La ley, promulgada en el 2021, mayormente conocida como Ley de Etiquetado Frontal -por los reconocidos sellos negros-, tiene como principales objetivos garantizar el derecho a la salud y a una alimentación adecuada, dar información nutricional comprensible de los alimentos envasados y bebidas analcohólicas para resguardar los derechos de las y los consumidores, advertir a las y los consumidores sobre los excesos de: azúcares, sodio, grasas saturadas, grasas totales y calorías, y la presencia de edulcorantes y cafeína; prevenir la malnutrición en la población y reducir las enfermedades crónicas no transmisibles.