El 6 de mayo de 1968, El Litoral publicó el veredicto del jurado del XLV Salón Anual de Santa Fe, de pintura y dibujo. El mismo estaba integrado por Efrén Lastra, Aldo Pellegrini, Oscar Herrero Miranda, José Manuel Moraña, Sepucio Tidone y Ricardo Supisiche.
El Salón de Santa Fe en 1968 y una entrevista con el crítico Aldo Pellegrini
El 6 de mayo de ese año, el diario publicó el veredicto del jurado del XLV Salón Anual y una charla con Pellegrini, quien analizó el nivel de las obras, defendió los criterios de selección y reflexionó sobre la proyección de los salones de arte.

En la oportunidad, fueron galardonados Luis Barragán, Miguel Ballesteros, Arturo Ventresca, Armando César Godoy, Eduardo Serón, Alfredo Cogna, Domingo Sahda, Enrique Estrada Bello, Beatriz Martín y Jorge Ludueña.
También César Tomás Miranda, Julio Durá Márquez, Eduardo Giusiano, Lilian Gómez Molina, Oscar Brandonni, Graciela Bortwick, Jorge Martínez Ramseyer, Artemio Alisio, Oscar Luna y Roberto Migdal.

ero lo que realmente resalta en esa página 4 no es esa nómina, sino una extensa entrevista con Pellegrini. Una figura ya entonces muy relevante, por su impulso del vanguardismo en la Argentina y su ejercicio como poeta, ensayista y sobre todo crítico de arte.
La exigencia crítica y la defensa del salón
La charla con el cronista del diario se produjo en en las salas del Museo Rosa Galisteo de Rodríguez, "atestadas de cuadros desordenadamente dispuestos en las tareas previas de selección".
Respecto a la impresión causada por el salón de pintura y dibujo de la provincia de Santa Fe señaló que "más de un cincuenta por ciento de obras rechazables, pueden dar primariamente un panorama un tanto inquietante. Pero al advertir que el resto del salón es no sólo equilibrado, sino aún valioso, los ánimos se recomponen".

"Obrando como lo hemos hecho: ni demasiado crueles ni generosos en la selección, el salón no sólo "ganará" en su conjunto, sino que, por sobre todo, habremos cumplido con nuestro verdadero cometido", agregó.
En otro plano, Pellegrini se mostró complacido ante el notable aumento de las recompensas de este XLV Salón, en relación a los anteriores. Consideró que ello es un "necesario y consecuente estímulo frente al valedero esfuerzo de algunos artistas de diferentes puntos del país".
"Por su organización muy cuidada y por su serio reglamento el Salón de Santa Fe me parece muy interesante así como considero que reviste una particular importancia dentro del panorama plástico nacional", apuntó.

"Podría sugerirse que se realice alrededor de la muestra una mayor publicidad. Pero, insisto, la muestra mantiene su gravitación en la forma como está y cómo se mantiene", añadió.
Modernizar sin quebrar
"¿Considera Ud. que los salones nacionales están en crisis?", le preguntó, acto seguido, el periodista de El Litoral. "No se puede hablar de una crisis de estos certámenes, porque seguramente sería inclinarnos a considerar una crisis de los valores mismos que los sustentan", respondió.
"Es cierto que los salones necesitan permanentemente un 'remozamiento' de sus condiciones básicas. El Salón Nacional, por ejemplo, debe ser dinamizado en sus estructuras generales, como se lo está estudiando actualmente", subrayó.

"Habrá que considerar, entonces, fuera de problemas de fondo, la posibilidad de certámenes mixtos, con concurrencias espontáneas e invitaciones que puedan interesar por la calidad", remarcó después.
"De esta manera, frente a la puerta abierta a las nuevas generaciones, se presentará a éstas la emulación necesaria de las ya más maduras. En dicho 'enfrentamiento' creo que los salones se beneficiarán ostensiblemente", puntualizó.
El arte argentino ante el mundo
Al final de la conversación, Pellegrini fue requerido sobre su mirada respecto a si las selecciones argentinas que se envían a los certámenes internacionales son acertadas y justas.

"Creo que sí. Porque si tomamos como 'patrón' de la actualidad plástica a la Bienal de Venecia, caeremos en la cuenta de que este tipo de certámenes pretenden, por sobre todo, actualizar acerca de la situación del arte nuevo, de sus diferentes vías de experimentación", respondió.
“Entonces, ante jurados que tienen ya cierto lógico "condicionamiento" de visión, no sorprende que Antonio Berni, Julio Le Parc, David Lamelas, sean distinguidos con las más altas distinciones. A través de ellos, el arte argentino no es tan sólo conocido, sino por sobre todo valorado”, añadió.
El cierre de la entrevista conviene citarlo de manera textual. "Un cordial apretón de manos, y Aldo Pellegrini retorna a las entusiastas conversaciones con sus colegas de grupo. El XLV Salón de Santa Fe comienza a encender sus luces".








