Es cierto que es “pesada” la decisión de dejarlo afuera a Matías Fritzler, referente y hasta capitán. Es real que sorprende con la idea del paraguayo Estigarribia de “3”. Pero en este partido, donde Colón necesita ganar por dos goles para no sufrir en la tanda de los penales, todo el mundo pide a gritos goles. Justo para un equipo, el de Lavallén, que hizo uno solo en cinco partidos y casualmente de pelota quieta —la peinó Fritzler y la empujó Bernardi— en La Paternal contra Argentinos.

































