Controversia técnica: Honda deja en manos de la FIA el caso Mercedes–Red Bull
En medio de la controversia por la relación de compresión de los motores de Mercedes y Red Bull, Honda aseguró que confía plenamente en la FIA para determinar la legalidad de las soluciones técnicas, mientras avanza en su nuevo proyecto junto a Aston Martin.
Honda confía en la FIA y baja el tono a la polémica por la relación de compresión
La presentación del nuevo motor Honda para la temporada 2026 de Fórmula 1 no solo marcó un paso clave en el regreso pleno del fabricante japonés como motorista oficial, sino que también aportó una voz autorizada en medio de una de las principales controversias técnicas del nuevo reglamento.
Tras Red Bull Powertrains, Honda se convirtió en el segundo de los cinco proveedores de unidades de potencia en mostrar en detalle su desarrollo bajo la nueva normativa, esta vez en asociación con Aston Martin.
Honda confía en la FIA y baja el tono a la polémica por la relación de compresión
Sin embargo, el foco del debate sigue puesto en la presunta solución técnica de Mercedes y Red Bull para superar la relación de compresión máxima de 16:1 permitida por el reglamento.
Honda respalda a la FIA en la controversia técnica
Consultado sobre la legalidad de las soluciones adoptadas por sus rivales, Tetsushi Kakuda, jefe del proyecto de Fórmula 1 de Honda Racing Corporation (HRC), dejó en claro que la marca japonesa confía plenamente en el rol de la FIA como ente regulador.
“En la Fórmula 1, cada equipo interpreta el reglamento a su manera para determinar lo que está permitido y lo que no, y luego es la FIA la que decide si esa interpretación es aceptable”, explicó Kakuda. Y agregó: “No sabemos lo que hacen nuestros rivales, así que no puedo comentar nada al respecto, pero eso forma parte de la Fórmula 1”.
Honda confía en la FIA y baja el tono a la polémica por la relación de compresión
Lejos de mostrarse preocupado por una eventual ventaja competitiva, el directivo subrayó que Honda también trabaja en encontrar soluciones propias: “Por nuestra parte, estamos pensando en cómo lograr aunque sea una ligera ventaja sobre los demás fabricantes”.
La preparación de Aston Martin para los test de pretemporada
Mientras la FIA se prepara para reunirse con los fabricantes antes de los ensayos de Barcelona, Aston Martin ya trabaja intensamente en la puesta a punto de su nuevo monoplaza.
Andy Cowell, director del equipo británico, detalló los objetivos de las pruebas de pretemporada, que comenzarán del 26 al 30 de enero en Barcelona, a puertas cerradas.
“Disponemos de nueve días de pruebas antes de Melbourne —tres en Barcelona y seis en Baréin—, y el principal reto será comprender el coche en su conjunto, tanto en fiabilidad como en rendimiento”, señaló Cowell. En las primeras sesiones, el foco estará puesto en la verificación de sistemas y en la recopilación de datos.
Para ello, el equipo instalará sensores adicionales, tanto aerodinámicos como en el grupo motopropulsor, con el objetivo de analizar el comportamiento real del auto. “Hemos realizado muchas pruebas en Sakura y Silverstone, pero nada reemplaza a la pista”, afirmó.
Del análisis técnico a la realidad de la carrera
Superada la etapa inicial de validación, Aston Martin comenzará a trabajar en el rendimiento puro del coche, una fase en la que la retroalimentación de los pilotos será clave. “Existe un plan, pero evoluciona día a día en función de lo que descubrimos”, explicó Cowell.
El británico recordó además que en la Fórmula 1 no existe una especificación definitiva: el desarrollo es constante y abarca desde nuevos alerones hasta mejoras en la gestión de neumáticos, el despliegue de energía o la reducción de la resistencia aerodinámica.
No obstante, Cowell fue claro al marcar un límite a lo que pueden revelar los test. “Durante las pruebas los coches intentan mantenerse alejados para evitar el aire sucio. Pero en Melbourne, cuando se apaguen los semáforos y todos rodemos rueda con rueda, será cuando realmente entendamos cómo se comportan los monoplazas”, concluyó.
En ese escenario, con la temporada a punto de comenzar y la polémica técnica aún latente, Honda y Aston Martin apuestan a la evolución en pista y al criterio de la FIA como árbitro final del nuevo ciclo reglamentario.