Para establecer una comparación más aproximada, en base a las características hídricas y el estado de los cultivos, la presente campaña es muy similar a la de 2022. En ambas, para esta fecha el diagnóstico general es el mismo: la mitad de los lotes del centro norte buenos a muy buenos; y de la otra mitad, el 30% regulares y el 20% malos. En General Obligado, dos años atrás el rinde final promedio del trigo fue de 17.5qq (por encima de los primeros datos que surgen ahora), pero en 2021 había sido de 22.2qq/ha. Por lo tanto, los primeros lotes de este ciclo arrancaron 5.5qq (28%) debajo del promedio regional del año pasado; mientras que son 3.5qq (20%) inferiores para la media del departamento respecto de 2022, año de similares características climáticas; y 8.2qq (37%) menores contra 2021 como un año bueno a muy bueno (para esta fecha, en aquel ciclo el 93% de los lotes calificaba como buenos, sólo 7% regulares y sin cuadros malos).