Audi presiona a la FIA por la legalidad de los motores Mercedes y Red Bull
La polémica por la relación de compresión de los motores híbridos 2026 sigue creciendo en la Fórmula 1. Audi se sumó a las demandas para que la FIA aclare las sospechas sobre Mercedes y Red Bull, que supuestamente habrían aprovechado lagunas de la normativa. La disputa recuerda a controversias históricas como los “difusores dobles” de 2009, y abre un debate sobre la igualdad competitiva y la interpretación de las reglas técnicas.
Motores bajo la lupa: Audi se suma al debate sobre la normativa de 2026
Con la reducción de la relación de compresión de 18:1 a 16:1 para la nueva generación de motores híbridos, la Fórmula 1 se enfrenta a un área crítica de diseño. La compresión influye directamente en la eficiencia de la mezcla aire-combustible y en el rendimiento del motor, y cualquier ajuste que aumente la relación durante la operación puede significar una ventaja competitiva importante.
El reglamento vigente establece que no se medirán estas relaciones dinámicamente durante el funcionamiento del motor, y se ha especulado que Mercedes y Red Bull podrían estar usando materiales con propiedades de expansión térmica que incrementan la compresión en caliente, un recurso que, si se confirma, podría generar hasta 10 CV adicionales de potencia.
Motores bajo la lupa: Audi se suma al debate sobre la normativa de 2026
James Key, director técnico de Audi, señaló: “Tenemos que confiar en que la FIA tomará las decisiones correctas. Nunca aceptaríamos que alguien tenga una ventaja durante toda la temporada por una laguna en el reglamento”.
Su comentario recuerda indirectamente la polémica de 2009 con los “difusores dobles”, que beneficiaron a equipos que encontraron vacíos legales mientras otros quedaban en desventaja.
Paralelismos históricos y la presión sobre la FIA
Las controversias en la Fórmula 1 no son nuevas. Key citó ejemplos históricos, como la aerodinámica del efecto suelo en la década de 1980 o los difusores dobles de 2009, donde la ingeniería y la interpretación creativa de las normas pusieron a prueba la capacidad de la FIA para mantener la equidad.
Adrian Newey, exdirector técnico de Red Bull, calificó la negativa de Max Mosley de prohibir los difusores de forma inmediata como un movimiento político.
Actualmente, el debate sobre los motores híbridos se centra en si la explotación de estas lagunas técnicas está dentro de lo legal o viola la intención de la normativa, sin que hasta el momento existan pruebas concluyentes que lo demuestren.
Motores bajo la lupa: Audi se suma al debate sobre la normativa de 2026
Ben Hodgkinson, director de Red Bull Powertrains, restó importancia a la controversia: “Mucho ruido y pocas nueces. Estoy seguro de que lo que estamos haciendo es legal”, defendiendo la posición de su equipo frente a la presión creciente de sus rivales.
Medidas futuras y desafíos para la igualdad competitiva
Uno de los temas principales en la próxima reunión de la FIA con los fabricantes de motores será la medición dinámica de las relaciones de compresión, un desafío técnico complejo que busca garantizar la igualdad de condiciones entre equipos.
La organización también mantiene el marco de ADUO (Additional Development Upgrade Opportunities), diseñado para equilibrar el rendimiento de los motores durante la temporada.
A pesar de las discusiones, la solución no será inmediata. Los equipos deberán adaptarse a un entorno donde la transparencia, la interpretación de normas y la innovación técnica conviven, y donde incluso pequeñas ventajas pueden determinar el resultado de campeonatos enteros.
Como recordó Key, “nadie quiere quedarse fuera una temporada si un competidor obtiene ventaja mediante un vacío en la normativa”.
En este contexto, la disputa sobre las relaciones de compresión de 2026 se perfila como uno de los conflictos técnicos más relevantes de la temporada, con implicancias directas sobre la competitividad de los equipos, la regulación de la FIA y el futuro de la ingeniería de motores híbridos en la Fórmula 1.