"Hizo un desastre con el cuerpo de su víctima; lo desmembró, lo quemó y luego trasladó partes a una plaza pública", recordó el fiscal Andrés Marchi al momento de solicitar la prórroga de la prisión preventiva en la que se encuentra Jésica Sosa.

La justicia santafesina dispuso que la mujer acusada de asesinar y descuartizar a su pareja en febrero de 2024 continúe detenida por un año más. La fiscalía aguarda peritajes genéticos

"Hizo un desastre con el cuerpo de su víctima; lo desmembró, lo quemó y luego trasladó partes a una plaza pública", recordó el fiscal Andrés Marchi al momento de solicitar la prórroga de la prisión preventiva en la que se encuentra Jésica Sosa.
En una audiencia celebrada este lunes en los tribunales locales, el juez Leandro Lazzarini resolvió extender la cautelar impuesta a la mujer de 38 años, quien fue imputada por el cruento “homicidio calificado” de su pareja, el jubilado Omar Alberto Pogliani (70).
La resolución judicial se da a pocos días del segundo aniversario del crimen que conmocionó a la capital provincial por la violencia desplegada sobre el cuerpo de la víctima.

El 3 de marzo de 2024, partes del cuerpo de Pogliani aparecieron en la Plaza Escalante de la ciudad de Santa Fe, envueltos en bolsas. El resto fue hallado, con signos de haber sido incinerado, en la casa que él alquilaba en un pasillo de 1 de Mayo al 4700. Llevaba varios días muerto.
En la audiencia de prórroga, la fiscalía fue contundente al describir las acciones de Sosa: “Lo desmembró, lo quemó y luego trasladó partes a una plaza pública". Este accionar, según el Ministerio Público de la Acusación, demuestra un desprecio total por la vida y por las normas mínimas de convivencia, reforzando la necesidad de mantenerla bajo custodia.
Uno de los puntos centrales para solicitar la extensión de la preventiva es la espera de un estudio de ADN fundamental. Se trata de peritajes sobre hallazgos realizados en la vivienda de calle 1 de Mayo que fueron remitidos al Laboratorio Genético Forense.
El fiscal informó que el procedimiento de apertura se inició a fines de 2025 y que los resultados finales estarían disponibles en un plazo de 15 a 20 días.
A esto se sumó que la magnitud de la pena en expectativa -prisión perpetua-, el análisis del comportamiento de la imputada tras el crimen -que intentó deshacerse del cuerpo y se ausentó del lugar, y que la soltura de Sosa representaría una amenaza directa para los testigos del caso, en su mayoría vecinos.

Pese a la oposición del defensor público Alejandro Bustamante, que cuestionó el vencimiento de los plazos legales y la supuesta falta de avance de la investigación, el juez Lazzarini consideró que el tiempo transcurrido es "razonable" dada la complejidad de un hecho ocurrido en la intimidad de un domicilio y del que sólo faltan los resultados de una pericia.
Con la confirmación de la prórroga por un año más, el magistrado instó a la fiscalía a presentar la acusación formal apenas se reciba el informe genético, para dar paso finalmente a la etapa de juicio oral y público.
En marzo de 2024, previo a que se dispusiera su prisión preventiva, Sosa brindó una declaración ante la jueza Celeste Minniti y calificó lo ocurrido como una "película de terror".
En aquel entonces, intentó desvincularse del asesinato de Pogliani incriminando a un "trapito" de la zona, asegurando que este hombre la había engañado, golpeado y obligado a colaborar en el traslado de los restos del jubilado. También dijo que no mantenían una relación de pareja, sino que él contrataba sus servicios como trabajadora sexual.

Esa versión nunca pudo ser corroborada por los investigadores. Por el contrario, la evidencia colectada apuntó siempre hacia ella: los vecinos solo escucharon su voz y la de Pogliani durante la pelea fatal, ocurrida la madrugada del 29 de febrero, y luego la vieron pidiendo cajas para "quemar basura".
Además, los testigos aseguraron que el vínculo entre ambos era de pareja, y fue ella misma quien se presentó ante las autoridades como la “esposa” del asesinado.
Ahora, resta aguardar a que la fiscalía de por finalizada la investigación y presente su acusación, para que la causa se encamine al juicio.