El municipio local firmó un convenio con la Casa Beata Clara Bosatta -de la congregación católica Hijas de Santa María de la Providencia- a partir del cual se creó un nuevo hogar de refugio para personas en situación de calle de la ciudad de Santa Fe. Allí podrán higienizarse, cenar y descansar 38 indigentes: esa es la cantidad de plazas que se han dispuesto. Esta capital pasó a tener así tres lugares destinados a contener a personas en este estado de vulnerabilidad que, por la crisis, cada vez son más.


































