La Fórmula 1 que llegó a Singapur muestra un escenario diferente del que abrió la temporada en Australia. Mercedes sigue siendo la referencia por resultados y por la ventaja acumulada, aunque sus adversarios encontraron caminos para discutirle el protagonismo. El desarrollo de los autos modificó las posibilidades de los rivales, con avances que no siempre se reflejaron de inmediato en los puntos.
La Fórmula 1 se empareja: quiénes avanzaron y quiénes perdieron terreno en 2026
El progreso de las escuderías ajustó las diferencias en la pista, transformando la lucha por las victorias tras el dominio inicial en la actual temporada.


Un análisis publicado por el sitio oficial de la categoría permite observar esa transformación desde tres perspectivas: el ritmo potencial de clasificación, el rendimiento estimado en carrera y la evolución de las diferencias desde el comienzo del campeonato.

Las tres mediciones ayudan a entender lo que sucede en pista, aunque necesitan una aclaración: el potencial de un auto y el resultado de una competencia son cosas distintas. Reunir los mejores sectores en una vuelta ideal, por ejemplo, permite estimar velocidad disponible; completarlos en un mismo intento exige además precisión y condiciones favorables.

Mercedes conserva el peso de su comienzo
Las 11 poles conseguidas en 17 Grandes Premios explican buena parte de la fortaleza de Mercedes. Kimi Antonelli aportó seis y George Russell, cinco. Según el estudio, el equipo tuvo el mejor rendimiento potencial de clasificación en 13 fechas, incluso en algunas donde otro piloto terminó quedándose con el primer lugar.
Esa superioridad inicial construyó una diferencia que todavía sostiene su campeonato. Pero los últimos fines de semana muestran una competencia más estrecha.
En carrera, el dominio tampoco fue tan amplio como podría sugerir la cosecha de victorias. El informe estima que Mercedes tuvo el mejor ritmo en nueve de las pruebas analizadas, mientras que ganó 11. La diferencia habla de su capacidad para aprovechar oportunidades y de las que dejaron escapar sus rivales.
El campeonato también se explica por esa eficacia: contar con el auto más rápido ayuda, pero resolver mejor una carrera puede compensar una desventaja de rendimiento.
Red Bull encontró cómo volver a pelear
La recuperación de Red Bull es uno de los movimientos más importantes del año. En Japón, su diferencia potencial de clasificación con Mercedes superaba el uno por ciento. En Malasia consiguió superar a los principales candidatos.
El cambio también aparece los domingos. Según el análisis, Red Bull contó con el mejor ritmo de carrera desde Azerbaiyán, una tendencia que da sustento a sus últimas actuaciones.
Su evolución permite entender por qué unas décimas pueden modificar tanto una competencia. En Austria ya había mostrado un ritmo superior después de incorporar mejoras, pero aquella ventaja no alcanzaba para facilitar un adelantamiento sobre Russell. Tener velocidad para seguir a otro auto y disponer de la diferencia necesaria para pasarlo son desafíos distintos.

Red Bull logró acercarse y, posteriormente, convertir ese crecimiento en victorias.
Ferrari tiene velocidad y oportunidades pendientes
Ferrari aparece como un equipo más constante de lo que algunos resultados permiten advertir. Su dificultad estuvo, en determinados momentos, en reunir todo ese potencial cuando había que definir una clasificación.
Singapur fue el ejemplo más claro. La suma de los mejores sectores de Charles Leclerc y Lewis Hamilton situaba a la Scuderia por delante del resto, con una ventaja cercana a las dos décimas. Sin embargo, la pole quedó en manos de Max Verstappen.
Ese cálculo no asegura que Ferrari pudiera reproducir su vuelta ideal. Sí permite señalar que tenía herramientas para aspirar a más.

En carrera, las victorias de Barcelona y Gran Bretaña mostraron su capacidad para aprovechar el rendimiento. Luego perdió terreno y volvió a acercarse en Singapur, donde el estudio la ubicó al nivel de Red Bull en ritmo estimado.
McLaren busca sostener sus mejores fines de semana
McLaren mostró picos de rendimiento suficientes para vencer, aunque le costó mantenerlos entre circuitos de características diferentes.
Hungría y Países Bajos fueron puntos altos en clasificación. En Zandvoort, además, las mejoras aerodinámicas acompañaron una actuación dominante de Lando Norris, que terminó con más de 11 segundos de ventaja sobre Mercedes.
Pero el informe también identifica una limitación de velocidad en las rectas que ayuda a explicar parte de su retroceso posterior.
McLaren tiene actuaciones que lo colocan en la discusión por la victoria. La dificultad es repetir ese nivel con la regularidad necesaria para sostener una pelea de campeonato.
Alpine avanzó más, pero la zona media también cambió
En el balance del desarrollo, Alpine presenta el mayor recorte de distancia respecto de la referencia: 1,03 segundos entre Australia y Singapur. Red Bull recuperó 0,62; Aston Martin, 0,50; y Ferrari y McLaren, 0,43 cada uno.
Son diferencias relativas dentro del estudio, no ganancias que puedan trasladarse directamente a cualquier circuito.
El progreso ofrece una señal favorable para el equipo de Franco Colapinto, aunque su recorrido tuvo altibajos. Además, cuando Alpine encontró rendimiento, sus adversarios también estaban trabajando para avanzar.

Racing Bulls consiguió afirmarse en la pelea de la zona media, pero su evolución reciente se estancó en la estimación de ritmo de carrera. Audi, en cambio, achicó diferencias y en Singapur se colocó por delante de Racing Bulls y Haas en esa medición.
Alpine apareció allí como el quinto equipo con mejor ritmo estimado. Esa posición marca una posibilidad competitiva, aunque aprovecharla exige completar una carrera eficaz y sin inconvenientes.
Las mejoras no ofrecen garantías
Williams representa una de las mayores dificultades para transformar actualizaciones en progreso sostenido. Después de señales alentadoras al comienzo, perdió competitividad y las modificaciones introducidas en Bakú no alcanzaron para reducir de manera decisiva su desventaja.
Aston Martin eligió concentrar buena parte de su recuperación en un paquete amplio de cambios, estrenado en Hungría. El salto fue visible, aunque después aparecieron nuevas oscilaciones.
Cadillac también redujo diferencias desde su debut, pero continúa entre los equipos más alejados de la punta.
Haas deja el balance más desfavorable de la comparación de desarrollo: es la única escudería que terminó el período con una pérdida relativa, de 0,21 segundos. Sus actuaciones recientes ofrecen alguna recuperación, aunque todavía necesita continuidad.
La evolución de la temporada muestra que el orden de la Fórmula 1 sigue abierto. Mercedes conserva la ventaja de haber empezado mejor y haber aprovechado sus oportunidades. Detrás, varios equipos ya encontraron cómo acercarse. En las próximas carreras, la diferencia estará tanto en las mejoras que puedan incorporar como en su capacidad para convertirlas en resultados.








