La cosecha de maíz con destino a grano comercial alcanzó el 77 % del área apta en todo el país, proyectando un rendimiento promedio de 78,6 qq/Ha.
Panorama agrícola: maíz demorado, trigo en su tramo final y la siembra de girasol que asoma en Santa Fe
Las constantes condiciones de elevada humedad ambiental y la falta de piso siguen complicando la logística en los campos argentinos. La cosecha de maíz frena su ritmo con atrasos de hasta 26 puntos porcentuales respecto al promedio histórico, mientras que en el Centro-Norte santafesino arrancan los primeros lotes de girasol y el trigo muestra un estado de bueno a excelente en pleno macollaje.

Sin embargo, la persistencia de una humedad relativa muy alta impide el secado natural del grano en pie y estrangula el ritmo de las trilladoras, acercando la logística a niveles de lentitud que no se veían desde hace varias campañas.

Los principales cuellos de botella se ubican en el sur del área agrícola y en el Centro-Norte de Córdoba, con demoras de entre 14 y 26 puntos porcentuales respecto a la media de los últimos cinco años.
A este escenario se sumaron en los últimos días fuertes vientos en territorio cordobés que causaron el vuelco de lotes tardíos. A pesar de los contratiempos climáticos y operativos, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires sostuvo su estimación de producción nacional en 64 millones de toneladas.
Trigo en tramo final y los primeros giros del girasol en Santa Fe
En cuanto a la fina, la implantación del trigo ingresó en su recta final cubriendo el 99,6 % de las 6,5 millones de hectáreas previstas, registrando un avance semanal testimonial de 0,6 puntos por los excesos de agua en los suelos del sur bonaerense.
En lo biológico, el panorama es sumamente alentador: el 86,5 % de la superficie cuenta con reservas hídricas adecuadas u óptimas. Los cuadros más adelantados del norte del país inician la etapa crítica de espigazón con más del 80 % del área calificada entre buena y excelente, alimentando buenas perspectivas de rinde.

En paralelo, la siembra de girasol comienza a tomar forma en el ciclo 2026/27 con un progreso del 11,5 % sobre 3 millones de hectáreas proyectadas. Aunque el exceso de agua frena los tractores en el extremo norte, en el centro del mapa agrícola —con el Centro-Norte de Santa Fe, el norte cordobés y el Centro-Este de Entre Ríos a la cabeza— ya se implantaron los primeros lotes de la oleaginosa.

En el sur, si bien la ventana de siembra abre formalmente en dos meses, los pronósticos de primavera lluviosa encienden luces de alerta en la planificación financiera y de insumos de los productores.
Sorgo al borde del cierre y perspectivas para el ciclo
Por último, la trilla de sorgo granífero se encamina a su cierre definitivo tras haber completado el 97,9 % de la superficie nacional, promediando un rinde de 40,8 qq/Ha.
Con las labores concluidas en las zonas núcleo y la actividad concentrada exclusivamente en los últimos cuadros del centro-sur bonaerense y el sur de La Pampa, la entidad bursátil ratificó la cifra final de producción en 2,8 millones de toneladas.

El escenario para las próximas semanas dependerá directamente de la estabilidad del tiempo. Para que los camiones vuelvan a rodar sin sobrecostos de secado ni pérdidas por vuelco, el sector productivo requiere de días de sol y viento seco que permitan consolidar el tramo final de la cosecha gruesa y el despegue definitivo de la campaña 2026/27.








