Debe haber sido la charla más dura y autocrítica de Madelón en Unión. No ahorró términos ni palabras para manifestar su total disconformismo, aún a expensas de que inclusive pueda caerle mal a los jugadores. Ellos – los futbolistas – son los primeros en darse cuenta de que Unión jugó un partido inexpresivo y olvidable. El peor del torneo y posiblemente el peor del año. Pero el técnico, esta vez, no suavizó sus expresiones ni fue la red de contención habitual. Tampoco podía explicar lo inexplicable. O en todo caso, tampoco podía endulzar un discurso que se presumía duro y contundente por lo vacía que resultó la respuesta del equipo durante los 90 minutos, ante un rival que jugó bajo presión constante. Porque a los jugadores de San Lorenzo los insultaron cuando hicieron el calentamiento previo, cuando entraron a la cancha, cuando estaban empatando y también cuanto estaban ganando. Sin embargo, ante ese panorama duro, Unión se dejó atropellar por un equipo que solo tuvo ganas y punto.
Unión, la calentura y las advertencias de Madelón luego del “desastre de Boedo”
La falta absoluta de respuesta de un Unión desconocido, hace que el técnico meta mano de verdad en el equipo. “Si no te gusta lo que estás recibiendo, prestá atención a lo que estás emitiendo”, dijo Madelón. A prestar atención con el desarrollo de la semana.

“No me representa, no me siento identificado lo de hoy, no hicimos lo que se había planeado, no hay que buscar excusas, me siento mal. Ellos saben que no jugamos bien. Si hay que cambiar, cambiaré. Yo tengo la costumbre de sostener jugadores y esquemas, pero si tengo que cambiar, lo haré. No estoy enojado, es lo que siento”, fueron algunas de las muchas frases usadas por Madelón, en un contexto en el que no solo pesó la derrota, sino también los imponderables: Malcorra, Mosqueira y Vargas se lesionaron en el primer tiempo y obligaron a tres cambios. Pero estaba claro que no había respuestas de nadie, ni entre los once que fueron elegidos para arrancar el partido ni tampoco entre los que fueron al banco.
“Cuando digo que no me gustó el partido y que no me siento identificado no me refiero a que se terminó el proceso. Cambiaré los tratos, algún sistema de entrenamiento, algo táctico. Unión siempre fue dinámico, generoso, hoy no tuvimos cuatro pases seguidos, me dolió mucho este partido, no salió nada. El partido de hoy no es el camino, eso está muy claro”, dijo Madelón.
Cambios tácticos en busca de soluciones
Y también agregó en esa charla a corazón abierto, que “para nosotros, este partido era una final para sumar. San Lorenzo nos ganó con poco. No quiero faltarle el respeto a un club que quiero mucho. Pero es la realidad. Yo no me identifiqué con el equipo y sé que a los muchachos no les va a gustar lo que estoy diciendo. Todos somos culpables de la derrota y no nos aprovechamos de un rival golpeado y que con muy poco, nos ganó bien. Cuando algo no funciona, no expliques tanto. Trabajá para cambiar lo que haya que cambiar. Es lo que debo hacer”.
Madelón siempre se ha destacado por su templanza, pero en este caso, el dolor lo llevó a desprenderse de sentimientos muy profundos y negativos luego de los 90 minutos que jugó su equipo: “Algo hay que cambiar. Si no te gusta lo que estás recibiendo, prestá atención a lo que estás emitiendo. Nosotros tenemos 4 o 5 jugadores del equipo natural que ya no están, entonces tendremos que adaptarnos a eso y modificar lo que haya que modificar. Hay que tomar decisiones para encontrarle la vuelta, buscar lo mejor. El hincha me conoce bien y sabe que estoy molesto. ¿Cómo se sale?, en la cancha, mejorando y ganando”.
Dejó una sentencia para iniciar el trabajo en una semana que será dura y con otro partido de visitante a la vista (el viernes a las 14.30 ante Aldosivi en Mar del Plata): “No puedo tirar la pelota afuera, simplemente tengo que demostrar que estamos golpeados, que estoy caliente, pero la responsabilidad también es mía y hay que pagar las cuentas. Por ahí ganamos en Mar del Plata y estamos todos contentos otra vez, dejando esto que pasó en cancha de San Lorenzo como una anécdota. Pero eso dependerá de nosotros y hay que ponerse manos a la obra”.
Madelón había insistido, desde que estuvo habilitado para jugar, con el tradicional 4-4-2 y Malcorra por izquierda. Se lesionó y no va a estar contra Aldosivi. Los otros dos (Mosqueira y Vargas), sufrieron traumatismos y habrá que esperarlos. Pintado ingresó en el segundo tiempo, tiene tendencia a sumarse al ataque (como Vargas) pero exageró con los centros desde tres cuartos de cancha que terminaron en la cabeza de los centrales de San Lorenzo. Es la primera opción que tiene el técnico para jugar de “4”. Pero hay jugadores que están en un bajo nivel y deben levantar si es que desean permanecer en el equipo. Uno al que le está costando demasiado, es Bruno Pittón. Las lesiones le hicieron perder ritmo. Allí aparece como alternativa el pibe Lucas Ayala, que hizo las cosas como para que Madelón – de ser necesario – vuelva a otorgarle un voto de confianza.
El sistema defensivo debe seguir en revisión, pues los errores se pagan caro. El gol de San Lorenzo llegó como consecuencia de una pelota que perdió Giaccone en la salida y cerca del área, sumado a un cabezazo defectuoso de Estigarribia (la “peinó” y se la sacó de la cabeza a Ludueña), que Auzmendi capitalizó para meter el remate entre Mansilla y el primer palo.
Unión busca recuperar su dinámica perdida
Y en el medio, el equipo ha perdido esa dinámica y presencia que muchas veces lo llevó a convertirse en un equipo compacto y peligroso. Se fue la dupla Mauro Pittón-Profini, que hoy se está extrañando. Quedó Palacios (lo mejorcito, individualmente hablando), pero a veces muy solo para empujar al equipo hacia adelante. Hay material allí, porque es el sector en el que Unión más se reforzó.
Desde su retorno al club, es un momento difícil para Madelón. Este es el tercer torneo, logró clasificar al equipo en los otros dos y el objetivo que se trazó en el actual, es mejorar lo anterior y meterlo, al menos, en Sudamericana. El arranque es flojo, pero lo más preocupante es el nivel futbolístico que ha mostrado, sobre todo en este partido en el Nuevo Gasómetro que queda como un lastre pesado que hay que sobrellevar y del que Unión se tiene que liberar rápidamente.









