La sensación que quedó en todos del partido del domingo en el Centenario, fue que el resultado estuvo por encima de todo y de todos. Algo de eso expresó Julián Marcioni, cuando declaró luego de la victoria ante San Telmo, que “se nos abrió el partido con un penal y después tuvimos dos o tres situaciones de gol más. Pero lo importante es que ganamos y sumamos los tres puntos para seguir peleando arriba. Lo que importaba era ganar y no tanto cómo jugábamos”, señaló el extremo rojinegro.
En Colón, la prioridad absoluta era el resultado por sobre el rendimiento
Ahora, con más tiempo – y más tranquilidad también – llegó el momento de mejorar la producción futbolística. Garate se recupera y es posible que haya alguna modificación en el mediocampo.

Sin dudas que si un equipo juega bien, tiene más chances de ganar que si juega mal. Cuánto menos, se tiene que jugar mejor que el rival y así crecerán las posibilidades de victoria. Pero Colón hizo lo suficiente, sobre todo en la parte final del encuentro, para merecer los tres puntos que cosechó ante el “Candombero”.

Próximo desafío: Patronato en casa
Ahora volverá a jugar de local y lo hará ante un urgido Patronato, de flojísima campaña en el certamen. Delfino perdió un día de trabajo por el adelantamiento del día del partido, que estaba programado para el domingo y se jugará el sábado, teniendo en cuenta que el domingo se inaugurará la nueva luminaria del Puente Colgante. Será un día menos de trabajo, que en este momento, para el técnico, resulta vital para seguir inculcando conceptos.
El Colón de Delfino no tuvo grandes modificaciones respecto del mismo Colón, pero de Medrán. El esquema fue un 4-4-2, con Allende jugando por el costado izquierdo en la zona de volantes y con Lago flotando en una posición cercana a la de Garate. Ahora habrá que ver, una vez que Delfino cuente con más tiempo de trabajo, si aparecen otras modificaciones.
“Trabajamos sobre el orden que el equipo ya tenía”, señaló el entrenador, que se refirió de buena manera a la herencia que recibió de Ezequiel Medrán, su antecesor. Y el nuevo DT quedó conforme, sobre todo, con el rendimiento físico de sus jugadores, pues si algo no se puede reprochar de lo visto el domingo en el Brigadier López, fue la entrega total que dieron los futbolistas.
Difícilmente se produzca algún cambio en defensa, mientras que la mira habrá que depositarla en la integración del mediocampo. Entró bien Franco García y merece que, al menos, el técnico lo tenga en cuenta para armar el 11 titular. Con él en cancha, el equipo tuvo más profundidad, más desborde y Lago encontró un socio válido como interlocutor.
A partir de allí, habrá que ver también si Delfino se queda con Antonio y Lértora para ocupar el sector central o si retoca ese lugar de la cancha con Muñoz o con Toledo, que fueron los futbolistas que entraron en el segundo tiempo.
Por el lado de Leandro Garate, en teoría es solo un calambre y va a estar en condiciones físicas de jugar el sábado ante Patronato. Es un alivio teniendo en cuenta que Bonansea está lesionado y que ese puesto de la cancha – el de centrodelantero – está bastante huérfano de alternativas.
La sensación, entonces, es que el verdadero valor del debut de Delfino, fue que lo hizo con victoria, máxime teniendo en cuenta que el resto también ganó (Ferro, Morón, Godoy Cruz y Almirante Brown). Colón mantuvo la posición y ahora llegó el tiempo de ver qué es lo que puede darle Delfino para que el equipo mejore su rendimiento.
Candia y la presión en Patronato
“Me siento con fuerza para entrenar y seguir adelante, lo único que estoy como todos los hinchas, porque también, no se olviden, yo soy un hincha del club, entonces yo sufro como están sufriendo ellos”, manifestó Marcelo Candia, el entrenador de Patronato, el rival sabalero del sábado en el Centenario y que arrastra diez partidos sin ganar, luchando por mantener la categoría.
“Entiendo a los que están desconformes, pero trabajamos para tratar de dar lo mejor de nosotros, pero a la vez también estoy dolido, porque soy un hincha que dirige al equipo”, agregó Candia.
“El partido con Colón es como un clásico, a pesar de que hay buena onda entre los clubes”, afirmó cuando fue consultado acerca de si el partido ante Colón podía convertirse en un punto de quiebre para su equipo. Y fue más contundente todavía: “A esta altura todos los partidos son un punto de quiebre, son todas finales para nosotros, el que no entienda eso, no puede jugar”.
En el último encuentro, igualó 2 a 2 con Colegiales en Munro, luego de ir ganando 1 a 0. El local se lo dio vuelta, pero el “Patrón” consiguió empatarlo en la parte final del encuentro, rescatando un punto valioso. De todos modos, la sequía de victorias lo obliga a tratar de conseguir alguna cuánto antes.









