Una frase de Flavio Briatore volvió a colocar el futuro de Franco Colapinto en el centro de la conversación: “En este momento, el piloto no es realmente nuestra prioridad”. Leída de manera aislada, podía interpretarse como una señal de incertidumbre para el argentino. Dentro de la explicación completa, el sentido fue diferente.
Briatore respaldó a Colapinto y señaló la prioridad de Alpine: reconstruir el equipo
El responsable de la escudería destacó que Franco mejoró “al 100%” y ubicó a Pierre Gasly entre los seis mejores pilotos de la Fórmula 1. Aunque la formación para 2027 continúa sin confirmarse, sostuvo que el principal problema no está en quienes manejan, sino en la necesidad de desarrollar un auto competitivo.

El asesor ejecutivo de Alpine no cuestionó a Colapinto. Por el contrario, destacó su evolución durante la temporada 2026 y defendió también la capacidad de Pierre Gasly. Su mensaje apuntó a las dificultades más profundas de la estructura de Enstone: antes de buscar soluciones en el mercado, necesita mejorar su funcionamiento interno y construir un auto capaz de sostenerse entre los principales equipos.
La continuidad de Franco para 2027 todavía no fue anunciada oficialmente. Sin embargo, Briatore dejó en claro que el problema prioritario de Alpine no pasa actualmente por sus pilotos.
Primero el equipo, después los nombres
El italiano, fue consultado sobre si necesitaba una figura del nivel de Michael Schumacher o Fernando Alonso para volver a construir un proyecto ganador. “Ojalá”, respondió inicialmente. Pero enseguida explicó que Alpine todavía no llegó al punto en el que dos o tres décimas aportadas por una gran figura puedan definir una victoria o un campeonato.
“Hay que incorporar al piloto al equipo en el momento en que creas que va a aportar esa gran diferencia de dos o tres décimas. En este momento tenemos que construir el equipo, fomentar la confianza entre los ingenieros y crear complicidad entre todos”, sostuvo.
La reorganización también alcanzó al personal de Enstone. Según Briatore, Alpine pasó de contar con entre 1.200 y 1.300 empleados a tener alrededor de 900.
“Hoy mi prioridad es construir un equipo de carreras. Esa es la prioridad”, remarcó el italiano.
El número permite dimensionar el proceso. No se trata únicamente de modificar un alerón o corregir una debilidad aerodinámica. Alpine necesita reorganizar áreas, recuperar confianza dentro de la fábrica y mejorar la forma en que convierte el trabajo técnico en rendimiento sobre la pista.
El respaldo a Gasly y Colapinto
Briatore considera que Alpine ya cuenta con pilotos capaces de responder si reciben una herramienta competitiva. Sobre Gasly, fue contundente. “Si hablamos de los seis mejores pilotos, creo que Pierre está entre ellos. Necesitamos un auto mejor y más confianza en la gente de la fábrica. Eso es lo que tenemos que hacer ahora”, afirmó.
El francés tiene contrato hasta finales de 2028 y es una de las referencias del proyecto. Para Briatore, cuando Alpine llegue al momento de buscar esas últimas décimas, Gasly podría ser el piloto indicado para aportarlas.

“¿Por qué no Pierre? ¿Por qué no el piloto que ya tenemos?”, planteó.
Su evaluación sobre Colapinto también fue positiva. El italiano destacó el crecimiento del argentino entre una temporada y otra y evitó establecer cuál puede ser su techo.
“Franco es muy joven. Es su primera experiencia completa en la Fórmula 1 y, del año pasado a este año, está mejorando al 100%. No sabés cómo puede evolucionar un piloto joven. Veremos qué nos depara el futuro”, expresó.
La referencia al “100%” debe entenderse como una valoración enfática de su evolución, no como una medición estadística. Briatore observa a un piloto más adaptado, regular y preparado para responder ante las exigencias de la categoría.
Un crecimiento reflejado en los resultados
Colapinto llegó al receso en el 12.º lugar del Campeonato de Pilotos, con 19 puntos. Sumó en seis de las 11 carreras disputadas: China, Miami, Canadá, Barcelona, Gran Bretaña y Bélgica.
Sus mejores resultados fueron el sexto puesto en Canadá y el séptimo en Miami. También terminó noveno en Silverstone y décimo en Spa, dos actuaciones importantes porque llegaron cuando el A526 comenzaba a perder rendimiento frente a sus principales rivales.

En Bélgica, Franco largó 11.º y alcanzó la zona de puntos después de superar en una misma acción a Liam Lawson y al propio Gasly. El argentino terminó décimo, mientras su compañero quedó 11.º.
El cierre en Hungría fue más difícil. Colapinto finalizó 15.º y Gasly, 12.º, sin el ritmo necesario para pelear por puntos. Ese resultado también dejó a Alpine en el sexto lugar del Campeonato de Constructores, después de ser superado por Racing Bulls.
Un auto que dejó de acompañar
El retroceso de las últimas carreras refuerza la explicación de Briatore. Alpine comenzó la temporada instalado como el quinto equipo, favorecido también por haber concentrado buena parte de sus recursos en el nuevo reglamento. Sin embargo, no consiguió sostener esa posición en la carrera de desarrollo.
Racing Bulls mostró un crecimiento constante, Audi también avanzó y Aston Martin dio un salto importante en Hungría. Alpine, en cambio, no logró que sus últimas novedades produjeran una mejora equivalente.
El A526 mostró sus mejores características en circuitos rápidos, con rectas extensas y curvas de media y alta velocidad. Sus debilidades quedaron más expuestas en trazados lentos, con altas temperaturas y grandes exigencias de tracción, como ocurrió en el Hungaroring.
En esas condiciones, el auto castiga especialmente los neumáticos traseros y pierde rendimiento al acelerar desde curvas lentas. Colapinto lo resumió después de la carrera al señalar que no había tenido agarre ni ritmo suficiente para competir.
Dentro del equipo también aparece otro desafío: conseguir que la información obtenida en el túnel de viento y los simuladores se traduzca correctamente en la pista. Alpine no confirmó públicamente un problema de correlación, pero la falta de impacto de algunas piezas alimenta esa lectura técnica.

La escudería dispuso de una cantidad importante de horas de túnel de viento por su posición en el campeonato anterior. El problema no sería solamente cuánto puede probar, sino la capacidad de convertir ese trabajo en desarrollos que funcionen cuando llegan al auto.
Cambiar de piloto no resolvería el problema
La discusión alrededor de Colapinto corre el riesgo de desplazar el verdadero desafío de Alpine. Reemplazar a un piloto no solucionaría por sí mismo las dificultades aerodinámicas, la falta de tracción ni los problemas de desarrollo.
Incluso una figura consagrada necesitaría un auto competitivo para transformar al equipo. Esa es la razón por la que Briatore considera que todavía no llegó el momento de buscar en el mercado esas dos o tres décimas adicionales.
Alpine necesita mejorar sus procesos, incorporar personal técnico, modernizar su infraestructura y fortalecer el liderazgo interno. También debe recuperar la capacidad de desarrollar el auto durante la temporada, una de las diferencias que actualmente separa a las estructuras de punta del resto de la parrilla.
La Fórmula 1 ofrece varios ejemplos de proyectos que requirieron años para volver a ser competitivos. La inversión no garantiza resultados inmediatos y cambiar de equipo tampoco representa necesariamente un salto deportivo para un piloto joven.
Por eso, una eventual salida de Colapinto no debe presentarse automáticamente como una solución. Los principales equipos ya tienen encaminadas sus formaciones y otras escuderías, como Williams, atraviesan dificultades similares para convertir sus inversiones en rendimiento.
Una definición todavía pendiente
Briatore había adelantado semanas atrás que la decisión sobre el segundo asiento para 2027 se tomaría antes o durante el receso europeo. Por ahora, el anuncio oficial no llegó.
El silencio alimenta las especulaciones habituales del mercado, pero sus últimas declaraciones no constituyen una advertencia directa para Franco. El italiano no anunció la búsqueda de un reemplazante ni responsabilizó al argentino por la pérdida de rendimiento.
Colapinto llegó al receso con su mejor producción desde que debutó en la Fórmula 1, una mayor cercanía con Gasly y el reconocimiento público de quien toma las principales decisiones deportivas en Enstone.
Su continuidad todavía debe confirmarse. Pero la conclusión que dejan las palabras de Briatore es más amplia y menos alarmista: Alpine ya tiene pilotos; ahora necesita construirles un auto mejor








