La integración entre agricultura y ganadería vuelve a posicionarse en el centro del debate técnico y productivo.
Cómo integrar agricultura y ganadería sin resignar productividad
Gabriel Zurbriggen será uno de los disertantes del XIII Congreso Ganadero de Rosario, organizado por la Sociedad Rural de Rosario el próximo 11 de junio. Durante su exposición abordará el rol de los cultivos de servicio en sistemas agrícolas con integración ganadera, una estrategia que busca combinar productividad, sustentabilidad y eficiencia en el uso de los recursos.

Ese será uno de los principales ejes que desarrollará Gabriel Zurbriggen durante el XIII Congreso Ganadero de Rosario, evento organizado por la Sociedad Rural de Rosario que reunirá a especialistas, productores y referentes del sector agropecuario el próximo 11 de junio.
El profesional centrará su presentación en el uso de cultivos de servicio dentro de sistemas agrícolas con incorporación de ganadería, una alternativa que gana terreno en la región núcleo no sólo por razones económicas, sino también por los beneficios ambientales y agronómicos que aporta.

Zurbriggen explicó que el actual contexto de precios ganaderos genera condiciones favorables para volver a incorporar hacienda en planteos que durante las últimas décadas se fueron pasando a la agricultura.
Sin embargo, remarcó que el fenómeno trasciende la coyuntura y responde a una visión más amplia vinculada a la sustentabilidad de los sistemas productivos.
“Hoy hay una nueva puesta en valor de los sistemas integrados como sistemas más estables desde el punto de vista productivo, económico y ambiental”, señaló.
Del cultivo de cobertura al cultivo de servicio
Uno de los conceptos centrales que desarrollará durante su exposición es la diferencia entre pensar estos planteos únicamente como cultivos de cobertura o entenderlos como verdaderos cultivos de servicio, capaces de brindar múltiples beneficios ecosistémicos.
En ese sentido, el investigador planteó que uno de los principales interrogantes actuales es si el uso ganadero de esos cultivos afecta o no los servicios ambientales que generan.
A partir de diversos ensayos realizados en la región, los resultados muestran que es posible compatibilizar ambas funciones.
“Lo que estamos evaluando es cómo sumar producción de carne sin afectar el rendimiento de los cultivos agrícolas posteriores”, explicó.

Los trabajos se desarrollan desde hace varios años en la cátedra de Sistemas de Producción Animal y en distintas estaciones experimentales, entre ellas Zavalla e INTA Marcos Juárez, donde se analizan secuencias de cultivos de servicio invernales combinados con cultivos de renta estivales.
Allí se estudian variables vinculadas tanto a la producción ganadera como al impacto agronómico sobre el cultivo sucesor, incluyendo comportamiento del suelo, consumo hídrico y desempeño animal.
Pastoreo moderado y eficiencia productiva
Uno de los puntos que Zurbriggen considera clave es el manejo del pastoreo. Según explicó, los mejores resultados se obtienen mediante un uso moderado de los verdeos, cuidando los remanentes vegetales.
Ese criterio no solo permite conservar los servicios ecosistémicos del cultivo, sino también mejorar el desempeño individual de los animales.
“El exceso de carga o un pastoreo demasiado intenso puede afectar la ganancia de peso individual y terminar perjudicando incluso la productividad por hectárea”, advirtió.

En contrapartida, un manejo equilibrado permite llegar con animales mejor desarrollados a los corrales de terminación, favoreciendo procesos de engorde más eficientes y de menor duración.
Además, el especialista destacó que el pastoreo puede transformarse en una herramienta útil para regular el consumo de agua de los cultivos.
“Al reducir parcialmente el área foliar mediante el consumo animal, disminuye la evapotranspiración y se modifica la dinámica hídrica del sistema”, sostuvo.
Diversificación forrajera y nuevas mezclas
Otro de los aspectos abordados en los ensayos es la elección de especies y mezclas forrajeras. Zurbriggen aclaró que no existe un único cultivo ideal, sino que la decisión debe formar parte de una planificación integral y de largo plazo.
“Primero hay que pensar la rotación y los cultivos estivales; después evaluar qué cultivo de servicio se adapta mejor a esa ventana productiva”, indicó.
Entre las alternativas trabajadas aparecen avena, raigrás y triticale, dependiendo de la región y del esquema productivo.
Además, los equipos técnicos avanzan en la incorporación de leguminosas como trébol rojo, buscando potenciar la fijación biológica de nitrógeno y mejorar los aportes al sistema.
“En Zavalla, por ejemplo, actualmente se desarrollan experiencias con mezclas de raigrás y trébol rojo, evaluando cómo compatibilizar el manejo del pastoreo con la persistencia y funcionamiento de las leguminosas”, amplió.
La propuesta, según destacó Zurbriggen, apunta a construir pequeñas cadenas forrajeras que permitan ampliar las ventanas de aprovechamiento y optimizar el uso de los recursos disponibles.

La exposición formará parte de un Congreso Ganadero que buscará poner sobre la mesa los desafíos y oportunidades de la producción animal en un escenario de cambios tecnológicos, económicos y ambientales.
En ese contexto, la integración entre agricultura y ganadería aparece nuevamente como una herramienta estratégica para mejorar la estabilidad de los sistemas, diversificar ingresos y avanzar hacia modelos más sustentables.
Con investigaciones desarrolladas en plena zona núcleo y resultados concretos sobre producción de carne, manejo del suelo y eficiencia de recursos, la disertación de Gabriel Zurbriggen promete convertirse en uno de los espacios técnicos más relevantes del encuentro organizado por la Sociedad Rural de Rosario.








