Vecinos de barrio Chalet reclaman la intervención del predio abandonado a donde asesinaron a Jeremías Monzón
Desde la vecinal reclaman que actúe el Estado. El predio a donde funcionó una fábrica se encuentra inactivo desde principios de siglo. “Necesitamos que al menos lo mantengan limpio, y que hagan algo para que no se genere inseguridad”, reclamó el presidente de la institución, Aldo Godoy. La Municipalidad intimó en reiteradas oportunidades a los propietarios.
El horror. A mediados de diciembre pasado hallaron dentro del predio a un adolescente asesinado. Flavio Raina (archivo).
El acceso a barrio Chalet, en el sur de la ciudad de Santa Fe, se volvió un territorio marcado por el abandono y el miedo. Frente a la cancha de Colón, sobre JJ Paso al 3700, un extenso predio privado permanece desde hace años en estado de total desidia: yuyos altos, basura acumulada, falta de control y personas que ingresan sin ningún tipo de vigilancia. Para los vecinos, ese espacio es una amenaza cotidiana. Pero desde mediados de diciembre pasado, el reclamo tomó una dimensión mucho más dolorosa: en su interior fue asesinado el adolescente Jeremías Monzón.
El predio, hoy convertido en una de las tantas “caries urbanas” de la capital provincial, albergó hasta comienzos de este siglo una planta industrial de Praxair, dedicada a la producción y distribución de gases industriales y medicinales. La inundación de 2003 golpeó de lleno a toda la zona y también a esa instalación. Desde entonces, el abandono fue progresivo. “Creo que la última vez que hubo gente ahí fue en el año 2000”, recordó Aldo Godoy, presidente de la Vecinal de barrio Chalet, en diálogo con El Litoral. Tras el cierre de la planta quedaron algunos empleados, luego una guardia de seguridad y, más tarde, nada. “El predio quedó abandonado. Lo limpian solamente cada vez que reclamamos”, sostuvo.
El edifico ubicado en el acceso a barrio Chalet. Guillermo Di Salvatore.
El lugar está ubicado en una zona de altísimo tránsito: es la bajada de acceso a Chalet y una de las entradas al sector sudoeste de la ciudad. “Todos los días pasa mucha gente por ahí. Hoy es un basural, hay residuos esparcidos, microbasurales y yuyos por todos lados”, describió el dirigente barrial.
Dignidad
Chalet es uno de los barrios históricamente más postergados del ejido urbano santafesino. Surgido al calor del crecimiento ferroviario y de asentamientos populares, combina viviendas precarias con procesos recientes de urbanización y presencia estatal. En ese entramado conviven la pobreza estructural y la exclusión social con fuertes lazos comunitarios, instituciones barriales y organizaciones que sostienen la vida cotidiana y reclaman, desde hace décadas, condiciones dignas para el barrio.
En ese contexto, el predio abandonado se transformó en una preocupación permanente. “Desde la Vecinal hicimos infinidad de reclamos ante la Municipalidad, con todos los intendentes que pasaron desde el 2000 hasta ahora. Participamos de innumerables reuniones y siempre buscamos una solución”, remarcó Godoy. A eso se suma un riesgo sanitario creciente: “Los yuyos ahora son preocupantes por el dengue”, advirtió.
Tan solo se puede desmalezar y limpiar el sector de veredas del predio, mientras que en su interior hay yuyos y abandono. Guillermo Di Salvatore.
El vecinalista recordó que durante la gestión municipal de Emilio Jatón se intimó a los propietarios sin resultados. La situación escaló hasta que intervino el Ministerio de Salud provincial y la Justicia. “Con una orden de un fiscal se permitió el ingreso para limpiar y desmalezar. Había incluso un piletón lleno de agua. Pero pasó el tiempo y todo volvió a estar igual”, relató.
Otra vista del predio ubicado en el acceso a barrio Chalet. Guillermo Di Salvatore.
El problema de las caries
Desde 2007, durante la intendencia de Mario Barletta, hasta la actualidad, la Vecinal solicitó que el Estado intervenga el predio o avance con su expropiación. “Por sus características y ubicación es ideal para una base operativa municipal. Podría funcionar una base de la Guardia de Seguridad Urbana, servicios, 107, bomberos, 911, primeros auxilios, incluso Turismo, porque está en el acceso a la ciudad”, enumeró Godoy.
El caso de Chalet no es aislado. En Santa Fe existen cientos de inmuebles privados abandonados, conocidos como caries urbanas, que se convierten en focos de basura, alimañas, intrusiones, usurpaciones e inseguridad. Según un relevamiento del equipo del concejal Lucas Simoniello (Interbloque Unidos), a diciembre pasado se contabilizaban más de 225 caries urbanas en la ciudad.
Más imágenes de aquel lamentable día que sacudió a la población. Flavio Raina (archivo).
En octubre último, el Concejo Municipal intimó a los propietarios de seis de estos inmuebles para que realicen tareas de limpieza, desmalezamiento y desratización. Entre ellos, antiguos moteles, viviendas abandonadas, una vieja confitería, terrenos baldíos y edificios en desuso, ubicados en distintos puntos de la capital provincial.
En Chalet, sin embargo, el paso del tiempo y la falta de respuestas derivaron en un escenario trágico. “Lamentablemente, este abandono generó el contexto para el brutal asesinato de este pibe (Monzón). Nadie pudo ver ni escuchar nada porque los yuyos estaban altísimos, en un estado de abandono total. Fue tremendo”, expresó Godoy, quien volvió a presentar un pedido formal a la gestión del intendente Juan Pablo Poletti.
Martín Vaca, secretario de la Vecinal, sumó su testimonio: “Hasta hace un tiempo había seguridad privada, pero el predio siempre estuvo descuidado. En 2022 fuimos los propios vecinos a desmalezar la vereda porque era un peligro. Adentro siempre estuvo abandonado. Es una lástima, porque es el ingreso a la ciudad”.
El malestar se extiende a otras organizaciones del barrio. La Poderosa, que desarrolla tareas sociales en la zona, también se manifestó públicamente. “El lugar del horror. Acá asesinaron a Jere, un pibe de 15 años, torturado brutalmente. Está abandonado desde la inundación de 2003 y hoy es tierra de nadie”, expresaron en una publicación reciente.
El tanque de agua y el isologo de la firma que funcionaba en el predio abandonado. Guillermo Di Salvatore
En la misma línea, Claudia Albornoz fue contundente: “Es el monumento a la desidia. Ni Provincia ni Municipio se hacen cargo. Praxair dejó de pagar impuestos y siempre fue un riesgo para quienes transitamos de noche. Después del crimen ni siquiera pusieron una patrulla en la puerta”. Y lanzó una pregunta que resuena en el barrio: “¿Qué esperan para expropiarlo y construir un espacio para las niñeces y adolescencias del sur de la ciudad?”.
Desde la Municipalidad informaron que, al tratarse de una propiedad privada, se realizaron reiteradas intimaciones a los responsables. Según indicaron, en los últimos años se labraron al menos cinco actas de fiscalización: dos en febrero de 2019, una en marzo de 2020, otra en agosto de 2024 y la última el 18 de marzo del año pasado.
Ante la falta de respuestas, el Municipio intervino únicamente en el perímetro del predio, ya que no puede avanzar sobre el interior sin autorización judicial. En paralelo, se evalúan nuevas medidas, como el mejoramiento de la iluminación perimetral, mientras el equipo jurídico analiza si es posible avanzar con una intervención más profunda, siempre dentro del marco legal vigente.
El operativo el día que hallaron al joven asesinado en el interior del predio. Flavio Raina (archivo).
Mientras tanto, en Chalet el reclamo persiste. El predio sigue ahí, como una herida abierta en el ingreso al barrio y a la ciudad, recordando que el abandono estatal y privado no es una abstracción: tiene consecuencias concretas y, a veces, irreversibles.