Julián Palacios fue el encargado de asistir a Tarragona primero y a Del Blanco después en los dos goles de Unión en la victoria de este domingo ante Instituto en Córdoba.

Se festejó y mucho la tercera victoria en una semana, algo que no pasaba (en tan poco tiempo) desde hacía 25 años, con el equipo que dirigía Nery Pumpido y que metió tres al hilo en ocho días. El próximo partido de Unión será también de visitante: no se juega con Talleres por el paro y el rival que viene es Independiente, en Avellaneda.

Julián Palacios fue el encargado de asistir a Tarragona primero y a Del Blanco después en los dos goles de Unión en la victoria de este domingo ante Instituto en Córdoba.
El mediocampista viene siendo uno de los mejores del equipo en los últimos partidos. En esta ocasión, Madelón lo cambió de posición cuando se jugaban menos de 20 minutos y le pidió que intercambie el sector con Cuello. Y allío, como volante interno por izquierda, se encargó de servir a los dos autores de los goles. Suficiente para ratificar este muy buen momento del volante ofensivo rojiblanco.
“Terminé el partido con mucho cansancio, estoy contento por el grupo humano y porque fue un partido duro, de visitante se complica y es enorme la alegría que tengo”, dijo Julián Palacios luego del encuentro.

“Trato de disfrutarlo personalmente, porque los buenos momentos son esporádicos. Por eso rescato siempre lo positivo. Mi característica es la de ser un asistidor. Mi viejo me critica porque no pateo mucho al arco, pero a mí me gusta mucho ser el encargado de darle pases a los delanteros para que conviertan”, como pasó en este partido.
Por último, dijo el volante que “yo soy enganche, pero es algo que está desapareciendo en el fútbol argentino. No tengo problemas en jugar por afuera, ni tampoco tengo problema en sacrificarme por el equipo”.
Mientras tanto, Maizon Rodríguez le restó importancia a su lesión: “Me doblé solo el tobillo, es un esguince leve y no sería de mucha gravedad”, agregando que “fue una victoria importante, de visitante, nos estaba costando ganar partidos y como valor anímico es muy importante”.

Matías Mansilla dijo que “sabíamos que nos iba a costar desde lo físico en los últimos quince minutos. Fijate que al Chelo Estigarribia le está costando mucho a la hora de convertir, pero lo que trabaja en función de equipo es notable. Hay que tomar todo con tranquilidad porque falta muchísimo”.
En cuanto al trabajo defensivo, dijo que “no es un dato menor que sean tan chicos, porque todos los que juegan son muy jóvenes, pero están respondiendo muy bien. Nuestra idea es incomodar a todos los rivales a los que enfrentemos”, dijo el arquero rojiblanco, quien admitió que “sentí una sobrecarga en el muslo de una de mis piernas, pero aguanté bien”.
Por último, dijo que “todo se define con detalles en el fútbol. Yo soy consciente de que hay mucho todavía por mejorar”, concluyó el arquero rojiblanco, de buen partido en el Mario Alberto Kempes.
Mauro Pittón, el capitán, no ocultó su orgullo: “La confianza del equipo y la constancia es elogiable. Nos entregamos hasta el último minuto y por eso ganamos con justicia. Hay que ir rompiendo esas creencias que limitan y que sostienen que hay objetivos que no se pueden dar. Nosotros nos tenemos mucha confianza, somos competitivos y sabemos que podemos”.