Como en todas las temporadas de la NBA, los fans esperan con expectativa que se confirmen los titulares del Juego de las Estrellas. Hace rato dejó de ser solo un show: ser titular es una marca de estatus y una foto en la carrera de cada estrella.

Se conocieron los protagonistas del fin de semana en Los Angeles, en plena búsqueda de revitalizar un formato que perdió impacto en los últimos años. El listado combinó nombres inevitables y señales de cambio.

Como en todas las temporadas de la NBA, los fans esperan con expectativa que se confirmen los titulares del Juego de las Estrellas. Hace rato dejó de ser solo un show: ser titular es una marca de estatus y una foto en la carrera de cada estrella.
Este lunes, a un poco menos de un mes de la serie de partidos que pretende darle vida a un formato que viene en decadencia, llegaron los ansiados nombres y aunque parezca una locura aclararlo, no está LeBron James… por primera vez desde 2005.
En el Este, una alineación baja y cargada de perímetro: Jalen Brunson (1.88m | New York Knicks), Cade Cunningham (1.98m | Detroit Pistons), Tyrese Maxey (1.88m | Philadelphia 76ers), Jaylen Brown (1.98m | Boston Celtics) y Giannis Antetokounmpo (2.11m | Milwaukee Bucks).
En el Oeste, potencia y altura en casi todas las posiciones: Stephen Curry (1.91m | Golden State Warriors), Shai Gilgeous-Alexander (1.98m | Oklahoma City Thunder), Luka Doncic (2.03m | Los Angeles Lakers), Nikola Jokic (2,11m | Denver Nuggets) y Victor Wembanyama (2.27m | San Antonio Spurs).
La última vez que LeBron no formó parte del All-Star fue en la temporada 2003-2004 (cuando era rookie) ya que al otro año, en la 04-05 fue su primera elección como uno y además, titular. ¿Otro debutante de ese año? Manu Ginóbili.

Manu, que tiene 48 años y está retirado hace 8 años, debutó en el mismo Juego de las Estrellas que LeBron James, que hoy en día sigue militando los colores de los Lakers.
Aunque aún no se sabe cuáles son las reservas de cada equipo, también podría ser la primera vez que el “pibe” de 41 años no forme parte del All Star desde su primera temporada en la liga. Sería un hecho histórico.
LeBron está lejos de sus mejores días. Cada partido le cuesta más recuperarse, se lo nota cansado rápidamente tras dar el 100% en alguna jugada y aún así es un ícono andante.

Llegar a sus 41 años con el nivel que tiene es envidiable para cualquier leyenda que empujó su cuerpo hasta el final como los casos de Kareem Abdul Jabbar, Vince Carter, Kobe Bryant, Michael Jordan, Kevin Garnett y muchos más.
Lo más probable es que la racha de años en el All-Star no pare. En 24 partidos de esta temporada promedia 22.6 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias por partido con porcentajes de tiro y eficiencia no tan distintos a las medias de su carrera. El “Rey” no perdió su trono aún, sólo que ya no es la parte más importante del reino.
La figurita clásica que si se repitió fue la de Stephen Curry. El mítico base que cambió el deporte aseguró su butaca en el avión a LA y participará en su All-Star n°12. Podrían ser 13 en realidad pero la temporada 19-20 lo castigó con una lesión que le permitió jugar sólo 5 partidos.

Steph sigue siendo el alma de San Francisco. Cada partido que se pierde por sus frecuentes problemas musculares son un dolor de cabeza para cualquier fan de los Warriors. A sus casi 38 años no para de ser una amenaza constante para sus rivales, corriendo por toda la cancha y tirando de lugares que no debería ser posible.
La elección como titular no es casualidad, es un signo de respeto y de agradecimiento de la liga al jugador que marcó el ritmo de la última década.
27,6 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias para el Chef en esta temporada.
La 2025-2026 llegó con nuevas historias como las de Kon Knueppel y Derik Queen portándose como veteranos en sus temporadas de rookie, rivalidades cocinándose como la de Spurs vs. Thunder y nuevas dinastías formándose como los jóvenes Pistons.
Pero también llegó con un Este de años increíbles de jugadores que estaban levantando su nivel de a poco.

En los Playoffs del año pasado, los Celtics se quedaron sin su superestrella, Jayson Tatum y, pensando que la corriente temporada estaba totalmente perdida, decidieron desligarse de algunos contratos altos, traspasar jugadores importantes y descansar un poco de competir. O al menos eso parecía antes de que empiece a picar la pelota.
Jaylen Brown, mano derecha de Tatum, comenzó el año prendido fuego y no paró. El alero de Boston está promediando casi 30 puntos por partido, 6 rebotes y 5 asistencias. Decir que está teniendo el mejor año de su carrera queda corto. Y no sólo eso, sino que la franquicia más ganadora de la historia está segunda en su conferencia en un año que ni siquiera se esperaba que lleguen a los Playoffs.

Los otros dos saltos grandes de nivel fueron los de Tyrese Maxey, que se hizo cargo de unos 76ers que no iban ni para atrás ni para adelante con la dupla Embiid-George y Cade Cunningham que se coronó como líder absoluto de unos Detroit Pistons que tienen marca propia.
Brunson, el rey de Nueva York y Giannis, el dios griego de Milwaukee siguen sumando números y relevancia en sus carreras con esta titularidad.

El Oeste fue un poco más predecible: Curry sigue siendo el mejor base de la conferencia, Shai es el MVP, Jokic es probablemente el mejor jugador de la liga, Luka Doncic -con todos sus problemas defensivos- está teniendo uno de los mejores (por no decir el mejor) años de su carrera y Victor Wembanyama, alienígena…, no podía faltar
La NBA está cambiando, mutando, presentando nuevos proyectos, nuevas caras y el All-Star lo deja en evidencia una vez más.