Hay una frase que está rubricada en el fútbol y es la que dice que “técnico que debuta, gana”. Con el tiempo, sufrió una pequeña modificación y pasó a ser “técnico que debuta, no pierde”. Se fue Medrán después de un empate que lo condenó, ante Acassuso (él mismo sabía que solamente le daba “vida” un triunfo en San Isidro), y llegó Iván Delfino tratando de echar por tierra aquella frase, también futbolera, que dice que “segundas partes nunca fueron buenas”.
Delfino sabe que Colón ganó bien pero que debe jugar mejor
No necesitó de un penal dudoso para merecer una victoria por la que hizo lo suficiente para lograrla. Se armó una buena sociedad por izquierda entre Lago y García, en el segundo tiempo.

Acá esta “segunda parte” de Delfino no llega precedida de una primera parte totalmente exitosa, porque fue despedido por la directiva de Godano cuando tenía al equipo dentro del lote de clasificados. Delfino no quiere que se diga que es una revancha, pero interiormente sabe que sí, que tiene ahora la posibilidad de finalizar aquello que no le dejaron terminar en ese primer año en el ascenso, cuando armó de “rompe y raje” un equipo que funcionó al principio, que se cayó después y que lo llevó al precipicio del despido.
Respetuoso con Medrán, a quien seguramente conocerá y mucho desde los tiempos en Rafaela, Delfino dijo que trabajó sobre una base de juego que encontró, apenas con algunos retoques. Allende fue un poco más arriba, como volante; Lago jugó decididamente suelto (algo que con Medrán también hacía) y poco más. El equipo tuvo más llegada en el segundo tiempo, entró bien Franco García para abrir la cancha por izquierda, se asoció con Lago y armaron una sociedad que, posiblemente, Delfino intente madurar.
Cuando el equipo tuvo espacios, sobre todo luego del gol, llegaron las ocasiones más propicias para convertir. Enrico terminó siendo figura de San Telmo, suficiente para confirmar que Colón no necesitó de un penal dudoso que cobró Juan Cruz Robledo, para ganar el partido. Son esas interpretaciones distintas que hacen los árbitros de jugadas en las que la pelota rebota en la mano (más allá de que Batallini le decía que había sido en el pecho), pero que inevitablemente ese mismo balón, si no pegaba en la mano, iba a rebotar en el pecho del jugador de San Telmo. Robledo lo cobró; quizás otro no lo hubiese cobrado.
Volvamos a Colón. Delfino pidió paciencia y, en ese aspecto, se asemeja en la solicitud a lo que reclamaba Medrán. Jugar al ritmo que necesita el equipo y el partido, pero no al ritmo de la gente. O mejor dicho, sin caer en la desesperación de convertir el segundo gol antes que el primero. Por eso, volvió a decir Delfino que “hay que entender que esto es como subir a una montaña; si mirás para arriba, te agarra la desesperación y por eso hay que ir paso a paso, pero siempre para adelante”. Volvió a decirlo, repitiendo algo que ya dijo cuando se presentó en sociedad.
Delfino pide paciencia a los hinchas
Colón tiene que mejorar. No tiene un “10” creativo, que se cargue la responsabilidad del armado del juego. Pero eso ya está. Quizás haya sido un error en el armado del plantel. O se esté esperando que, por ejemplo, aparezca Sarmiento en plenitud. Antonio es un buen acompañante para ese “10”. Y Lago también. Por eso, cuando entró Franco García se vieron algunas cosas interesantes por izquierda y Lago encontró un buen interlocutor.
El otro tema que preocupa es el del “9”. Garate se fue lesionado y Delfino dijo que fue solo un calambre. Menos mal, porque con Bonansea lesionado, las alternativas escasean. Solo queda algún pibe de abajo, como Buosi por ejemplo. Demasiada responsabilidad. Al equipo le falta gol, le cuesta convertir, no es contundente y por eso sufre los partidos como ocurrió en Acassuso o inclusive en este con San Telmo, cuando recién llegó al gol con un penal no muy claro y cuando faltaban menos de 15 minutos para el final.
Problemas en la delantera de Colón
Con Delfino hay una bocanada de aire fresco y la convicción absoluta de que se trata de un hombre que sabe de qué se trata. No solo la categoría, sino también el objetivo que tiene Colón, que es el de lograr el ascenso. Ganó ante San Telmo y ganó bien. Ahora tiene que trata de construir sobre la victoria para que el equipo juegue mejor al fútbol.









