Ubicado en el puesto 51 del ranking ATP y octavo preclasificado del certamen, Etcheverry debió trabajar cada punto ante Faria (147° del mundo) en un duelo exigente, marcado por la intensidad y la humedad característica de Río de Janeiro.

El argentino avanzó a las semifinales del ATP 500 de Río de Janeiro tras vencer en sets corridos al portugués Jaime Faria por 7-6 (4) y 6-4. El platense atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera y confirma su gran inicio de temporada.

Ubicado en el puesto 51 del ranking ATP y octavo preclasificado del certamen, Etcheverry debió trabajar cada punto ante Faria (147° del mundo) en un duelo exigente, marcado por la intensidad y la humedad característica de Río de Janeiro.

El primer set fue extremadamente parejo. El argentino enfrentó cinco break points y apenas dispuso de uno a su favor. Sin embargo, sostuvo su servicio en los momentos críticos y llevó la definición al tie-break.
En ese desempate atípico, donde ambos jugadores mostraron fragilidad con el saque, el platense ganó un solo punto con su servicio y seis con el del rival, imponiéndose 7-4 en su primera oportunidad para cerrar el parcial.

En el segundo set mostró mayor autoridad desde el fondo de la cancha y una lectura táctica más precisa. Con un único quiebre en el noveno game, Etcheverry inclinó definitivamente el partido a su favor y luego sostuvo su saque para sellar la victoria por 6-4.
El triunfo en Río no es un hecho aislado. Etcheverry viene de ser semifinalista en el Argentina Open y de alcanzar la tercera ronda en el Australian Open, resultados que consolidan un comienzo de 2026 sumamente competitivo.
Con esta clasificación, el argentino logró un hito personal: por primera vez accede a semifinales en torneos ATP en semanas consecutivas, un dato que refleja regularidad y evolución en su rendimiento.

En semifinales enfrentará al checo Vít Kopřiva, quien también llega en alza tras eliminar a otro argentino.
Por su parte, Juan Manuel Cerúndolo quedó eliminado tras caer ante Kopřiva por 6-4 y 6-4. El encuentro tuvo un desarrollo similar en ambos sets: el argentino sufrió un quiebre temprano en cada parcial y no logró generar oportunidades de ruptura sobre el servicio del europeo.
Visiblemente afectado en lo físico, Cerúndolo no encontró variantes para incomodar a un rival sólido desde el fondo y efectivo en los intercambios largos.

Mientras Cerúndolo se despide del certamen, Etcheverry continúa respirando confianza. Su tenis combina potencia, consistencia y mayor madurez en los tramos decisivos, aspectos determinantes en este nivel de competencia.
La semifinal en Río no solo representa una nueva oportunidad de disputar una final ATP, sino también la confirmación de que el platense atraviesa un tramo de crecimiento sostenido en el circuito. En una gira históricamente exigente para los argentinos, Etcheverry emerge como uno de los protagonistas y buscará dar un paso más en Brasil.