Unión, la lección aprehendida y la
motivación de ser noticia ante Boca
Después de haber transitado por el cielo y el infierno ante Independiente, el equipo de Leo, ante su gente, busca dar otro lindo golpe ante un Boca cuestionado. Se juega este domingo desde las 22.
Marcelo Estigarribia y un vendaje que le duró poco en el partido con Independiente, luego del corte con Solari y una herida que recibió varios puntos de sutura. Es duda para este domingo.
Todavía está fresca la bronca de no haber ganado en el Libertadores de América, donde Unión vio el cielo y el infierno. El cielo fue un primer tiempo de lujo, con un rendimiento individual y colectivo muy bueno, que lo llevó a ir ganando el partido 3 a 0 y con un gol anulado por una “milimétrica” posición adelantada de Tarragona, de esas que se detectan tecnológicamente por el VAR luego de algunos minutos de revisión. Y el infierno de todo lo que pasó después, con un desarrollo diferente del segundo tiempo que, con culpas propias y ajenas, lo llevó a conformarse con un premio consuelo e inmerecido de un solo punto.
El “penal” que le dio Merlos a Independiente en el arranque del segundo tiempo, de esos agarrones que abundan en el fútbol argentino y que en el 99,99 por ciento de los casos no se cobran, le dio vida a un Independiente que había terminado el primer tiempo achicando el resultado. De un “sopetón”, Unión se había quedado con una mezquina e injusta diferencia de un solo gol a favor, que luego pudo aumentar pero que Independiente, enseguida, recuperó y volvió a estar a un gol, hasta que llegó el cabezazo de Fedorco en tiempo que había sobrepasado el que se había adicionado.
Ya está. Es un aprendizaje de algo que no puede volver a suceder y que a Unión le privó de sumar dos puntos que lo hubiesen dejado en soledad en la segunda posición y más cerca de Vélez, el líder de la zona y uno de los equipos (o quizás “el” equipo) que mejor juega en el fútbol argentino.
La receta de Leo que no tuvo buen punto de cocción
De aquel rostro de preocupación de Madelón en Santiago del Estero, solo queda eso, el triste recuerdo. El equipo mejoró desde ahí, ganó tres y empató uno antes de llegar a este partido con Boca.
Madelón no tuvo el resultado esperado de la receta elegida con sus cambios del martes: puso gente de experiencia (Fragapane, Solari y Menossi) para que manejen el partido, lo “duerman”, tengan la pelota e impidan que Independiente se le venga con todo sobre el área defendida por Mansilla. No salió. La otra alternativa era seguir en el “palo y palo” que a este equipo le gusta y lo hace bien, pero es hora de tener bien en claro también que puede haber algún “plan B” para esta clase de partidos, en los que conviene hacer otra cosa y no seguir jugando con el ritmo infernal que Unión suele imponer a los partidos.
Madelón tiene un equipo titular que hoy resulta indiscutido para él, toda vez que ha encontrado respuesta en Braian Cuello para el flojo rendimiento de todos los jugadores utilizados en esa posición de volante por izquierda. Julián Palacios ha crecido considerablemente y está jugando en un muy buen nivel, al igual que los dos volantes centrales (Profini hizo olvidar a Mauricio Martínez), mientras que Ludueña le ha ganado el puesto a Fascendini, Del Blanco sigue en un nivel superlativo y en crecimiento, mientras que Vargas está un escaloncito más abajo pero igualmente pesa en el funcionamiento del equipo, tanto en defensa como en ataque.
Está faltando algo más arriba. En realidad, Unión es uno de los equipos más goleadores del torneo, no le falta llegada al gol. Ocurre que uno de los delanteros (Estigarribia) está peleado con el arco, aunque su aporte es incuestionable en todos los otros aspectos del juego. Precisamente, la presencia del “Chelo” es la única duda que tiene Madelón. El corte en el arco superciliar lo limita y su juego es peligroso para esa clase de lesión, con herida incluida. ¿Quién en su lugar?, la gente pide a gritos un mayor espacio para Diego Díaz, que en los últimos partidos no ingresó. No deja de ser una alternativa, aunque no se sabe si realmente Madelón lo tiene para que arranque un partido como titular. Por allí, Colazo (ya recuperado) o Misael Aguirre pueden ser alternativas, hasta más viables, que las del propio DAD. Habrá que esperar.
Unión-Boca, a cancha llena, con muchísima expectativa, con un rival que llega con un técnico caminando por la cornisa y un Unión que quiere olvidar rápidamente lo que le pasó en Avellaneda y ese 4 a 4 que encantó desde lo futbolístico, pero no tanto desde el resultado.