"- Varias veces, mientras bailábamos, me di cuenta de que Marcos no dejaba de mirarme- me contó Azul, con cierta vergüenza- Pero esas miradas que te hacen sentir incómoda, ¿viste?… Y, en medio de la segunda tanda de rondas, me fui a un costado con Sol, que estaba descompuesta. Entonces Marcos se acercó, vino y me encaró de una: 'Si yo me mando, ¿vos me seguís?'… ¡Imaginate! Casi me muero. Yo soy re-tímida, vos sabés; además, ¡Andrés estaba ahí, bailando en una de las rondas!
"Si me mando, ¿me seguís?"

-¿Conocés a Marcos? - le pregunté.
-¡Claro, Ale! ¡Es un compañero de mi curso!
-¿Y qué significa eso que te dijo?
-Y… qué sé yo… Quería chapar - Se rió, con nerviosismo - Así empieza todo.
-¿Todo?... ¿Qué es todo?
-Ay, Ale, mirá lo que me preguntás… ¿No sabés que soy tímida?
-Eso es lo que me has dicho muchas veces, sí. De todos modos, para poder entender lo que me contás, preciso que me respondas lo que te pregunto.
-Ah, claro… ¿Qué me preguntaste?... Ah, sí… 'Todo' es…todo… Que si le gustás te ponés a chapar y, si querés, te mete mano… Pero, pará un cachito, nada de sexo, ¿eh?- agregó, batiendo una palma abierta frente a mis ojos.
-¿Ah, no? – dije yo - ¿Y chapar y que te meta mano qué es?
-Noooooooo, Ale; no te acostás con el chico. Lo que pasa es que en los cumples de 15, si te pasás de enfiestado, hacés cualquiera. Imaginate que yo estuve a punto de decirle que sí, y mi novio estaba bailando en una de las rondas…
-¿Y eso de estar 'enfiestado' qué quiere decir?
-Y, que estás re-en pe… y te reís, saltás y gritás, con la música a lo loco.
-¿Qué toman para estar re- en pe?
-Gancia, Fernet, Daikiri, Campari, Vodka… Y los grandes toman cerveza"
Azul, Sol, Marcos y Andrés… Agustina, Lucas, Manuela, Pedro, Claudia, Diego, Zoe, etc., etc., etc. tienen 14 años y se "enfiestan" en cumpleaños de 15. No saben cuáles son los nombres de las calles de su barrio ni cómo lavarse un par de medias, pero conocen al dedillo acerca de bebidas alcohólicas. Y en medio de fiestas, en condiciones de indiscutible vulnerabilidad por estar bebidos y aturdidos, pierden el autocontrol, se exponen y hasta se ofrecen al manoseo físico y, muchas veces, así y ahí es donde se inician sexualmente. ¿De más está decir?... en estos ámbitos no están literalmente solos, porque allá, atrás o a un costado, están los adultos… "haciendo la suya", que no es precisamente acompañarlos de modo conveniente.
"Ahora se usa así", es el discurso que suelen ofrecer los padres, evidenciando a las claras la naturalización de una insensatez y un despropósito que los conduce a tirar la brújula y, por tanto, a no estar en condiciones de ser guías coherentes para sus hijos.
Permitiendo que beban antes de los 18 años estamos habilitando la ilegalidad… pero pretendemos que ellos acaten órdenes y respeten normas.
La puesta de límites es un asunto nuestro (no de ellos) y para la toma de decisiones la sobriedad es una condición indispensable.
Mientras no lo tengamos en claro los adultos, poco podremos hacer porque lo entiendan ellos: así que, señoras y señores, a despertar se ha dicho: "si me mando, ¿me siguen?"… CON LA VIDA DE NUESTROS HIJOS NO – SE - JUEGA.










