La única granja avícola de Santa Fe motorizada a energía solar. Algo más de 1.000 hectáreas de campo alquilado para producir maíz como alimento para esas gallinas, que además se fertilizan con el abono de la granja. Robotización y paneles tipo "sándwich" en un galpón que prioriza el bienestar animal y la eficiencia productiva. Todo esto, como el último eslabón de una empresa que comercializa insumos agrícolas mayoristas; que ya cuenta con su estructura logística propia, y que además se mueve en el mercado de capitales. Las aristas más visibles de un grupo con espíritu inquieto y que no teme apostar a ir por más. Siempre.

































