Hay muchas historias como la de Luciano Steger. Nacido en Santa Fe capital, del barrio Las Flores, hizo todo el proceso de formación en Colón. “Soy hincha, fanático y moriría por jugar un partido oficial en Colón”, cuenta Luciano, hoy en el Fiorentino de San Marino y tratando de aportar lo suyo para que el equipo clasifique para la Conference League europea.
Luciano Steger, hoy en Europa y con un sueño: “Muero por jugar un partido oficial en Colón”
Hizo inferiores en Colón hasta los 16 años, es amigo de Facundo Farías, luego se fue a Agropecuario y su carrera profesional encontró proyección en Italia.

“En Colón estuve desde los 6 y hasta los 16; de allí me fui a Agropecuario de Carlos Casares. Estuve todo un año entrenando con Manuel Fernández de entrenador y él fue quien me subió al equipo principal para jugar en la Primera Nacional. Entre mis compañeros estaban Juárez, el de Talleres; Montero, el de Newell’s, Comachi, Parnisari y Dematei, entre otros. Luego tuve una lesión en el dedo del pie, me quebré en una pelota dividida, estuve tres meses para recuperarme y allí lo echan a Manuel Fernández. Llegó Diego Osella, me dijo que no me iba a tener en cuenta y ahí tomé la decisión de venirme a Europa. Llegué al ascenso italiano, me fue bien, hice muchos goles”, cuenta Luciano, que compartió inferiores en Colón con Facundo Farías, “del que me hice muy amigo, casi como hermanos, y mantengo un contacto muy fluido”.
Decisión de ir a Europa
En ese proceso de formación en el club, estuvo bajo las órdenes de Martín Minella, “Chupete” Marini, Mauricio Ziero, David Ignogna y Federico Della Croce, entre otros. “Con respecto a mi paso por Colón, fueron muchos aprendizajes, ya que llegué al club desde muy chico, me formé en un ambiente muy competitivo en el que todos los días había que pelear un puesto contra 30 chicos más que querían jugar, algunos venían desde muy lejos y con muchas condiciones. Eso me ayudó a formarme cómo persona y a saber que nada es fácil en la vida. Llegó un momento que yo sentía que en Colón iba a ser más difícil debutar y preferí irme a Agropecuario, donde sabía que iba a tener más oportunidades, porque me querían e iba a entrenar con el plantel profesional teniendo 17 años”, cuenta este joven volante. “Soy diestro, pero me gusta mucho jugar por izquierda, como extremo”, señala el santafesino, que está muy próximo a cumplir 24 años.

“Fiorentino de San Marino, mi club actual, está con chances de entrar en la Conference. En el torneo pasado salieron quintos y perdieron semifinales de play off. El proyecto es salir dentro de los tres primeros. El objetivo es la Champions, pero sabemos que es difícil”, agrega Steger, quien no duda en apuntar alto cuando se le pregunta por un espejo en su posición. “Siempre me fijo en jugadores como Neymar. Lucho Díaz o Lamine Yamal. Me encanta fijarme en ellos. Obviamente que tienen un nivel de excepción, pero son los que más me gustan en la posición en la que juego”, aclara.
Sueños y aspiraciones futuras
“La verdad es que uno de mis sueños es hacer dos o tres años en la carrera europea, hay clubes de Croacia y Dubai interesados y son destinos potables. Pero como te dije al principio, soy hincha de Colón, fanático diría yo. Y moriría por jugar un partido oficial en el club de mis amores”, refrenda este joven criado en Las Flores, con raíces también en el barrio Roma (donde vive su padre) y que tuvo que “crecer de golpe”, yéndose muy jovencito de la ciudad para reencauzar su carrera.
Adaptación a la vida en Italia
“Llegar a Italia fue un cambio muy grande, otra cultura, otro idioma, no sabía hablar absolutamente nada y el día a día fue complicado. Lo bueno fue que tuve a un compañero argentino en el club que me ayudó muchísimo y eso me sirvió para hacer todo más llevadero, pero me formó mucho como persona. Debí entender que era otro país, que estaba solo y que dependía ciento por ciento de mi. Gracias a Dios, el futbol me hizo conocer este mundo y siempre voy a estar agradecido. A veces la pasé mal y otras muy bien, pero todo el proceso me ayudó muchísimo a ser hoy la persona que soy”, señala Steger, quien tiene, como anécdota, el hecho de haber compartido en Agropecuario con Federico Rosso, “que es muy amigo de Lionel Messi, porque son de la misma categoría y, en ese entonces, se comunicaba a menudo con él. Después dejó el fútbol y estuvo dirigiendo en Crucero del Norte de Misiones”.

Historias como la de Luciano Steger hay muchas en el fútbol santafesino. A veces, por aquello de que “nadie es profeta en su tierra”, y otras, simplemente porque “encontró su lugar en el mundo en otro club y en otra ciudad”. Pero este extremo por izquierda, con llegada al gol y que sueña, ahora, con jugar un torneo continental en Europa, no reniega en absoluto de su pasado. Sigue pendiente del club de sus amores y su anhelo es el de volver al fútbol argentino y ponerse la camiseta de sus sueños.









