La AFA tendrá este martes una reunión determinante: el Comité Ejecutivo se juntará al mediodía para resolver si mantiene el paro que dejó en suspenso la fecha 9 del Torneo Apertura o si lo levanta para que la actividad se dispute el fin de semana.

El Comité Ejecutivo de la AFA se reúne este martes al mediodía para decidir si sostiene o levanta el paro que frenó la fecha 9. La Justicia postergó indagatorias y el escenario podría destrabar la disputa con ARCA.

La AFA tendrá este martes una reunión determinante: el Comité Ejecutivo se juntará al mediodía para resolver si mantiene el paro que dejó en suspenso la fecha 9 del Torneo Apertura o si lo levanta para que la actividad se dispute el fin de semana.
La chance de que el fútbol vuelva a rodar tomó fuerza tras una notificación judicial que modificó el tablero: la indagatoria que involucraba a Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino habría sido postergada, un punto que había sido clave en la escalada del conflicto.

La citación a indagatoria fue uno de los detonantes del paro, enmarcado por AFA como un “repudio” a la denuncia de ARCA por presuntas irregularidades vinculadas a retenciones y aportes. La conducción insiste en que no hay deuda exigible y que los pagos se hicieron antes de los vencimientos.
En paralelo, en las últimas horas se conoció que Toviggino se sumó al pedido de Tapia para anular o postergar las indagatorias, a la espera de lo que resuelva la Cámara en lo Penal Económico sobre un planteo de inexistencia de delito. Ese movimiento judicial abrió la puerta a una eventual marcha atrás con el parate.

Si el Comité Ejecutivo entiende que cambió el motivo central de la protesta, la AFA podría habilitar la disputa de la fecha 9 en todas las categorías, desde Primera hasta juveniles, tras días de incertidumbre para clubes, planteles y operativos.
Cabe recordar que Unión debía recibir a Talleres en el 15 de Abril este viernes 6 de marzo.
De todos modos, la discusión de fondo seguirá abierta: la tensión con el Gobierno nacional, el cruce con organismos de control y el debate sobre el modelo de conducción del fútbol argentino siguen siendo parte de un conflicto que ya excede lo deportivo y se mete de lleno en la política.