Repetir el segundo tiempo con Aldosivi y echar decididamente por tierra lo que se hizo ante San Lorenzo y en el primer tiempo en Mar del Plata. Ese es el objetivo de un Unión que hoy está afuera de los que clasifican, pero por diferencia de goles. Pero que también necesita pagar una deuda ante su gente con los dos partidos de local que se avecinan: el de este viernes ante Sarmiento de Junín y el próximo frente a Instituto.
Unión quiere contagiarse del segundo tiempo en Mar del Plata
Será el choque de dos técnicos –Madelón y Sava- que no especulan. Sarmiento está prendido arriba y en racha. Unión llega entonado por la victoria en la Feliz y con un solo cambio (Cuello por Palacios).

“Con San Lorenzo jugamos el peor partido de todos mis pasos por Unión”, dijo Madelón después de la victoria en Mar del Plata. Si bien el equipo no jugó para nada bien en el primer tiempo en la Feliz, el técnico sacó conclusiones positivas de los últimos quince minutos. Pero en el complemento, y máxime a partir del golazo de Menossi, se vio al Unión que todos quieren ver: dinámico, profundo, peligroso y eficaz. Ganó 3 a 1 y siempre dejó la sensación de estar más cerca del cuarto que de sufrir algún gol más de Aldosivi para achicar la diferencia.
Volvieron a hacerle un gol de pelota quieta, pero no fue nada malo el rendimiento individual de la defensa. Son aspectos en los que Unión tiene que mejorar, ya que el juego aéreo defensivo no es su fuerte. Mansilla volvió a tener un partido “normal”, más cercano a lo que fueron sus actuaciones de la primera mitad del año (el Apertura), que las de este Clausura, cuando tuvo partidos en los que no dio la imagen de seguridad deseada. Y eso también se transmitió al resto de la defensa.

El equipo creció a partir de la capacidad de lucha y recuperación de Giaccone (muy buen segundo tiempo en Mar del Plata), de esa salida clara que le dio Menossi, del buen partido de Pintado (el más peligroso con sus proyecciones en el primer tiempo), del crecimiento futbolístico que tuvo Luna Diale en el complemento y de la capacidad de gol recuperada de Tarragona.
En el primer tiempo, Tarragona se tiró muy atrás para buscar la pelota, quedó lejos de Estigarribia y al equipo le faltó presencia en las cercanías del área de Aldosivi. A eso se agregó un ritmo cansino en el traslado de la pelota, que lo convirtió en un equipo bastante previsible. Todo cambió en el complemento. Y el tercer gol fue la mejor jugada colectiva de todo el partido, con rapidez, precisión e inteligencia para liquidar el resultado.
Brahian Cuello tendrá que hacer todo lo posible para que no se sienta la ausencia de Palacios, el jugador más claro y dinámico de Unión. Su expulsión puede ser el componente negativo de la semana (y del partido en Mar del Plata), aunque la recuperación de Malcorra (¿irá al banco?) le permitirá a Madelón la chance de contar con un recambio interesante si al equipo le falta fútbol. Cuello conoce muy bien el libreto, tuvo una rápida adaptación en el torneo anterior, se ganó la titularidad como volante por izquierda pero es diestro y no debería tener problemas de perfil si va por derecha. El y Luna Diale, más el aporte de Menossi, deberán darle fútbol y claridad al equipo para bajar a un rival que viene agrandado y que consiguió –con las cuatro victorias al hilo- su mejor racha en Primera División.
Cuello reemplaza a Palacios en Unión
La concepción futbolística de Sava permite suponer que Sarmiento no vendrá a meterse atrás y que tratará de jugar un partido de igual a iguala ante Unión. Eso puede resultar conveniente, ya que los principales problemas que tuvo el equipo cuando jugó en su cancha, fueron los de abrirse espacios ante rivales que se repliegan y que tratan de achicar espacios juntando mucha gente muy cerca de su área. Central Córdoba, por ejemplo, le dio vuelta el partido en la última presentación como local y después se dedicó a defender el resultado. Pero esa noche, a Unión también le faltó contundencia, porque oportunidades no faltaron.

Si los dos salen a jugar como lo pregonan sus entrenadores, puede llegar a verse un partido abierto y exento de actitudes timoratas o especulativas. Sava dijo en la semana que le gustaría pelear un campeonato con Sarmiento. Y Madelón lo desea más que nadie en Unión después de todo lo que le ha dado –y le sigue dando- a la institución, más allá de que quiere ser cauto y prudente. Y por eso habla de mejorar la campaña anterior y entrar en la Sudamericana para que Unión vuelva a jugar una copa internacional. Objetivo que, por ahora, está un poco lejano.









