Momentos de extrema tensión se vivieron durante la madrugada de este viernes en la zona norte de la ciudad de Santa Fe, cuando un intento de robo a una distribuidora derivó en una violenta situación armada que terminó con disparos de escopeta, un comerciante herido y un adolescente aprehendido.
Violento robo a una distribuidora: disparos, un comerciante herido y un menor detenido en Santa Fe
El dramático episodio ocurrió durante la madrugada en barrio Piquete Las Flores. La policía secuestró dos escopetas con cartuchos percutados y un comerciante resultó herido por perdigones en el rostro.

El episodio ocurrió alrededor de la 1 en la zona de Castelli y Pasaje Paraná, jurisdicción de la Comisaría 9na, donde varias unidades policiales debieron intervenir tras un pedido urgente de colaboración por un robo en proceso.
Fuentes policiales indicaron que al arribar los primeros móviles ya había efectivos trabajando en el lugar, debido a la gravedad de la situación y la presencia de personas armadas.
Secuestro de escopetas
En medio del operativo, el jefe de la Seccional 9na, subcomisario Víctor Ruiz, procedió al secuestro de una escopeta calibre 16 que tenía un cartucho percutado en su interior. Paralelamente, personal del Comando Radioeléctrico incautó otra escopeta superpuesta calibre 12/70, también con dos cartuchos ya disparados.

La tensión del procedimiento quedó reflejada en las consecuencias del enfrentamiento. Uno de los propietarios del comercio, un hombre de 57 años, sufrió un roce de perdigón en la frente. Aunque la lesión fue leve, el episodio generó momentos de conmoción entre quienes se encontraban en el lugar.

También fue identificada como víctima una mujer de 27 años, hija del comerciante, quien atravesó la situación junto a su padre durante el asalto.
Adolescente detenido
En el marco del despliegue policial, efectivos de Caballería concretaron la aprehensión de un adolescente de 16 años, señalado por las víctimas como uno de los participantes del hecho.

Por estas horas, los investigadores intentan determinar cuántas personas intervinieron en el intento de robo y cuál fue la mecánica exacta del episodio, especialmente en relación con los disparos efectuados durante el procedimiento.
Las armas secuestradas serán sometidas a peritajes balísticos mientras continúan las actuaciones judiciales correspondientes.
“Lo venían robando todos los días”
Con el correr de las horas comenzó a conocerse que el episodio de este viernes no había sido aislado. Vecinos y allegados al comerciante aseguraron que desde el lunes la distribuidora venía sufriendo ingresos constantes de delincuentes.
“Ya era cosa de días seguidos”, relató una mujer que vive a pocos metros del local. Según contó, el primer robo ocurrió el lunes cerca de las 5 de la mañana. “Yo vi pasar a uno con una garrafa y un fierro en la mano. Después escuché movimientos y se ve que otro había quedado adentro del patio”, recordó.
La mujer sostuvo que los delincuentes actuaban con absoluta impunidad y que incluso uno de ellos habría dejado olvidada una campera durante uno de los ingresos. “Van a volver, dije yo, porque dejaron cosas y querían seguir llevando mercadería”, señaló.

La vecina también describió el clima de inseguridad que atraviesa el sector. “La zona está bastante fea. Tiran basura, andan de noche, pasan mirando. Está peligroso”, resumió.
Sobre lo ocurrido durante la madrugada del viernes, dijo haber escuchado gritos y detonaciones. “Escuché que le gritaban ‘bajate, bajate’. Después sonaron tiros, como balas de goma. Y parece que también le tiraron a José”, relató en referencia al comerciante herido.
“Lo agarraron de punto”
La indignación también quedó reflejada en el testimonio de Darío, amigo personal del comerciante, quien desde hacía días colaboraba reforzando la seguridad del local. “Lo robaron todo. Es un trabajador como cualquiera de nosotros”, lamentó.
Según explicó, desde el lunes habían colocado rejas y reforzado distintos sectores del inmueble para evitar nuevos ingresos, aunque los delincuentes continuaron encontrando formas de entrar. “Parecen lauchas. Se meten por abajo de las puertas, rompen ventiluz, buscan cualquier lugar”, describió.

El hombre confirmó además que el dueño de la distribuidora había decidido quedarse a dormir en el comercio cansado de sufrir robos consecutivos. “Lo agarraron de punto. Fueron cuatro noches seguidas que estamos sin dormir”, aseguró.
Pese a la gravedad de lo ocurrido, destacó el accionar policial durante las últimas jornadas. “La policía estuvo patrullando. Nosotros los vimos dar vueltas toda la noche”, señaló. Mientras tanto, el comerciante permanece conmocionado por lo sucedido y este viernes decidió no abrir las puertas del negocio.
“¿Con qué ganas va a trabajar ahora?”, se preguntó su amigo, todavía impactado por una madrugada que pudo terminar en tragedia.








