Así como Madelón fue muy autocrítico luego de la flojísima actuación de Unión, los jugadores también asumieron culpas. Madelón dijo que no se sintió identificado con el equipo y dio la impresión de que quería decir algunas cosas para despertar un poco a sus jugadores. Generalmente, el técnico se hizo responsable de todo, se cargó sobre sus espaldas la frustración de un mal resultado y no se lo enrostró a sus jugadores. Después del partido con San Lorenzo, la autocrítica fue general e involucró a todos, hasta admitiendo que “posiblemente esto que diga no caiga bien en el plantel, pero es lo que siento”.
Tarragona: “Hace tres partidos que no pateo al arco”
El delantero y capitán coincidió con Madelón, luego del flojísimo partido de Unión en el Nuevo Gasómetro. “Yo tampoco me siento identificado con el equipo, porque no somos lo que siempre fuimos”, señaló sin pelos en la lengua y haciendo también una fuerte autocrítica.

Sin embargo, los jugadores coincidieron con Madelón. Tomó la palabra el capitán, Cristian Tarragona, que fue duro – al margen de coincidir con Madelón – con el equipo y con él mismo, cuando dijo que “hace tres partidos que no pateo al arco y no es culpa mía, sino del equipo que no juega con claridad”.

“Coincido con Madelón en que hay que mejorar, nos hacen un gol en segundas jugadas y son cosas que hay que trabajar en la semana porque esos detalles definen resultados. Mejoramos un poco en las pelota quieta, pero nos convierte en segunda jugada… No somos esto, Unión no es lo que mostró en este partido con San Lorenzo. Somos un equipo molesto, que juega bien y ataca. Yo tampoco me siento identificado con el equipo, cuando jugamos esta clase de partidos como lo hicimos en el Nuevo Gasómetro”, señaló Cristian Tarragona.
Y tiró más frases:
* “En los dos torneos anteriores demostramos que somos más que esto. Demostramos que, cuando atacamos, lastimamos. Pero a eso no lo estamos pudiendo hacer. No generamos, nos metemos en el juego del rival y hay que ser autocríticos para empezar a salir de este pozo”.
* “Nos metimos en el juego de San Lorenzo y eso nos hizo jugar mal. La culpa es nuestra, no es tanto mérito del rival”.
* “Hay que mejorar en todo, hace tres partidos que yo no pateo al arco. Recién lo charlamos con el Chelo Estigarribia: el equipo tiene falta de claridad y por eso no puedo patear un tiro al arco. Contra Central Córdoba jugamos un gran partido en el primer tiempo, pero en el segundo tiempo lo perdimos. Tenemos un gran equipo pero no lo estamos demostrando”.
* “Unión no es nada de lo que jugó con San Lorenzo, hay que volver a ser ese equipo molesto y aguerrido, que lastima a los rivales cuando lo ataca. No debemos dejar pasar más puntos, porque son estos detalles que hoy dejamos escapar, los que definen resultados”.
La realidad es que Unión tenía un partido como local ante Central Córdoba para aprovechar; y lo perdió. Luego, otro ante San Lorenzo con todo ese cúmulo de presiones negativas y exigencia de parte de su gente, que Unión no supo aprovechar y no lo hizo jugar a su favor. Dos derrotas que dolieron y que le hicieron perder terreno en la tabla de la zona y también en la anual, que es uno de los principales objetivos que se planteó Madelón: el de volver a jugar una copa internacional.
Hoy Unión está penúltimo en su zona y vigésimo en la general, a ocho puntos del último que está clasificando para la Sudamericana. Necesita recuperarse por varios motivos, pero, para ello, primero tendrá que hacerlo desde un respaldo futbolístico que le permita estar más cerca de sacar buenos resultados.
Unión empezó empatando de visitante con Platense, sin los refuerzos y con varios debutantes. Madelón le sacó “jugo a las piedras” y se las arregló con lo que tenía para llevarse un punto a Santa Fe, que pudieron ser tres (lo iba ganando 2 a 1 cerca del final). Luego, perdió sin merecerlo con Gimnasia, generando muchas situaciones pero sin puntería para definir. Después vino la única victoria con dos remates desde afuera del área en un partido extremadamente parejo ante Lanús, para llegar así a las dos derrotas consecutivas que prenden la luz amarilla de alarma a la que no le escapó el propio entrenador por el flojo partido de su equipo en cancha de San Lorenzo.
Ahora viene el turno de visitar a un Aldosivi que no ganó ningún partido desde el comienzo del año (en la Liga Profesional) y que pelea por no descender. Empató sin goles con Tigre, pero es un rival “aprovechable” para conseguir un resultado positivo que, teniendo en cuenta lo ocurrido en estos dos partidos anteriores, apunta más a la exigencia de ganar que la de empatar, aún teniendo en cuenta que se juega de visitante.
Malcorra estaría descartado porque presenta una lesión muscular, a los otros dos (Mosqueira y Vargas) habrá que observarlos en estos pocos días de la semana de trabajo. Por Malcorra, las mayores chances son para Luna Diale y Cuello, en ese orden. El reemplazante natural de Vargas es Pintado, que ingresó en su reemplazo el sábado, en tanto que habrá que ver lo que planifica Madelón si es que no se recupera Mosqueira (Giaccone es el que tiene las características más parecidas de juego).









