Durante los últimos días no pocos vecinos revisan a diario la altura del río Paraná en la ciudad de Santa Fe, que hoy mide en el Puerto local 3.10 metros. En un contexto en el que se anticipa la posibilidad de lluvias intensas y crecida del río Paraná hacia fin de año y principios del año próximo, miles de vecinos intentan responder la misma pregunta: ¿el agua puede llegar hasta mi casa?
Antes de la llegada del fenómeno El Niño: cómo saber si la creciente puede llegar hasta tu casa en Santa Fe
Con la probabilidad de un evento climático de intensidad fuerte en el Litoral, conocer la altura del río ya no alcanza. Especialistas explican por qué la "cota IGN" es el dato clave para saber si una vivienda realmente está en riesgo de inundación y cómo cualquier vecino puede consultarla.

La respuesta, sin embargo, no está solamente en la altura del río. También depende de otro dato mucho menos conocido por la mayoría de la población: la cota IGN del terreno donde se encuentra la vivienda.
Distintos organismos internacionales anticipan una elevada probabilidad de desarrollo de un El Niño fuerte durante los próximos meses. Especialistas insisten en que comprender esa diferencia puede marcar la diferencia entre anticiparse o reaccionar cuando el agua ya está cerca.
Dos números que no significan lo mismo
El ingeniero civil santafesino Agustín Botterón, especialista en infraestructura y resiliencia, viene difundiendo en redes sociales una serie de materiales didácticos para explicar conceptos que suelen generar confusión.
"La altura del río te dice cuánto subió el agua. La cota IGN te dice si esa agua puede llegar a tu casa. Son dos números distintos y los dos importan, especialmente con El Niño confirmado para el litoral argentino", resume en uno de sus videos.
En otras palabras, el hidrómetro informa el nivel que alcanzó el río en un punto determinado. La cota IGN indica la altura del terreno donde está ubicada una vivienda respecto del nivel medio del mar.
Es justamente la comparación entre ambos valores la que permite estimar el riesgo de que una creciente afecte un determinado lugar.
¿Qué es la cota IGN?
La sigla corresponde al Instituto Geográfico Nacional (IGN), organismo encargado de establecer el sistema oficial de referencia geodésico y altimétrico de la Argentina.
La cota IGN expresa la elevación de un punto del terreno en metros sobre el nivel medio del mar, cuyo origen histórico para la nivelación nacional se estableció a partir del mareógrafo de Mar del Plata.

Por ejemplo, si una vivienda se encuentra en una cota IGN de 16 metros, significa que su terreno está ubicado a esa altura respecto del nivel de referencia nacional.
Ese dato permanece prácticamente invariable en el tiempo. Lo que cambia es el nivel del río durante una creciente extraordinaria.
Para tener una referencia, se puede mencionar -por ejemplo- que las defensas de la zona este de la Costa tienen una cota 17 IGN.
¿Cómo se mide?
La cota puede determinarse mediante trabajos topográficos de precisión, relevamientos con equipos GNSS (GPS geodésicos), nivelaciones o consultando la cartografía oficial elaborada por el Instituto Geográfico Nacional.

En las cartas topográficas aparecen representadas mediante curvas de nivel, puntos acotados, modelos digitales de elevación y bases de datos geodésicas oficiales. Actualmente también puede consultarse mediante las herramientas digitales del organismo.
Dónde consultar la información
El Instituto Geográfico Nacional dispone de diferentes plataformas públicas para acceder a estos datos.
Los vecinos pueden consultar las las cartas topográficas oficiales; la Red Nacional de Nivelación, donde figuran los mojones geodésicos con sus cotas oficiales; o el geoportal del IGN, que permite visualizar información geográfica y obtener referencias de alturas.

El propio IGN cuenta además con una sección explicativa donde desarrolla cómo funciona el sistema de nivelación argentino y cuáles son los distintos sistemas de referencia utilizados históricamente.
Una aclaración importante
Botterón advierte que existe un aspecto técnico que suele pasar inadvertido. "En Argentina coexisten varios sistemas de referencia para medir la altitud. Han ido cambiando con el tiempo y, dependiendo del sistema utilizado, la cota de un mismo punto puede variar", explica.

Como ejemplo menciona que el cero del puerto de Santa Fe, bajo el sistema actualmente vigente, corresponde aproximadamente a 8,20 metros sobre el nivel del mar, aunque esa referencia puede diferir según el sistema geodésico considerado. "Es necesario llegar a algún nivel de unificación de todos esos sistemas", sostiene.
El río no tiene la misma altura en todos lados
Otro aspecto que el especialista considera fundamental para quienes viven en el área metropolitana santafesina es que el hidrómetro oficial se encuentra ubicado en el puerto de la ciudad de Santa Fe.
Ese dato no necesariamente representa exactamente lo que ocurre varios kilómetros aguas arriba, como por ejemplo en la zona de la Costa santafesina: Colastiné, Rincón, Arroyo Leyes, etc.

"El río tiene una pendiente natural desde Brasil hacia el Río de la Plata. Cuando miramos la altura del puerto estamos observando un punto que está más abajo respecto de la zona de la Costa", explica.
Por esa razón, algunos sectores ubicados río arriba pueden comenzar a experimentar anegamientos antes de que el hidrómetro del puerto alcance los niveles oficiales de alerta (5.30 metros) o evacuación (5.70 metros).
Un ejemplo. En junio de 1992, la crecida del Paraná llegó a los 7,43 metros en el hidrómetro del Puerto de Santa Fe; es decir, a una cota de 15,62 IGN. Pero Arroyo Leyes está a 24 kilómetros del hidrómetro del puerto y al estar más al norte hay una pendiente en crecida de aproximadamente 4,5 centímetros por kilómetro, de acuerdo a lo que explican los hidrólogos. Por eso, se estima que el pico de junio de 1992 llegó hasta la cota 16,70 IGN en Arroyo Leyes (la defensa tiene una cota de 17 IGN).
Más que una alerta general
Para Botterón, la principal herramienta de prevención es que cada vecino conozca la cota del lugar donde vive. "Si vivís en una zona de riesgo hídrico, conocer ese número vale más que cualquier alerta genérica", sostiene.
La explicación es sencilla: dos viviendas separadas por apenas unas pocas cuadras pueden encontrarse a diferentes alturas del terreno y, por lo tanto, enfrentar riesgos completamente distintos ante una misma creciente.
Una herramienta para anticiparse
Santa Fe tiene una larga historia de convivencia con los ríos. Las inundaciones de 1983, 1992, 1998, 2003, 2007 y otros eventos menores dejaron una enseñanza que los especialistas repiten: la prevención comienza mucho antes de que el agua llegue.

Conocer la cota IGN del lugar donde se vive, seguir diariamente la evolución del nivel del Paraná y prestar atención a los pronósticos hidrológicos permite comprender con mayor precisión el riesgo real de cada barrio y planificar con tiempo las medidas necesarias.
En un escenario de posible retorno de un El Niño fuerte, la información técnica deja de ser un dato reservado para especialistas y se convierte en una herramienta concreta para que las familias santafesinas puedan tomar decisiones con anticipación.








