Las lluvias registradas en los últimos días sobre el centro y norte del área agrícola aportaron alivio a los cultivos de verano y mejoraron la condición hídrica de los lotes, según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.

Las recientes precipitaciones en el centro y norte del área agrícola mejoraron la condición hídrica de los cultivos de verano, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. La soja mostró una recuperación significativa en su estado general y se mantiene la proyección de 48,5 millones de toneladas, aunque persisten fuertes contrastes regionales y la evolución dependerá de la continuidad de las lluvias.

Las lluvias registradas en los últimos días sobre el centro y norte del área agrícola aportaron alivio a los cultivos de verano y mejoraron la condición hídrica de los lotes, según el último relevamiento de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires.
No obstante, el informe advierte que persiste una marcada heterogeneidad regional, con zonas que aún dependen críticamente de nuevas precipitaciones.
De acuerdo al reporte, la condición hídrica Óptima/Adecuada de la soja a nivel nacional registró un incremento intersemanal de 10 puntos porcentuales, en línea con las lluvias de variada intensidad que se distribuyeron de manera dispar en el territorio productivo.

Actualmente, el 72 % de la soja de primera atraviesa el período de definición de rendimiento, una etapa clave para consolidar el potencial productivo. En este contexto, las precipitaciones permiten, en algunos casos, sostener los rindes proyectados y, en otros, evitar mayores pérdidas tras semanas de estrés termo-hídrico.
En cuanto a la soja de segunda, el 12 % del área implantada ya ingresó en su período crítico. El informe señala que estos lotes requieren continuidad en las lluvias, dado que gran parte del ciclo transcurrió bajo condiciones restrictivas.

Con este escenario, la entidad mantiene su proyección de producción en 48,5 millones de toneladas (MTn).
En maíz, continúa la cosecha de los planteos tempranos, con avances concentrados en el Centro-Norte de Santa Fe y el Núcleo Norte, donde se obtienen rendimientos promedio de 87 y 70 quintales por hectárea (qq/Ha), respectivamente.
En sectores de Entre Ríos, en tanto, la recolección recién comienza y los rindes iniciales rondan los 60 qq/Ha.

Las lluvias recientes empiezan a mostrar un impacto positivo en los maíces tardíos, de los cuales el 82,8 % se encuentra desde panojamiento en adelante. El 86,6 % de estos lotes presenta una condición de cultivo entre Normal y Excelente, lo que mejora las expectativas productivas.
Sin embargo, el panorama es distinto en el centro y sudeste bonaerense, donde no se registraron precipitaciones de volumen considerable. Allí, la evolución del cultivo dependerá de los pronósticos climáticos de corto plazo, ya que la disponibilidad de agua será determinante para el cuaje y llenado de granos.

En girasol, la cosecha ingresa en una pausa técnica a la espera de que los lotes tardíos de la zona primicia alcancen la humedad adecuada. El avance nacional apenas sumó 0,2 puntos porcentuales y cubre el 30,1 % del área apta, aunque mantiene un adelanto de 7,2 puntos respecto al promedio histórico.

El rendimiento promedio nacional se ubica en 22,8 qq/Ha, sosteniendo la proyección de producción en 6,2 MTn. No obstante, la marcada variabilidad en la distribución de lluvias y la amplitud de la ventana de siembra generan escenarios productivos dispares en el centro y sur del área agrícola.
En estas regiones, el 45,5 % de la superficie ya se encuentra en madurez y se prevé el inicio de la cosecha durante la próxima semana.
En síntesis, el informe refleja un escenario de mejora parcial para los cultivos de verano, con alivio hídrico en amplias zonas pero con focos de incertidumbre donde el régimen de lluvias continúa siendo el principal factor condicionante de los resultados finales.