Las obras del nuevo puente que unirá Santa Fe con Santo Tomé avanzan en múltiples frentes, con intervenciones tanto en la zona del río como en el entramado urbano. En los últimos días, un episodio con una viga generó repercusión, aunque desde el Gobierno provincial aseguraron que no compromete el desarrollo general del proyecto.
Nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé: qué pasó con la viga y cómo avanza la obra
El incidente ocurrió durante la colocación del tablero cuando una máquina impactó una estructura, lo que provocó la caída de una viga sin afectar el desarrollo general. Mientras tanto, la obra continúa con el pilotaje casi completo y varios frentes de trabajo activos.

Incidente
El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, explicó el hecho ocurrido durante los trabajos: “La viga obviamente se cayó porque la chocó una máquina colocando parte del tablero, algo absolutamente normal y natural en cualquier obra”.

El funcionario remarcó que se trató de una situación menor dentro de una obra de gran magnitud: “Una vez que cayó entera la fueron partiendo para aprovechar el hormigón. Imaginate que son 43.000 kg de hormigón que no se van a dejar ahí tirado”.
Además, destacó la planificación técnica: “Las vigas y todo el sistema del tablero de los pilotes están pensados y calculados para durabilidad y seguridad”. En esa línea, insistió: “Es un incidente absolutamente menor, a pesar de que es espectacular ver algo así”.
Avances
Uno de los focos actuales está en el sector urbano de Santo Tomé, donde comenzaron intervenciones clave. El intendente Miguel Weiss Ackerley señaló: “Es la parte más compleja quizás porque es la parte urbana, en donde hay vecinos, frentistas y un paso más complejo”.
Los trabajos implican cortes y desvíos en arterias principales: “Se está organizando un corte en Mitre entre 7 de Marzo y Colón. A partir de eso se hacen desvíos por pasaje San Juan”.
También explicó cómo será la intervención: “Sobre calle Mitre se remueve el cantero central en unos primeros 150 metros desde 7 de marzo hacia el sur”. Y agregó: “Mitre va a unificarse en un único sentido, pero para nosotros era importante mantener este bulevar porque es parte de la historia de la ciudad”.
En cuanto a los plazos, precisó: “Se va a trabajar entre 60 y 90 días sobre Mitre para después pasar a 7 de marzo”.
Planificación y etapas
A su turno, el ingeniero Juan Ignacio Serra brindó detalles sobre la logística: “Vamos a estar toda la etapa completa de hormigonado para poder habilitar el tránsito en ese sentido”. Sobre la circulación, indicó: “Van a tener desvío por Juan de Garay y van a tener que circular por Candiotti para ingresar al puente”.

También adelantó cambios importantes: “Entre Macía y Mitre cambia de sentido el 9 de julio, es un dato importante”. Respecto a los tiempos, sostuvo: “La planificación son 4 meses sin imprevistos, sin lluvia o problemas con servicios como fibra óptica”.
Y explicó la dinámica de avance: “Primero se trabaja el lado norte, que se conecta con el puente viejo, y luego el lado sur, que se conecta con el puente nuevo”.
El impacto del río
Las condiciones climáticas y el nivel del río son factores determinantes. Enrico detalló: “Si no fuera por este nivel de corriente, estaríamos trabajando en esos pilotes que estamos colocando ahí”.
Aun así, aclaró que el cronograma general se sostiene: “Nos cambia el plan de trabajo, pero los plazos no cambian porque hay varios frentes”. Sobre los riesgos de lluvia, advirtió: “Cuando te llueve y tenés humedad, el hormigón no lo podés hacer. Eso puede ser que nos corra el plazo”.
También explicó la logística en el río: “Si crece el río, te obliga a retirar máquinas y empezar a hacer el lanzamiento de vigas desde altura”. En relación a los pilotes, precisó: “Faltan solamente cinco de 138, o sea que la gran mayoría ya fue colocada”.

Reclamos por rutas nacionales
El ministro también se refirió al contexto general de la obra pública: “Estamos preservando la continuidad de las obras que ya están en marcha. Para iniciar nuevas obras necesitamos financiamiento asegurado”.
En ese marco, cuestionó la situación de las rutas nacionales: “Hay 2.685 km de rutas nacionales en Santa Fe y no hay interés en cortar el pasto o tapar los pozos”. Y concluyó con una crítica directa: “La única vez que Vialidad Nacional viene a reparar una obra es cuando un juez se lo ordena”.
La construcción del nuevo puente se consolida así como una obra estratégica para la región, con desafíos técnicos, urbanos y climáticos, pero con avances sostenidos en sus diferentes frentes.










