Una sesión del Concejo Deliberante de Villa Gesell terminó en un fuerte episodio de violencia este lunes, cuando al menos tres concejales de la oposición denunciaron haber sido agredidos en medio del debate por el presupuesto municipal 2026. El incidente obligó a interrumpir el tratamiento en un contexto de alta tensión política.
Video: violencia en el Concejo de Villa Gesell durante el debate del presupuesto
Incidentes dentro del recinto obligaron a suspender la sesión tras enfrentamientos entre ediles, con denuncias de agresiones físicas, cruces políticos y reclamos por el proyecto económico municipal.

Violencia en pleno debate
El conflicto se desató mientras se discutía el proyecto impulsado por el oficialismo. En videos que circularon tras el hecho se registraron gritos, empujones y lanzamiento de objetos dentro del recinto, lo que derivó en la suspensión de la sesión.
Desde la oposición señalaron que las agresiones ocurrieron luego de manifestar su rechazo a la iniciativa presupuestaria. “El oficialismo kirchnerista mandó una patota a golpear a nuestra concejal Clarisa Armando y a toda la oposición que se negó a avalar su presupuesto de 64 millones de pesos”, indicaron en un comunicado desde el PRO local.
Tensión política
La concejal Clarisa Armando, integrante del espacio PRO-La Libertad Avanza, también se expresó públicamente tras lo ocurrido. “No vamos a claudicar: no le tenemos miedo”, afirmó en redes sociales, donde responsabilizó al oficialismo por el clima generado.
Desde el PRO bonaerense repudiaron los hechos y denunciaron la presencia de una “patota” dentro del recinto. Según esa versión, además de los insultos, hubo golpes a otros concejales e incidentes cuando una edil debió ser asistida tras descompensarse.
Repercusiones
El conflicto se produjo en el marco de fuertes cuestionamientos al presupuesto, especialmente por parte de la oposición, que reclamaba mayor claridad en el manejo de los fondos municipales y en la estructura de funcionarios.
Tras los disturbios, concejales opositores radicaron una denuncia policial y permanecieron dentro del edificio hasta la noche, mientras se desplegaba un operativo en la zona.
El episodio sumó un nuevo foco de conflicto político en el distrito gobernado por el intendente Gustavo Barrera y generó repercusiones a nivel provincial, donde distintos dirigentes exigieron una investigación para identificar a los responsables y sancionar los hechos de violencia en un ámbito institucional.









