La Cámara de Apelaciones de Venado Tuerto confirmó la condena a 25 años de prisión contra Marcelo Luis Durán, de 49 años de edad, acusado de haber secuestrado, asesinado e incinerado al ciudadano colombiano Geovani Herrera León en abril de 2022.

La Cámara de Apelaciones de Venado Tuerto confirmó la condena a 25 años de prisión contra Marcelo Luis Durán por el secuestro y asesinato del ciudadano colombiano Geovani Herrera León, ocurrido en abril de 2022. La defensa había pedido la nulidad del proceso.

La Cámara de Apelaciones de Venado Tuerto confirmó la condena a 25 años de prisión contra Marcelo Luis Durán, de 49 años de edad, acusado de haber secuestrado, asesinado e incinerado al ciudadano colombiano Geovani Herrera León en abril de 2022.
El tribunal estuvo conformado por Tomás Gabriel Orso, Guillermo Llaudet Maza y Daniel José Curik. Los magistrados resolvieron rechazar “el planteo de invalidaciones procesales pretendido por la defensa”.

En consecuencia, condenar a “Marcelo Luís Durán a la pena de 25 años de prisión al encontrarlo autor material y penalmente responsable de los delitos de amenazas calificadas por el uso de arma de fuego, con el delito de tenencia ilegitima de armas de fuego sin la debida autorización legal, y como coautor material y penalmente responsable de los delitos de privación ilegítima de la libertad y homicidio simple”.
Previamente, el 16 de abril de 2025, el tribunal integrado por los jueces Lorena Garini, Aldo Baravalle y Silvina Marinucci había condenó en forma unánime a 25 años de prisión a Durán.
Geovani había viajado desde Colombia a Argentina a comienzos de 2022. Se instaló en Venado Tuerto, y comenzó a trabajar para su hermana Sandra, que entre otras actividades se dedicaba a realizar prestamos que posteriormente cobraba diariamente.

La víctima, se encargaba durante todas las tardes de realizar esa tarea. En tal sentido, salía con una motocicleta y comenzaba una recorrida que generalmente finalizaba cerca de las 21 horas.
Pero ese martes 12 de abril no todo salió según la rutina planeada.
Sandra a las 19.55 recibió del teléfono de su hermano un llamado donde un sujeto le dijo “esto es un secuestro. En 20 minutos quiero que me juntes un millón de pesos, sino a su hermano lo matamos”. Y agregaron: “Yo sé que están ahí en San Martin y Dimmer. Ni se les ocurra llamar a la policía”.
La mujer producto de los nervios decidió cortar. Evitó comunicarse con el número del cual la habían llamado. Luego le contó a su marido lo que estaba ocurriendo. Y un par de horas más tarde decidieron dirigirse a sede policial a radicar la denuncia.

Sandra dio detalles de la llamada recibida y al mismo tiempo contó que su hermano se movilizaba en una motocicleta Honda Wave que le había prestado.
Relató que la víctima “cobra unos préstamos que yo hago a comercios. Mi hermano salió a hacer estos cobros a las 16, siempre vuelve a las 21 o 21.15. Pero cuando se hicieron las 22 y no volvió comencé a preocuparme”.
En ese momento personal policial dio inicio a un intenso operativo de búsqueda del birrodado.
Cerca de la medianoche divisaron un sujeto que se movilizaba en motocicleta por calle Patricio Boyle camino a San Eduardo, quien intentó escapar. Una vez detenido, comprobaron que la Honda Wave estaba a nombre de Sandra, y que se trataba del vehículo en cuestión en el que se movilizaba la persona desaparecida. En consecuencia, trasladaron al conductor a sede de la Comisaría 12°.
Se trata del joven de 22 años que fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional por intentar descartar la moto de la víctima. Una vez avanzada la investigación se pudo comprobar que nada tuvo que ver con el secuestro ni la muerta de Giovani.

Minutos más tarde se llevaron adelante cuatro allanamientos en distintos puntos de la ciudad, donde detuvieron a otras tres personas (una recuperó la libertad) y se secuestró un revólver calibre 32 y una escopeta.
El cuerpo de la víctima fue encontrado totalmente calcinado en inmediaciones de calles Chaco y Maradona.
El objetivo de los secuestradores era cobrar un rescate por la víctima, cosa que finalmente no terminó ocurriendo.
En consecuencia, le quitaron la vida asfixiándolo con una bolsa que le colocaron en la cabeza. Y luego, lo cargaron en una motocicleta entre dos personas y lo trasladaron a la zona de Chaco y Maradona donde lo rociaron con combustible y posteriormente lo prendieron fuego.

Los pesquisas, con distintas cámaras de seguridad públicas y privadas, pudieron determinar el recorrido que hicieron en el birrodado para descartar el cuerpo.
Todas las personas involucradas fueron detenidas. Dos aceptaron su responsabilidad en procedimientos abreviados, mientras que Durán fue finalmente condenado a 25 años de prisión.