La competitividad del cereal local impulsa ventas récord al exterior, mientras avanza con fuerza la comercialización de soja. El mercado internacional sigue atento al impacto de la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping y a la evolución climática vinculada al próximo fenómeno Niño.
El maíz argentino gana terreno en el mundo y acelera las exportaciones
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el maíz nacional se convirtió en el más competitivo del mundo en los principales destinos de importación. Incluso en plena entrada de la “safrinha” brasileña —la segunda cosecha de maíz de Brasil—, el grano argentino logra imponerse en precio en mercados estratégicos como el Sudeste Asiático y África.

El maíz argentino atraviesa uno de sus mejores momentos en el mercado global. Con una cosecha récord en marcha y precios altamente competitivos frente a sus principales rivales, Argentina consolida su posición como uno de los grandes proveedores mundiales del cereal.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el maíz nacional se convirtió en el más competitivo del mundo en los principales destinos de importación. Incluso en plena entrada de la “safrinha” brasileña —la segunda cosecha de maíz de Brasil—, el grano argentino logra imponerse en precio en mercados estratégicos como el Sudeste Asiático y África.

En países asiáticos, donde se concentran algunos de los principales compradores de la agroindustria argentina, el maíz local se ubica entre 5 y 11 dólares por tonelada por debajo del cereal brasileño. En África, la disputa comercial se reparte entre Estados Unidos y Brasil, aunque Argentina mantiene ventajas en varios destinos.
Exportaciones en máximos históricos
La mejora en la competitividad se tradujo rápidamente en mayores ventas externas. Las exportaciones ya alcanzan las 16,8 millones de toneladas, muy por encima de las 11,7 millones registradas a la misma altura del año pasado.
El impulso se explica por una campaña excepcional. Para el ciclo 2025/26 se estima una producción de 68 millones de toneladas de maíz, que junto con los stocks iniciales llevarían la oferta total por encima de las 74 millones de toneladas, un récord histórico y un 40% superior al ciclo previo.

Ese volumen extraordinario también se refleja en los embarques: durante el primer trimestre de la campaña comercial se despacharon más de 14,5 millones de toneladas, un récord absoluto y un 31% superior al promedio registrado desde la campaña 2018/19.
En el mercado interno, la comercialización también muestra números inéditos. Ya se comprometieron 27 millones de toneladas entre operaciones con precio firme y contratos “a fijar”, un volumen 53% superior al del año pasado. Sin embargo, la magnitud de la cosecha hace que todavía queden cerca de 40 millones de toneladas disponibles para comercializar, una cifra inusual para esta época del año.
Trump, Xi Jinping y el impacto en los granos
El mercado internacional siguió con atención la reciente cumbre entre el presidente estadounidense Donald Trump y su par chino Xi Jinping, un encuentro considerado clave para el comercio mundial en medio de tensiones geopolíticas y cambios en las cadenas globales de abastecimiento.
Las expectativas estaban centradas en posibles anuncios de compras chinas de productos agrícolas estadounidenses. Si bien la Casa Blanca informó que China se habría comprometido a importar bienes agroindustriales por al menos 17.000 millones de dólares anuales hasta 2028, la falta de precisiones concretas moderó rápidamente el impacto positivo inicial en el mercado de Chicago.

La soja fue el producto más sensible a las negociaciones. Aunque las exportaciones estadounidenses hacia China se encuentran en mínimos de las últimas dos décadas, el avance de los biocombustibles aparece como un factor clave para sostener los precios.
En Estados Unidos, el aumento en los mandatos de mezcla de combustibles impulsó el uso de aceite de soja para biodiésel y combustibles renovables. Según el USDA, esa demanda adicional permitirá compensar parte de la caída en las exportaciones de poroto, absorbiendo cada vez más producción doméstica.
La soja argentina también acelera
Mientras el maíz domina el escenario exportador, la soja argentina también comenzó a mostrar mayor dinamismo. La cosecha ya avanzó sobre el 77% del área nacional y recuperó ritmo tras las lluvias que demoraron las tareas durante abril.

Con el ingreso masivo de mercadería a los puertos y una mejora en las cotizaciones internacionales, las operaciones crecieron con fuerza en las últimas semanas. Las descargas en terminales portuarias superaron las 100.000 toneladas semanales durante mayo, impulsadas tanto por el avance de la trilla como por mejores ofertas de compra de la industria aceitera.
El repunte de los precios en Chicago mejoró además la capacidad de pago de las fábricas locales y estimuló las ventas de los productores. De acuerdo con datos de SIO Granos, las operaciones de soja superaron el millón y medio de toneladas en la última semana, reflejando una aceleración en la comercialización del principal cultivo argentino.








