La campaña fina 2026/27 comenzó con señales alentadoras para el sector agrícola argentino. Favorecida por una adecuada disponibilidad de agua en los perfiles de suelo, la siembra de trigo avanza a un ritmo superior al promedio histórico y ya cubre el 14,2 % del área proyectada a nivel nacional.
Comenzó la campaña fina: la siembra de trigo ya cubre más del 14% del área proyectada
La campaña fina 2026/27 comenzó con un ritmo de siembra superior al habitual gracias a las favorables condiciones de humedad presentes en gran parte del área agrícola. Mientras el trigo registra uno de los avances más rápidos de los últimos años, la cosecha de soja se perfila entre las mejores de la historia y el maíz continúa su recolección con buenas expectativas productivas.

Según el último relevamiento agrícola, el progreso de implantación se ubica entre los más elevados registrados para esta época del año dentro de la serie histórica, reflejando un escenario favorable para el inicio de la nueva campaña.

Si bien la superficie destinada al cereal experimentará una leve reducción respecto del ciclo anterior, el área prevista continúa siendo elevada en términos históricos y mantiene al trigo como uno de los principales cultivos de invierno del país.
El trigo inicia la campaña con uno de los mejores avances de la última década
La superficie proyectada para la campaña 2026/27 alcanza las 6,5 millones de hectáreas. Esto representa una disminución del 3 % respecto de la temporada anterior, aunque se mantiene un 4,8 % por encima del promedio registrado durante las últimas diez campañas.
El buen ritmo de siembra responde principalmente a la favorable oferta hídrica que presentan las distintas regiones productivas, una condición que permitió el ingreso temprano de las sembradoras y una rápida implantación de los primeros lotes.

En las regiones del sur del área agrícola ya se observan avances tempranos de las labores. Sin embargo, en algunas zonas se registra una menor superficie destinada al trigo debido al crecimiento del interés por otros cultivos invernales, especialmente cebada y alternativas forrajeras.
Aun así, las perspectivas para el cereal continúan siendo positivas, tanto por las condiciones de siembra como por el contexto productivo que atraviesa el sector.
La soja se encamina hacia una cosecha récord
Mientras la nueva campaña fina comienza a tomar forma, la cosecha de soja continúa mostrando resultados sobresalientes. La recolección ya alcanza el 84,6 % de la superficie apta a nivel nacional, con un avance significativamente superior al registrado tanto el año pasado como al promedio de las últimas cinco campañas.
El rendimiento promedio nacional se ubica actualmente en 32,3 quintales por hectárea, posicionándose como el segundo mejor registro histórico para el cultivo, sólo por detrás de la campaña 2018/19.
Los mayores aportes provienen de la soja de primera, que ya supera el 92 % de avance de cosecha y presenta un rendimiento medio de 34,5 quintales por hectárea. Por su parte, la soja de segunda alcanza cerca del 70 % del área recolectada y promedia 26,6 quintales.
Entre las regiones más destacadas aparece el Norte de La Pampa y el Oeste de Buenos Aires, donde los rendimientos obtenidos se ubican por encima de los valores observados en gran parte del resto del país.

Frente a estos resultados, los analistas mantienen su estimación de producción nacional en 50,1 millones de toneladas, un volumen que consolida la recuperación productiva del cultivo.
El maíz avanza más lento, pero mantiene su potencial productivo
En paralelo, la cosecha de maíz con destino grano comercial continúa avanzando, aunque a un ritmo más pausado. Al momento, se recolectó el 34,7 % del área estimada, registrándose una demora de 5,8 puntos porcentuales respecto del mismo período de la campaña anterior.

La principal razón de este retraso está vinculada al contenido de humedad de los granos. Con gran parte de la cosecha de soja ya finalizada, la dinámica de trabajo comienza a depender de las condiciones climáticas necesarias para que los lotes alcancen niveles adecuados para la trilla.
El rendimiento promedio nacional se ubica en 84,4 quintales por hectárea, manteniéndose dentro de los parámetros esperados.
En el norte del país ya comenzaron a registrarse los primeros avances de cosecha en el NOA, con rindes cercanos a los 59 quintales por hectárea. En tanto, en Córdoba se iniciaron las primeras recolecciones de maíz tardío, donde los resultados obtenidos oscilan entre los 70 y los 85 quintales por hectárea.

Con el 91,7 % de los lotes tardíos ya en madurez fisiológica y perspectivas estables para las próximas semanas, se mantiene la proyección de producción nacional en 64 millones de toneladas.
De esta manera, el inicio de la campaña fina encuentra al sector agrícola en un contexto favorable, impulsado por buenas reservas hídricas, una cosecha de soja con resultados sobresalientes y expectativas positivas para el desarrollo de los cultivos de invierno.








