El Autódromo Oscar y Juan Gálvez de Buenos Aires, escenario de 20 Grandes Premios de Fórmula 1 y 10 fechas del Campeonato Mundial de Motociclismo, vive la transformación más importante desde su inauguración en 1952. Máquinas, camiones y decenas de operarios trabajan desde comienzos de año en una remodelación integral que cambiará por completo la fisonomía del histórico circuito porteño, con el regreso del MotoGP como principal objetivo y la posibilidad de volver a albergar otras categorías internacionales en el futuro.
Así avanza la transformación del Autódromo de Buenos Aires para recibir al MotoGP
Con una inversión cercana a los 100 millones de dólares, el Oscar y Juan Gálvez atraviesa la mayor remodelación de su historia. El objetivo inmediato es albergar nuevamente al MotoGP desde 2027, aunque las obras también contemplan requisitos técnicos que podrían facilitar una futura candidatura para el regreso de la Fórmula 1

Las obras comenzaron el 2 de enero y representan una inversión cercana a los 100 millones de dólares. El proyecto contempla un nuevo circuito, boxes completamente renovados, mejoras en la infraestructura, sistemas de seguridad de última generación y una importante ampliación de la capacidad para recibir espectadores.
Un circuito diseñado para el MotoGP
La principal novedad será un trazado de aproximadamente 4.300 metros, desarrollado para cumplir con las exigencias de la Federación Internacional de Motociclismo (FIM), requisito indispensable para recibir nuevamente una fecha del Campeonato Mundial de MotoGP.
El nuevo dibujo combinará curvas de baja y alta velocidad, contará con una recta principal de entre 800 y 1.000 metros donde las motos podrán superar los 300 km/h y tendrá un ancho de 18 metros hasta la primera curva, mientras que el resto del recorrido será de 12 metros.
Toda la pista será construida con un nuevo pavimento compuesto por varias capas de materiales y un asfalto con polímeros especiales que garantizan mayor adherencia, resistencia y durabilidad para competencias internacionales.

Un nuevo sistema de drenaje
Uno de los puntos centrales del proyecto busca solucionar un problema histórico del autódromo: el drenaje.
La obra contempla una red de captación superficial, un sistema intermedio para facilitar el escurrimiento y miles de metros de cañerías que conducirán el agua hacia dos cuencas de desagüe, evitando los anegamientos que durante años afectaron distintos sectores del circuito.
Boxes e infraestructura de nivel internacional
La remodelación también incluye un edificio completamente nuevo para los boxes.
El proyecto prevé la construcción de 32 garajes, áreas técnicas, una moderna torre de control y nuevos espacios destinados a los equipos y autoridades deportivas.
En materia de seguridad habrá importantes mejoras con nuevas zonas de escape, defensas Tech-Pro, camas de leca, muros de contención, pianos homologados y sistemas electrónicos de señalización aprobados tanto por la FIM como por la Federación Internacional del Automóvil (FIA).

Más capacidad para el público
El objetivo es que el autódromo pueda recibir más de 150.000 espectadores durante el fin de semana del MotoGP.
Para ello se instalarán 29 tribunas tubulares y se habilitará un nuevo acceso por la avenida 27 de Febrero, lo que permitirá mejorar la circulación del público durante los grandes eventos.
El MotoGP volverá en 2027
El contrato firmado establece que Buenos Aires será sede del Gran Premio de Argentina de MotoGP entre 2027 y 2030.
La categoría regresará así al Oscar y Juan Gálvez después de 28 años. La última competencia del Mundial en el circuito porteño se disputó el 31 de octubre de 1999, mientras que desde 2014 el Gran Premio de Argentina tuvo como escenario al Autódromo Internacional de Termas de Río Hondo.
Antes de la homologación definitiva, el circuito deberá completar las obras y realizar pruebas deportivas exigidas por la FIM para certificar que todas las condiciones de seguridad cumplen con los estándares internacionales.

La Fórmula 1, un objetivo a largo plazo
Aunque parte del proyecto contempla requisitos técnicos solicitados por la FIA, el regreso de la Fórmula 1 continúa siendo un objetivo de largo plazo.
La categoría mantiene contratos vigentes con la mayoría de sus carreras en América y existen otros países que también buscan incorporarse al calendario. Por ese motivo, una eventual vuelta dependerá no solo de que el autódromo cumpla con las exigencias técnicas, sino también de cuestiones comerciales y de disponibilidad dentro del calendario mundial.
Mientras tanto, el desafío inmediato es completar la mayor renovación de la historia del Gálvez y preparar al histórico escenario porteño para volver a recibir al MotoGP a partir de 2027, recuperando un lugar de relevancia dentro del automovilismo internacional.








