Las intensas precipitaciones registradas durante la primera quincena de abril continúan generando complicaciones en el sector agropecuario entrerriano.
Exceso de lluvias frena la cosecha de soja en Entre Ríos
De acuerdo al relevamiento, en muchos sectores de la provincia las lluvias acumuladas en apenas quince días ya duplicaron los valores normales de todo abril, que rondan los 130 milímetros. Incluso, en zonas del centro entrerriano todavía resta incorporar al registro entre 70 y 100 milímetros adicionales caídos en las últimas jornadas.

Según el último informe del Sistema de Información de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos (SIBER), los excesos hídricos provocaron un fuerte retraso en la cosecha de soja y también impidieron el inicio de la siembra de cultivos de invierno como colza y carinata.

De acuerdo al relevamiento, en muchos sectores de la provincia las lluvias acumuladas en apenas quince días ya duplicaron los valores normales de todo abril, que rondan los 130 milímetros. Incluso, en zonas del centro entrerriano todavía resta incorporar al registro entre 70 y 100 milímetros adicionales caídos en las últimas jornadas.
El informe advirtió que la persistencia de aire cálido y húmedo sobre el Litoral mantiene elevadas las probabilidades de nuevas precipitaciones, por lo que abril ya quedó marcado por importantes excesos pluviales.
Soja: cosecha prácticamente detenida
El SIBER confirmó que en la campaña 2025/26 la superficie total sembrada con soja en Entre Ríos alcanzó las 1.219.500 hectáreas.
Del total implantado: 416.000 hectáreas correspondieron a soja de primera (34%). 803.500 hectáreas a soja de segunda (66%), un máximo histórico para la provincia.

Sin embargo, las lluvias limitaron fuertemente el avance de cosecha. Hasta mediados de abril solo se recolectó aproximadamente el 1% del área total.
A igual fecha del año pasado, el progreso era del 3%, mientras que el promedio de los últimos cinco años se ubica en el 9%, lo que marca un atraso de 7 puntos porcentuales.
Desde el organismo señalaron que las tareas podrían retomarse recién a comienzos de la próxima semana, siempre que mejoren las condiciones climáticas.
Suelos saturados y zonas anegadas
El balance hídrico provincial mostró reservas en niveles de exceso, incluso sin considerar las lluvias más recientes. Con precipitaciones superiores a los 30 milímetros y la acumulación previa, muchos lotes presentaron saturación y en sectores bajos ya se observaron anegamientos.
Si bien Entre Ríos cuenta con buenas condiciones naturales de drenaje, el reporte remarcó que el volumen de agua caído generó una situación de desborde marcada.

Otro de los efectos directos del clima es la demora en la implantación de brassicáceas, especialmente colza y carinata, cuya ventana óptima de siembra se extiende entre abril y mediados de mayo.
Las reiteradas precipitaciones impidieron iniciar las labores en un contexto donde se proyecta una fuerte expansión del área sembrada. De concretarse las estimaciones, estos cultivos podrían crecer 76% interanual y alcanzar 55.000 hectáreas, frente a las 31.200 del ciclo pasado.
Chicharrita del maíz: detectaron presencia en 14 lotes
En paralelo, la Red de Monitoreo de Chicharrita informó la presencia de Dalbulus maidis en 14 lotes relevados de Entre Ríos.
También se observaron plantas aisladas de maíz con síntomas compatibles con enfermedades transmitidas por el insecto. Por ese motivo, se recomendó reforzar el control de maíces voluntarios para evitar “puentes verdes” que favorezcan la multiplicación de la plaga.

Además, el INTA Paraná anunció un nuevo servicio de laboratorio para detección de Spiroplasma en chicharrita del maíz, herramienta que permitirá mejorar las decisiones de manejo.








