Ferrari llegó a Monza con ilusiones renovadas, actualizaciones en su auto y un homenaje especial a Michael Schumacher. Sin embargo, la carrera de casa terminó muy lejos de lo imaginado: Charles Leclerc abandonó después de un violento accidente y Lewis Hamilton apenas pudo rescatar el sexto puesto.
Ferrari vivió una frustrante carrera en Monza y Vasseur cuestionó el roce entre Leclerc y Hamilton
La Scuderia no pudo responder ante sus tifosi en el Gran Premio de Italia. Charles Leclerc sufrió un fuerte accidente en la segunda vuelta, mientras que Lewis Hamilton remontó después de la bandera roja, pero perdió rendimiento en el tramo final.

Los dos autos rojos habían largado desde la segunda fila de la grilla de partida, con Leclerc tercero y Hamilton cuarto. Pero la situación comenzó a complicarse desde las primeras curvas, cuando el británico intentó superar a su compañero y el monegasco defendió la posición con firmeza.
Hamilton quedó sin espacio en la salida de la curva 2 y debió atravesar la grava para evitar un contacto entre las dos Ferrari. La maniobra le hizo perder varias posiciones y lo relegó hasta el décimo lugar, condicionando su carrera desde la primera vuelta.

Fred Vasseur reconoció después que el episodio había perjudicado directamente a la escudería.
“Hablé con Lewis durante dos segundos y nada con Charles. Tendremos tiempo para hablar de eso. Prefiero hablar primero con ellos y no con ustedes. Desde luego, el resultado de las curvas 1 y 2 no fue bueno para el equipo”, admitió el director de Ferrari ante los medios.
La tensión interna quedó expuesta en el peor escenario posible: ante las tribunas cubiertas de rojo y durante una carrera en la que Ferrari necesitaba aprovechar la buena posición de partida de sus dos pilotos.

La Scuderia permitió durante toda la temporada que Leclerc y Hamilton compitieran libremente en la pista. Incluso ante los pedidos para que el equipo respaldara al británico en la lucha por el campeonato, por encontrarse más cerca de los pilotos de Mercedes, Vasseur consideró que tomar una determinación de ese tipo habría sido prematuro.
Sin embargo, el francés dejó abierta la posibilidad de establecer órdenes de equipo durante la parte decisiva del campeonato.
“Para saber si necesitamos una orden de equipo o lo que sea, creo que una buena comparación es lo que ocurrió el año pasado. Piastri lideraba a McLaren en esta fase de la temporada y, si McLaren hubiera apostado todo por Piastri, Max Verstappen habría sido campeón”, explicó Vasseur.
El incidente entre los pilotos de Ferrari no fue el único golpe para el equipo. La situación empeoró apenas una vuelta después, cuando Leclerc continuaba peleando dentro del grupo delantero.
El monegasco cayó del segundo al cuarto lugar y llegó emparejado con Oscar Piastri a la curva Alboreto, la antigua Parabólica. Según explicó Ferrari, Leclerc quedó ligeramente sobre la parte sucia de la pista, perdió el control de su auto y golpeó con mucha violencia contra las barreras.
El accidente provocó la bandera roja y generó preocupación dentro de la escudería. Leclerc fue trasladado al Centro Médico para someterse a controles preventivos, aunque Ferrari confirmó posteriormente que se encontraba bien y que pudo regresar al sector del equipo.
“En la segunda vuelta, Charles llegó lado a lado con Oscar a la última curva y se fue ligeramente hacia la parte sucia de la pista. Eso fue suficiente para que perdiera el auto y golpeara las barreras. Fue un impacto fuerte, así que lo más importante es que Charles está bien”, señaló Vasseur.
Con la carrera detenida, Hamilton dejó los neumáticos blandos con los que había largado y colocó los medios para afrontar el relanzamiento desde el octavo puesto. El siete veces campeón mundial inició entonces una buena recuperación y llegó a ubicarse cuarto, nuevamente dentro de la pelea del grupo delantero.
El avance, sin embargo, encontró rápidamente un límite. Ferrari ya sabía que sufriría en velocidad final y esa debilidad quedó expuesta en las largas rectas de Monza. Hamilton tuvo dificultades tanto para atacar como para defenderse y, en las vueltas finales, comenzó a perder rendimiento en sus neumáticos.
El británico entregó dos posiciones y finalmente recibió la bandera a cuadros en el sexto lugar, a 24 segundos del ganador. Completó las 53 vueltas y marcó su mejor registro, 1m25s300, en el giro 23.
“Sé lo duro que trabajó todo el mundo para llevar las últimas actualizaciones al auto y estoy agradecido por todo el esfuerzo que se continúa haciendo, tanto en la pista como en la fábrica”, expresó Hamilton después de la carrera.
El británico reconoció que la falta de velocidad condicionó sus posibilidades durante todo el Gran Premio.
“Sabíamos que perderíamos algo de rendimiento en las rectas y eso hizo que la carrera fuera bastante difícil para nosotros. Nos habría gustado conseguir un resultado mejor después de todo el trabajo realizado en el auto, pero tomaremos lo aprendido este fin de semana, nos reagruparemos y seguiremos trabajando”, agregó.
Leclerc, todavía golpeado por el abandono frente a los tifosi, dejó un mensaje más breve: “No es la manera en la que queríamos terminar nuestro fin de semana y tenemos que pasar de página y mirar hacia Madrid. Muchas gracias a todos nuestros tifosi por apoyarnos en nuestra carrera de casa. Nos aseguraremos de volver más fuertes”.
Vasseur también reconoció que Ferrari no pudo ofrecerles a sus seguidores el resultado que esperaban después del respaldo recibido durante todo el fin de semana.
“Estamos decepcionados por no haber podido darles a nuestros tifosi el resultado que queríamos, después de la energía y el apoyo increíbles que nos demostraron”, señaló el jefe de la Scuderia, quien también felicitó al ganador: “Estoy muy feliz por Kimi Antonelli. Este es un momento muy importante para él y se lo merece”.

La frustración fue todavía mayor por todo lo que había rodeado al Gran Premio. Ferrari corrió ante unas tribunas repletas y durante un fin de semana cargado de emoción por el homenaje a Michael Schumacher, al cumplirse 30 años de su primera victoria en Monza.
La fiesta estaba preparada, pero el resultado nunca llegó. Ferrari se marchó de su casa con uno de sus autos destruido, un sexto puesto como único consuelo y una conversación pendiente entre Vasseur, Leclerc y Hamilton por lo sucedido en la largada.
El equipo analizará ahora la información recogida durante el fin de semana y buscará corregir las áreas en las que volvió a quedar expuesto. No tendrá demasiado tiempo para hacerlo: la próxima fecha será el Gran Premio de España, que se disputará del 11 al 13 de septiembre en el nuevo circuito de Madrid.








