La siembra de maíz temprano avanza a buen ritmo en la Región Núcleo, aunque la falta de humedad comienza a convertirse en una limitante para continuar con las labores, especialmente en el oeste. Según un relevamiento de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), ya se implantaron más de 500.000 hectáreas, equivalentes al 25% del área prevista, el mayor nivel de avance para esta fecha de las últimas cinco campañas.
La siembra de maíz marca un récord para la fecha en la Región Núcleo
La Región Núcleo ya implantó el 25% del maíz temprano, el mayor avance para esta fecha de las últimas cinco campañas. Sin embargo, la falta de humedad comienza a limitar las labores en el oeste, mientras el trigo también empieza a mostrar signos de estrés hídrico. Los productores esperan lluvias que permitan sostener el potencial de los cultivos.

El escenario, sin embargo, presenta contrastes. Mientras algunas zonas mantienen buenas condiciones para continuar con la implantación, en sectores del oeste santafesino y sudeste cordobés comienzan a faltar reservas y se requieren nuevas precipitaciones para sostener el ritmo de siembra.
Más de 500.000 hectáreas sembradas y un avance desigual
El centro-sur de Santa Fe concentra el mayor progreso, con el 70% del área de maíz temprano ya implantada. Le siguen el sudeste de Córdoba, con el 15%; el sur de Santa Fe, con el 12%; el noreste bonaerense, con el 8%; y el noroeste bonaerense, donde apenas se alcanzó el 2%.
La falta de humedad comienza a hacerse evidente en algunas de las principales zonas productivas. En Carlos Pellegrini y Marcos Juárez quedan pocos lotes con condiciones adecuadas para continuar con la siembra, mientras que en San Gregorio algunos de los lotes implantados recientemente ya muestran limitaciones asociadas a la disponibilidad de agua en el suelo.

En el noroeste bonaerense, en localidades como Junín, los técnicos mantienen una postura más cautelosa y consideran que adelantar demasiado la siembra implicaría asumir riesgos innecesarios. Incluso los sectores bajos presentan actualmente condiciones secas, por lo que el inicio de las labores se prevé cerca del 20 de septiembre.
La situación podría modificarse si llegan nuevas precipitaciones. La BCR señala que se esperan chaparrones aislados e intermitentes entre el jueves y el sábado 12, principalmente sobre el sudoeste de la zona GEA. Para el este de la región pampeana se pronostican lluvias débiles a moderadas, aunque con poca proyección sobre el sur de Santa Fe y el sudeste de Córdoba.
Después del sábado se espera una mejora de las condiciones meteorológicas, acompañada por un descenso de las temperaturas.
El agua, una variable clave para el maíz y el trigo
La disponibilidad de humedad es uno de los principales factores que condicionan el avance de la campaña. Al comenzar septiembre, el 70% de los suelos de la Región Núcleo se encuentra entre condiciones de escasez hídrica y sequía, mientras que apenas el 30% conserva reservas regulares a adecuadas.
El escenario contrasta fuertemente con el del año pasado. Durante el invierno de 2025, las condiciones fueron excepcionalmente húmedas y, para esta misma época, gran parte de la Región Núcleo presentaba reservas adecuadas a óptimas.

Este año, en cambio, julio y agosto cerraron con precipitaciones cercanas a los valores históricos. En agosto se acumularon entre 1 y 20 milímetros en el oeste de la región y entre 30 y 62 milímetros en el este, registros que se ubican cerca de los valores medios históricos para esas zonas.
En este contexto, las lluvias de los próximos días serán determinantes tanto para definir el ritmo de siembra del maíz temprano que todavía resta implantar como para sostener el potencial productivo del trigo.
A la falta de humedad se suma otro factor de incertidumbre para el maíz: las bajas temperaturas. Durante los últimos seis días se registraron mínimas inferiores a 0 °C en distintas localidades, con valores extremos de -5,3 °C en Idiazábal, -4,9 °C en Junín, -4,5 °C en Rojas y -4 °C en Chacabuco.

El cultivo requiere temperaturas de suelo superiores a los 12 °C para lograr una germinación uniforme. En María Susana existe preocupación por la posibilidad de emergencias desparejas, mientras que en Marcos Juárez las heladas no habrían generado daños en los lotes implantados porque las plántulas todavía no habían emergido. No obstante, las bajas temperaturas podrían demorar la emergencia.
En Junín, los técnicos consideran particularmente riesgoso adelantar la implantación bajo las actuales condiciones térmicas.
El trigo conserva su potencial, pero empieza a pedir agua
El trigo todavía mantiene una condición mayoritariamente favorable, aunque también comienzan a aparecer señales de deterioro. Actualmente, el 75% de los lotes se encuentra entre condiciones excelentes y muy buenas, 15 puntos porcentuales por debajo del nivel registrado a esta misma altura del año pasado.

Además, un 5% de los lotes ya presenta una condición regular, asociada principalmente a las bajas temperaturas, la menor disponibilidad de agua y algunos problemas sanitarios.
Los técnicos mantienen buenas expectativas de rendimiento, pero coinciden en que el cultivo necesita nuevas lluvias para sostener el potencial actual. En el centro-sur santafesino, incluso se considera necesaria una precipitación generalizada antes del 20 de septiembre para conservar las perspectivas de muy buenos rindes.
A la cuestión hídrica se suma el avance de los problemas sanitarios. La mancha amarilla comienza a ganar protagonismo y obliga a revisar las estrategias de manejo. El objetivo inicial era realizar las aplicaciones de fungicidas cerca de hoja bandera, pero el desarrollo del cultivo todavía se encuentra lejos de esa etapa y algunas aplicaciones deberán adelantarse.
Así, el inicio de septiembre encuentra a la Región Núcleo con un escenario productivo que combina un rápido avance de la siembra de maíz, buenas expectativas para el trigo y, al mismo tiempo, una creciente dependencia de las lluvias. Para los próximos días, la llegada o ausencia de precipitaciones será determinante para definir cuánto puede avanzar la campaña y cuánto potencial productivo podrá sostenerse.








