La Fórmula 1 volvió a combinar espectáculo y entretenimiento en la previa del Gran Premio de Gran Bretaña. Antes de la carrera principal en Silverstone, los 22 pilotos, entre ellos el argentino Franco Colapinto, protagonizaron un desfile muy particular: dieron una vuelta al circuito a bordo de pequeños autos construidos con piezas de Lego.
Con Colapinto, los pilotos sorprendieron con un desfile en autos de Lego antes de Silverstone
La previa del Gran Premio de Gran Bretaña tuvo un momento inusual: los 22 pilotos recorrieron el circuito en pequeños vehículos construidos con miles de piezas de Lego. La iniciativa dividió opiniones y Max Verstappen fue uno de los más críticos.

La actividad, organizada en conjunto con la reconocida marca de juguetes, rápidamente se convirtió en una de las imágenes más comentadas del fin de semana.

Un desfile diferente
Cada piloto contó con su propio vehículo, diseñado especialmente para la ocasión. Los pequeños monoplazas fueron construidos con unas 28.000 piezas de Lego cada uno y desarrollados por un equipo de diseñadores e ingenieros durante más de 6.400 horas de trabajo.

Los vehículos, equipados con ruedas de karting, alcanzan velocidades cercanas a los 25 kilómetros por hora y permitieron que los pilotos recorrieran parte del trazado británico antes de la actividad oficial.
Colapinto, protagonista de la propuesta
Franco Colapinto participó del desfile junto al resto de la grilla y se sumó al momento distendido que ofreció la categoría antes de la competencia.
El argentino llegó al domingo tras finalizar 12° en la Sprint del sábado, aunque luego sufrió una complicada clasificación que lo dejó 19° para la carrera principal en Silverstone.
Verstappen cuestionó la iniciativa
La propuesta, sin embargo, no convenció a todos los pilotos. Max Verstappen manifestó públicamente su desacuerdo con este tipo de espectáculos impulsados por la Fórmula 1.
"Prefiero jugar con Lego en casa, con los niños. No acá", afirmó el neerlandés. También sostuvo que los pilotos deberían presentarse de una manera "más profesional" y agregó: "Somos pilotos de Fórmula 1, no deberíamos parecer niños o payasos intentando chocarnos unos con otros".
Pese a las críticas, la categoría volvió a apostar por un formato que ya había tenido una buena recepción entre los fanáticos durante el Gran Premio de Miami de 2025 y que busca acercar la F1 a nuevos públicos.








