La Fórmula 1 cancelaría los GP de Bahréin y Arabia Saudita por el conflicto en Medio Oriente
El Campeonato Mundial de 2026 se enfrentaría a un calendario reducido y sin posibilidad de reemplazo europeo, generando un inesperado parate de un mes antes de Miami.
Tras el Gran Premio de Australia, los pilotos se preparan para el GP de China. REUTERS/Hollie Adams
La Fórmula 1 se ve nuevamente sacudida por la geopolítica. En las últimas horas, y mientras la categoría se prepara para el Gran Premio de China, fuentes internacionales y reportes cercanos a la FIA confirmaron que los Grandes Premios de Bahréin (12 de abril) y Arabia Saudita (19 de abril) serían cancelados. Se estima que este fin de semana llegaría la confirmación oficial.
La razón es estrictamente de seguridad: la intensificación del conflicto bélico en la región del Golfo Pérsico, con ataques directos que han puesto en riesgo la logística y la integridad de los equipos.
Un calendario que se achica
Originalmente pautado con 24 fechas, el Campeonato Mundial de 2026 se reduciría a 22 jornadas. A diferencia de otras ocasiones, la complejidad logística y la premura del tiempo impedirían que estos grandes premios sean reemplazados por sedes europeas, como se especuló inicialmente con el retorno de Francia o Imola.
Con respecto a la Fórmula 2, recortaría su calendario de 14 a 12 fechas y la Fórmula 3 pasará de 12 a 11, ya que ambas tenían actividad prevista en Baréin. Las dos volverían a competir recién en junio en Mónaco.
Tras la competencia en Japón el próximo 29 de marzo, la Fórmula 1 entraría en un inesperado "impasse" de un mes. La acción recién se retomaría el 3 de mayo con el Gran Premio de Miami, lo que obligaría a los equipos a reconfigurar sus planes de desarrollo de los monoplazas.
Franco Colapinto, en las pruebas de pretemporada en el circuito Internacional de Baréin, Sakhir. REUTERS/Hamad I Mohammed
Triple presencia argentina en Sakhir
La noticia cae como un balde de agua fría para los seguidores argentinos, que este año celebran una presencia histórica en el automovilismo internacional. El circuito de Sakhir, en Bahréin, no solo recibiría a recibir a Franco Colapinto con su Alpine en la máxima categoría, sino que era una cita clave para otros dos jóvenes talentos nacionales.
En la Fórmula 2, el bonaerense Nicolás Varrone (Van Amersfoort Racing) busca consolidar su gran debut en Australia, donde llegó a liderar la carrera principal. Por su parte, en la Fórmula 3, el joven Mattia Colnaghi (MP Motorsport) —quien compite con licencia argentina por su herencia materna— también tendría esperar para volver a pista tras sumar sus primeros puntos en Albert Park. Esta posible suspensión detiene el envión de una "legión argentina" que no se veía desde hace décadas en las categorías formativas de la FIA.
Los rumores sobre la suspensión se precipitaron tras informes que indicaban que infraestructuras cercanas al circuito de Sakhir, incluyendo una base de Estados Unidos y refinerías, fueron blanco de ataques con drones. Ante la imposibilidad de garantizar un corredor seguro para el flete de los equipos (que debe salir hacia el Golfo a mediados de la próxima semana), estiman que la organización optaría por la cautela.
Durante la conferencia de jefes de equipo en China, Jonathan Wheatley, director de Audi, evitó anticipar la decisión: “Seguimos las directrices de la FIA y la Fórmula 1. Nadie pondrá a los equipos en una situación incómoda. La logística es clave para trasladar piezas y personas por todo el mundo”, explicó.
El Alpine de Franco Colapinto, en las pruebas de pretemporada en el circuito Internacional de Baréin, Sakhir. REUTERS/Jakub Porzycki
El CEO de la categoría, Stefano Domenicali, también priorizó la seguridad del personal: “Estamos monitoreando la situación minuto a minuto. No pondremos a nadie en riesgo”, afirmó.
El deporte motor, a menudo visto como una burbuja de alta tecnología y velocidad, no es ajeno a la realidad del mundo. La seguridad de los pilotos y trabajadores es la prioridad absoluta. Para los fanáticos argentinos, la espera para volver a ver a Colapinto, Varrone y Colnaghi será más larga de lo previsto, pero la esperanza de ver la bandera celeste y blanca en lo más alto permanece intacta para cuando los motores vuelvan a rugir en Miami.