Mercedes realizó este lunes su presentación formal para la temporada 2026 de la Fórmula 1, un acto que marcó el verdadero punto de partida del nuevo campeonato para la escudería de Brackley.

Aunque el Mercedes W17 ya había sido mostrado en imágenes digitales y rodó en Barcelona, el equipo de Brackley realizó este lunes su presentación oficial para la temporada 2026 de Fórmula 1. Con la palabra de Toto Wolff, George Russell y Andrea Kimi Antonelli, la escudería alemana expuso su preparación técnica, las primeras sensaciones del nuevo auto y las expectativas frente al cambio reglamentario que marcará una nueva era en la categoría.

Mercedes realizó este lunes su presentación formal para la temporada 2026 de la Fórmula 1, un acto que marcó el verdadero punto de partida del nuevo campeonato para la escudería de Brackley.
Si bien el W17 ya había sido revelado el pasado 22 de enero a través de renders digitales y luego visto en acción durante un shakedown en el Circuit de Barcelona-Catalunya, el evento sirvió para poner el foco en el trabajo interno del equipo y en la preparación integral de cara a un año clave.

Durante la presentación tomaron la palabra el jefe del equipo, Toto Wolff, junto a sus pilotos George Russell y Andrea Kimi Antonelli, quienes compartieron sus primeras impresiones sobre el nuevo monoplaza y el desafío que se avecina.
Toto Wolff se mostró entusiasmado con el concepto del nuevo Mercedes y destacó los cambios visibles respecto a su antecesor. “Es súper emocionante. Si miras el auto, ves claramente diferencias: es más pequeño, compacto y ágil. Además, este año logramos algo bastante espectacular con la decoración”, señaló el directivo austríaco.
Wolff también hizo hincapié en el trabajo realizado durante las pruebas iniciales en Barcelona, donde el objetivo principal fue evaluar la fiabilidad del conjunto. “El punto culminante fue la unidad de potencia. Se trató de sumar kilómetros y asegurarnos de que todos los sistemas funcionaran correctamente. En ese sentido, fue bastante exitoso”, explicó.

Sin embargo, el jefe de Mercedes fue cauto al momento de analizar el rendimiento relativo frente a sus rivales. “Es difícil interpretar los datos. No vimos a otros equipos hacer tandas con poco combustible y cada uno tuvo sus propios problemas. No tenemos todavía una imagen clara de las relaciones de fuerza”, advirtió.
Consultado sobre el reglamento técnico que regirá desde 2026, Wolff se mostró optimista y consideró que puede acercar a nuevos públicos a la categoría. “Se parecerá más a un videojuego, sin quitarle nada al deporte. Al final del día, el mejor hombre y la mejor máquina ganarán”, resumió.
El director técnico James Allison aportó una mirada más técnica y reconoció que el análisis de los autos rivales forma parte central del proceso de desarrollo. “Todos trabajamos durante meses en el diseño en un vacío, sabiendo que otros equipos enfrentan los mismos desafíos, pero tal vez con soluciones diferentes”, explicó.

“Allí es cuando los autos salen a la luz y los estudiamos intensamente. Tomamos todas las fotos posibles y, si vemos algo que no entendemos, asignamos un equipo para analizarlo. En general, todos somos plagiadores descarados”, dijo con ironía Allison, dejando en claro la dinámica competitiva de la Fórmula 1.
El shakedown en Barcelona dejó sensaciones positivas para Mercedes. Entre George Russell y Andrea Kimi Antonelli completaron alrededor de 500 vueltas en tres días, un volumen de rodaje clave para la recolección de datos.

“Estamos satisfechos con la cantidad de kilómetros recorridos y con haber cumplido la mayoría de los objetivos planteados”, señaló Andrew Shovlin, director de ingeniería en pista. “El auto fue fiable y pudimos simular varias distancias de carrera”, agregó.
Con este primer balance, Mercedes ya enfoca su atención en los test oficiales de invierno en Bahréin, programados del 11 al 13 y del 18 al 20 de febrero, donde comenzará a despejarse el verdadero panorama competitivo de la Fórmula 1 2026.