El pibe de Unión del gol maradoneano
en la cancha en que se gestó la leyenda
Corrió 80 metros con la pelota dominada, no lo pudieron alcanzar y hubo un defensor al que dejó parado con un “auto pase”. Eludió al arquero de Argentinos Juniors y convirtió. Uno de sus hermanos jugó en Unión y el otro falleció trágicamente.
Los once que arrancaron el partido de reserva ante Argentinos Juniors. Benjamín Pérez es el que está agachado, primero de la izquierda, debajo del arquero Chaves.
Fue en el “Semillero del mundo”. En la misma cancha en la que Diego hacía “jueguito” en el entretiempo de los partidos, cuando era niño, deslumbrando a todos los que iban y gritaban para que el pibe se quedara y el segundo tiempo no comenzara, antes de maravillar al mundo con un talento incomparable. En la misma cancha en la que algún día apareció un tal Claudio Borghi para tirar rabonas o dos “5” que escondían la pelota bajo su suela y no se la podían sacar, como Fernando Redondo o el Checho Batista.
Este pibe tatengue, Benjamín Pérez, tomó la pelota en la media luna del área de Unión e inició una carrera estupenda, tocando diez veces la pelota para recorrer esos casi 80 metros y convertir el gol que sirvió para que Unión empate el encuentro de reserva con Argentinos Juniors por el torneo Proyección.
La crónica sintética del partido dirá que Unión formó con Chaves; Cantero, Fagioli, Aimar, Ayala; Pérez, Vera, Peresuti, Solbes; Pedano y Cerrudo, que al equipo lo dirige Alejandro Trionfini y que con ese gol logró igualar el encuentro que se jugó en el estadio de García y Boyacá.
No es la primera vez que Benjamín Pérez convierte un gol que da que hablar. Contra Newell’s, en el Parque Independencia, clavó en el minuto final un “bombazo” de afuera del área que se metió en el ángulo superior derecho del arco leproso. Y hace una semana, en Santa Fe, le hizo otro a Aldosivi desde una posición muy incómodo, sobre un lateral, clavando la pelota en el segundo palo de un sorprendido arquero rival.
Benjamín Pérez en acción, con pelota dominada y cabeza levantada. Es el pibe de los golazos en la reserva de Unión.
Pérez tiene 19 años (cumple 20 este año) y seguramente es candidato a que se le haga el primer contrato. Viene de una familia humilde. “Son muy unidos y si te fijás en el festejo, debajo de la camiseta de Unión tenía una con el rostro de su hermano, fallecido trágicamente el año pasado”, cuentan a El Litoral.
No es el primero de la familia que juega en Unión. También lo hizo Lautaro, su otro hermano, quien había firmado contrato profesional pero luego se lo rescindió. En su momento tuvo chances de ir a jugar a alguno de los equipos del Federal – como pasó con otros pibes del club – pero no se dio y se le otorgó la libertad de acción.
Trionfini lo define: "Es inteligente y desequilibrante"
¿Qué dice el técnico? A todo esto, Alejandro Trionfini, el entrenador de la reserva, lo define como un jugador que “tiene condiciones para jugar en todo el frente de ataque. Yo lo utilizo como volante por afuera, es inteligente tácticamente y desequilibrante en el uno contra uno. Es un chico al que le doy indicaciones cuando el equipo no tiene la pelota, porque cuando la tenemos, quiero que juegue con libertad. Ha tenido un nivel muy parejo y eso es bueno”.
Alejandro Trionfini, un conocedor del club que acumuló experiencia en el extranjero y volvió para hacerse cargo de la reserva que irá por su primer triunfo cuando reciba a Sarmiento de Junín.
Unión no ha podido ganar hasta ahora (perdió con Gimnasia y luego empató con Aldosivi y con Argentinos Juniors), pero “el equipo jugó bien, en los tres partidos que jugamos, merecimos más. De todos modos, siempre les digo a los chicos que el objetivo de ellos es que luzcan para la Primera. Más vale que queremos ganar y clasificar. Y lo buscamos. Pero la función principal que yo tengo es la proveer jugadores a la Primera. Y hay muchos chicos que están en ese buen camino”, señala Trionfini.
Hay un par de jugadores a los que Madelón ya le está dando rodaje. Misael Aguirre y Santiago Grella son dos casos. “Hubo una transicion, porque de la reserva se fueron Grella, Aguirre, los arqueros y Enzo Rubio, todos jugadores muy importantes. Debutó Cantero de lateral por derecha, el pibe Ayala ya está con el plantel profesional y tengo tres centrales de excelente nivel como Fagioli, Aimar, que es zurdo y Nacho Isla, que fue al banco con Argentinos Juniors pero entró en el segundo tiempo”, comenta Trionfini.
En el final de la charla, este hombre que viene de trabajar en la selección de República Dominicana y conoce a fondo a Unión porque ya estuvo mucho tiempo en el club, no ahorra elogios: “Vamos los días y las horas en las que entrena el primer equipo, aunque tenemos independencia de tareas. Pero estamos ahí, a la misma hora y en el mismo lugar. En lo táctico, yo sé que somos ‘el hermano menor’ de la Primera y tenemos que jugar con el mismo esquema. Insisto en que la función principal que tenemos en la reserva, es la de proveer jugadores al equipo principal. Y en lo organizativo, Unión ha mejorado del día a la noche en instalaciones, comodidad y tecnología al primer nivel, comparando con lo que me había tocado vivir en mi anterior experiencia”.