Un nuevo robo fue descubierto en las últimas horas en el Centro de Salud del barrio Nueva Pompeya, ubicado en Gorriti al 4100, donde autores desconocidos volvieron a ingresar durante la madrugada, provocaron daños estructurales y sustrajeron equipos de aire acondicionado que habían quedado tras el primer ataque ocurrido días atrás.
Volvieron a robar en el Centro de Salud de Nueva Pompeya
Los delincuentes volvieron para llevarse lo que les faltó sacar en el primer robo perpetrado el miércoles. En la última incursión, además de sacar aires acondicionados, rompieron paredes y dañaron instalaciones.

El hecho motivó la intervención policial y el resguardo del lugar a la espera de peritajes por parte de la Policía de Investigaciones.
La situación fue advertida a primera hora, cuando el personal comenzó a llegar al efector y detectó anomalías en una de las aberturas. “Una de las profesionales me dijo que había algo raro en la ventana del consultorio. Cuando fuimos a verificar, vimos que no estaba en las condiciones en que la habíamos dejado el día anterior”, relató Viviana Servidio, referente del centro de salud.

A partir de esa constatación, se dio aviso al 911. Minutos después, efectivos policiales acudieron al lugar, realizaron una inspección inicial y confirmaron que los intrusos habían vuelto a utilizar el mismo sector de acceso que en el hecho anterior. Según se pudo establecer, forzaron nuevamente las estructuras que habían sido reparadas y avanzaron sobre los equipos restantes.
Rompieron paredes e instalaciones
El daño, esta vez, fue mayor. Los delincuentes no sólo retiraron los elementos que habían quedado, sino que también rompieron paredes y desarmaron instalaciones. “De los diez aires acondicionados ya no tenemos nada. Quedaron sólo las carcasas”, precisó Servidio, visiblemente afectada por la reiteración del ataque.
De acuerdo a su testimonio, los autores habrían ingresado y escapado por la parte trasera del predio, un sector que limita con terrenos baldíos y presenta escasa iluminación. Esa condición, advirtió, favorece la operatoria delictiva y expone al edificio a una situación de vulnerabilidad constante.
Impunidad total
“Entraron por el mismo lugar y salieron por el mismo lugar, con una impunidad terrible”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que la institución viene reclamando desde hace tiempo mejoras en materia de iluminación y seguridad en los alrededores, sin obtener respuestas concretas.

Otro de los puntos señalados tiene que ver con el sistema de alarma. Si bien el edificio cuenta con un dispositivo monitoreado, su alcance resulta limitado hacia el exterior. “Adentro es muy fuerte, pero afuera a pocos metros no se escucha. Y además, si se activa de madrugada, somos nosotros los que tenemos que venir, lo cual también es un riesgo”, explicó.
Sin atención al público
Ante este escenario, el centro de salud permanecerá cerrado hasta tanto se realicen las pericias correspondientes. Personal policial indicó que no se debe alterar la escena, ya que se detectaron posibles huellas en el sector por donde se produjo el ingreso.
La intervención de peritos resulta clave para intentar identificar a los responsables.
Servidio no ocultó la preocupación del equipo de trabajo: “Estamos devastados. Este es nuestro lugar, donde atendemos a la comunidad todos los días. Sentimos que quedó marcado, como si lo hubieran tomado de punto”.
Zona insegura
En paralelo, se reiteró el pedido de medidas urgentes que garanticen condiciones mínimas de seguridad para el funcionamiento del efector. La falta de iluminación, la cercanía de descampados y la reiteración de hechos delictivos configuran un escenario que, según advierten, podría agravarse si no se adoptan respuestas inmediatas.

Cabe recordar que el miércoles pasado el mismo centro de salud había sido blanco de un importante robo, cuando delincuentes ingresaron al edificio tras dañar las estructuras de protección ubicadas en la cubierta.
En aquella oportunidad, sustrajeron compresores de los equipos de aire acondicionado, lo que ya había generado un fuerte impacto en el funcionamiento del lugar y motivado tareas de reparación que, ahora, volvieron a ser vulneradas.








