Por segunda vez en menos de una semana un colectivo de la Línea 5 volvió a ser atacado a piedrazos. El último hecho ocurrió anoche en Hugo Wast y Hermanos Figueroa que dejó como saldo una ventanilla rota. Hace 6 días, en Hugo Wast y 12 de Octubre un proyectil ingresó al micro y lastimó en el rostro a una pasajera.
Volvieron a apedrear un colectivo de la Línea 5; una ventanilla destrozada
El incidente ocurrió en Hugo Wast y Hermanos Figueroa. Hace una semana, en Hugo Wast y 12 de Octubre, otro piedrazo rompió una ventanilla y una pasajera resultó herida.

El ataque reciente ocurrió mientras el vehículo se encontraba en circulación y, aunque no hubo heridos, el impacto generó preocupación entre trabajadores del sector.
De acuerdo con la reconstrucción realizada a partir del testimonio del chofer, todo sucedió de manera repentina. Mientras avanzaba por el recorrido habitual, un estruendo seco lo obligó a reaccionar de inmediato. Sin detenerse en el lugar, activó el sistema de alerta y condujo la unidad hasta la parada más cercana para resguardar la situación.
Piedra de gran tamaño
Ya detenido, pudo dimensionar lo ocurrido: uno de los vidrios laterales había estallado por completo. Dentro del colectivo, el elemento utilizado para el ataque —una piedra de gran tamaño— confirmaba la mecánica del hecho. La violencia del impacto no dejó dudas sobre la intencionalidad.

Las actuaciones quedaron a cargo de la Comisaría 7ma, donde se inició una causa caratulada como “Daño”. Voceros policiales señalaron que al momento del ataque la unidad no transportaba pasajeros, circunstancia que evitó consecuencias mayores. Por ahora, no hay personas identificadas como responsables.
El ataque anterior
El episodio no aparece como un hecho aislado. Días atrás, otro colectivo fue atacado en circunstancias similares, también mediante el lanzamiento de un objeto contundente contra una ventanilla. En aquella oportunidad, una joven resultó herida por las esquirlas del vidrio, lo que elevó el nivel de preocupación entre usuarios y trabajadores del transporte público.
Ambos casos reavivan el debate sobre la seguridad en determinados corredores urbanos y exponen un patrón que inquieta: agresiones sorpresivas, ejecutadas desde el exterior y con potencial de provocar daños graves. La investigación en curso busca establecer si existe algún tipo de vínculo entre los episodios recientes.








