreso de la droga al país hasta su distribución final en los búnkeres de la ciudad de San Carlos Centro, donde residían los cuatro imputados.
El eje central que forzó el desplazamiento de la competencia fue la figura de R.F.S., conocido como "Gordo Fabi". Durante la audiencia, quedó claro que este hombre es el nexo común entre todos los detenidos, y se lo señaló como el encargado de ingresar los estupefacientes desde el norte del país camuflados en encomiendas de electrodomésticos.
Al estar el “Gordo Fabi” ya a disposición de la Justicia Federal por narcotráfico, el juez Falkenberg entendió que existe una "conexidad objetiva" que impide juzgar a los eslabones menores por separado.
Las defensas argumentaron, citando jurisprudencia de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que cuando existe una cadena de comercialización probada, la causa debe ser absorbida por el fuero de excepción, que es el federal.

En su fallo, el magistrado provincial coincidió. "De lo contrario, estaríamos montando parte de la investigación en el fuero federal y otra aquí", señaló Falkenberg, destacando que el material estupefaciente que los imputados habrían vendido, habría sido aportado por el “Gordo Fabi” .
Uno de los puntos más sensibles de la audiencia fue la situación de libertad de los cuatro acusados. Ante el riesgo de que el pase de jurisdicción generara un vacío legal que permitiera la liberación de los sospechosos por vencimiento de plazos, la fiscalía solicitó, con el consentimiento de las defensas, una prórroga de la detención por el término de 15 días.
Este plazo extraordinario permitirá realizar la digitalización de los legajos y la transferencia física de las evidencias secuestradas, que incluyen armas de fuego y la droga incautada.

Los imputados, quienes escucharon atentamente la resolución, prestaron su conformidad ante el juez para permanecer detenidos mientras se concreta la radicación de la causa en el Juzgado Federal de turno.
De las cinco personas imputadas el miércoles sólo una permanece, por ahora, bajo investigación de la Justicia provincial. Se trata de Tamara P., a quien le endilgaron el delito de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización”.
Fuentes judiciales señalaron que aún no se logró establecer una conexión directa entre ella y el “Gordo Fabi”, por lo que si bien fue detenida en el marco de los operativos realizados en la causa denominada “cocaína seca”, no se puede asegurar que haya formado parte de la red narcocriminal.