La semana estará marcada por un fuerte contraste de condiciones meteorológicas sobre el área agrícola argentina. Según la perspectiva climática al 16 de septiembre, el período comenzará con vientos del norte y un progresivo ascenso de las temperaturas, pero rápidamente se producirá el avance de un frente de tormenta que dejará precipitaciones muy desiguales.
Del calor a las heladas y otra vez al calor: así será la evolución del tiempo en el área agrícola santafesina
La perspectiva climática anticipa una semana marcada por fuertes contrastes. Los vientos del norte elevarán las temperaturas antes del ingreso de un frente de tormenta que dejará precipitaciones muy desparejas. Luego llegará una masa de aire polar, con riesgo de heladas, antes de un nuevo ascenso térmico.

Tras el paso del sistema frontal se espera el ingreso de una masa de aire polar, que provocará un marcado descenso térmico y condiciones favorables para la ocurrencia de heladas en distintas regiones. Posteriormente, los vientos del norte volverán a ganar intensidad y provocarán un nuevo repunte de las temperaturas.
Lluvias muy desparejas durante el paso del frente
El comienzo del período estará dominado por la circulación de vientos del norte, que favorecerá el incremento de las temperaturas. Sin embargo, el escenario cambiará con rapidez debido al avance de un frente de tormenta.
El sistema tendrá un comportamiento muy irregular y concentrará su actividad principalmente sobre el norte del área agrícola, con un núcleo de tormentas intensas sobre las Altas Cuencas de los ríos Paraná y Uruguay.

La distribución de las precipitaciones será, sin embargo, muy desigual. La mayor parte del área agrícola recibiría menos de 10 milímetros, con algunos focos aislados que podrían superar esos registros.
Los mayores acumulados se concentrarían en parte de la Región del Chaco, Paraguay, el norte y centro de la Mesopotamia, el nordeste de Cuyo y el sudoeste de Córdoba, donde se prevén lluvias de entre 10 y 25 milímetros, con algunos focos que podrían registrar valores superiores.
En contraste, amplias zonas del centro y sur del área agrícola quedarían al margen de las precipitaciones significativas. La Cordillera Sur también recibiría aportes escasos o nulos.
Ingreso de aire polar y riesgo de heladas
El paso del frente estará acompañado por el ingreso de vientos polares, que se extenderán sobre el oeste, sur y centro del área agrícola.
La irrupción de aire frío provocará un marcado descenso de las temperaturas mínimas y generará condiciones favorables para la ocurrencia de heladas. Las zonas serranas serán las más afectadas, con heladas generales, mientras que el sur de la Región Pampeana y Uruguay podrían registrar episodios localizados.
Las temperaturas mínimas estarán por encima de los 10 °C en el nordeste del NOA, gran parte del Chaco, la mayor parte de la Mesopotamia y el extremo sudeste de Paraguay. En el norte se espera incluso un amplio sector con registros superiores a 15 °C.

En buena parte del centro del NOA, Cuyo, la Región Pampeana y Uruguay, las mínimas se ubicarán entre 5 y 10 °C, aunque con riesgo de heladas localizadas.
En el centro-oeste del NOA, oeste de Cuyo y las serranías bonaerenses se esperan temperaturas de entre 0 y 5 °C, mientras que las zonas serranas del NOA y Cuyo podrían registrar valores inferiores a 0 °C y heladas generales.
Después del frío, vuelve a subir la temperatura
El descenso térmico será transitorio. Luego del ingreso de la masa de aire polar, los vientos del norte retornarán con intensidad, avanzando incluso hasta el sur del área agrícola y generando un nuevo incremento de las temperaturas.
El este del NOA, gran parte de la Mesopotamia y sectores del norte y oeste de la Región Pampeana podrían registrar máximas superiores a 25 °C, con un amplio núcleo hacia el norte donde los valores podrían alcanzar entre 30 y 40 °C.

En el centro del NOA, este de Cuyo, sur del Chaco y sectores del norte y noroeste de la Región Pampeana se esperan máximas de entre 25 y 30 °C, aunque con focos por encima y por debajo de esos valores.
Para buena parte de la Región Pampeana y Uruguay, las temperaturas máximas se ubicarían entre 20 y 25 °C, mientras que las zonas serranas y cordilleranas del NOA, Cuyo y el este bonaerense permanecerían por debajo de los 20 °C.

De esta manera, el período estará caracterizado por una marcada variabilidad: ascenso térmico, paso de un frente con lluvias irregulares, ingreso de aire polar con riesgo de heladas y posterior regreso de temperaturas elevadas. Un escenario que mantiene la atención sobre los cultivos de invierno y las labores de implantación de los cultivos de verano, especialmente en aquellas zonas donde la disponibilidad de humedad continúa siendo una limitante.








