Las condiciones climáticas volvieron a paralizar las tareas agrícolas en el centro-norte de Santa Fe. Por tercera semana consecutiva, las precipitaciones, la elevada humedad, las lloviznas, la nubosidad y las escasas horas de sol dificultaron el acceso a los campos y dejaron nuevamente sin avances a buena parte de las labores previstas.
Las lluvias volvieron a paralizar las tareas agrícolas en el centro-norte santafesino
Por tercera semana consecutiva, las precipitaciones, la humedad y la falta de piso impidieron avanzar con las labores en los campos. El mayor impacto se registró en la cosecha de maíz tardío y algodón, mientras los excesos hídricos también condicionan al trigo y las próximas campañas.

Así lo señala el informe del Sistema de Estimaciones Agrícolas para el Centro Norte de la Provincia de Santa Fe, correspondiente al período comprendido entre el 12 y el 18 de agosto de 2026 y difundido por la Bolsa de Comercio de Santa Fe.
La persistencia de los excesos hídricos generó nuevos sectores con encharcamientos y anegamientos en distintos departamentos del centro y norte provincial. La falta de piso e intransitabilidad condicionaron tanto la finalización de la cosecha gruesa 2025/2026 como el desarrollo de la cosecha fina 2026 y la planificación de la campaña gruesa 2026/2027.

Maíz tardío: cosecha totalmente detenida
El maíz tardío o de segunda fue uno de los cultivos más afectados durante la última semana. Las precipitaciones y los ambientes húmedos determinaron un ritmo de cosecha nulo en toda el área relevada.
Hasta el momento, los rendimientos promedio obtenidos se ubicaron entre 80 y 120 quintales por hectárea en el sur, entre 70 y 100 en el centro y entre 60 y 75 en el norte del área de estudio.
Mientras la cosecha permanece detenida, en el centro-sur del departamento Las Colonias se relevaron lotes que alcanzaron la madurez fisiológica, en estados que van de buenos a muy buenos.

El algodón, con demoras y riesgo sobre la calidad
La situación también es compleja para el algodón. En la totalidad de la zona oeste algodonera las actividades estuvieron paralizadas debido a la elevada humedad del ambiente y del suelo, la falta de piso y la imposibilidad de ingresar a los lotes.
El nuevo retraso genera preocupación por su posible impacto sobre la calidad de la fibra y los rendimientos. Los lotes que todavía permanecen pendientes de cosecha deberán ser evaluados para determinar las pérdidas ocasionadas por el exceso de agua.
En la zona este, en tanto, la recolección alcanzó el 97,5% del área implantada, aunque no registró avances durante la última semana.
Los rendimientos relevados fueron muy variables, con valores que oscilaron entre 500 y 3.000 kilos por hectárea.

En el sureste del departamento Nueve de Julio también se observaron lotes en el final de su maduración, en estado de regular a bueno, pero completamente anegados.
El trigo, afectado por los excesos hídricos
Las condiciones de acceso también limitaron las tareas de seguimiento y evaluación de los lotes de trigo. El informe detectó cultivos en estado regular como consecuencia de los excesos de agua y los anegamientos.
En algunos casos se observó un cambio en la coloración de las plantas, de verde intenso a verde amarillento. Hasta el momento, sin embargo, no se registró la presencia de plagas o enfermedades de consideración.
La situación es diferente en sectores de San Justo y Castellanos, donde se relevaron lotes de ciclos largo, corto e intermedio en estados que van de muy buenos a excelentes.
Girasol y la nueva campaña
Mientras las lluvias siguen complicando la finalización de algunos cultivos, en el centro-sur del departamento General Obligado ya se observan lotes de girasol en pleno proceso de germinación y emergencia, con una buena disponibilidad de agua útil.
El escenario climático, de todos modos, mantiene bajo seguimiento a la próxima campaña agrícola. Los excesos de humedad no solamente retrasan las tareas pendientes, sino que también condicionan la planificación de las siembras y el desarrollo de los cultivos que ya se encuentran implantados.
La continuidad de las precipitaciones será, de esta manera, un factor determinante para definir cuándo podrán retomarse las labores y cuál será finalmente el impacto productivo de estas semanas de inestabilidad sobre el centro-norte santafesino.








