Enrique Cruz (h)
(Enviado Especial a Mar del Plata)
El colega Juan José Moro, quien recorrió el mundo a partir de su decisión de seguir la carrera profesional del marplatense Guillermo Vilas y coincidir con el mejor momento también de la recordada “Oral deportiva” conducida por José María Muñoz, fue el que se encargó de tirar la primera piedra. “Me gustaría que se diga por qué River no quiere venir a Mar del Plata a jugar el superclásico. ¿Por qué se niega Passarella?, ¿acaso se olvida de que él debutó precisamente en un torneo de verano en Mar del Plata?. ¿Y Almeyda?, ¿acaso no recuerda lo que él vivió en esta ciudad en aquel inolvidable Panamericano cuando el propio Passarella dirigía a la Selección?”, dijo el veterano colega. Y esto dio lugar a que se dejaran en claro dos cuestiones: 1) que el Boca-River no se hizo en Mar del Plata porque River se negó; 2) y que Mar del Plata no puede permitir que haya clásicos de verano que se hagan en otras ciudades (el 25 en Chaco y el 29 en Mendoza), porque el primer Boca-River del año, históricamente, siempre se hizo en la Feliz.
“Los marplatenses no pueden dejar que se le sigan escapando cosas. Ya se les fue la mitad de lo que antes se daba, porque los torneos de verano, ahora, se reparten entre Mar del Plata y en Mendoza”, les dice Albino Valentini, el directivo de Torneos y Competencias, empresa organizadora del fútbol de verano en nuestro país, casi a manera de reto y de desafío para el futuro.
Hay algo de cierto en todo lo que se dijo. El fútbol de verano en nuestro país estuvo directamente vinculado con Mar del Plata desde la década del '60, cuando el ya desaparecido estadio General San Martín servía de escenario. A través del tiempo, hasta la Selección nacional jugó en enero y febrero en Mar del Plata. Basta con recordar, por ejemplo, lo ocurrido a principios de los '80, con aquel equipo de Menotti campeón del mundo que jugó ante Newell's, por ejemplo. También se recuerda aquel impresionante partido entre Polonia y River, la noche en que Francescoli marcó un golazo de chilena para ponerle cifras definitivas al juego (fue 5 a 4 para River) o el día en que Racing y Checoslovaquia empataron 3 a 3, también entre fines de los '70 y principios de los '80, protagonizando uno de los partidos más lindos que se haya visto en esta época del año.
(Lea la nota completa en la Edición Impresa)




