Franco Colapinto terminó preocupado por el inesperado comportamiento de su Alpine durante el Gran Premio de Hungría. El argentino largó desde el 13º puesto, recibió la bandera a cuadros en la 15ª posición y, después de la carrera, reconoció que el A526 nunca tuvo el ritmo necesario para pelear por los puntos.
Colapinto sufrió con un Alpine sin grip y pidió respuestas: “Fue muy raro”
El argentino largó bien, pero una salida de pista lo hizo perder dos posiciones y luego quedó condicionado por la falta de adherencia del A526. Terminó 15º y permanecerá en Hungría para probar con Alpine el martes y el miércoles.

“Largué bien, pero después me quedé trabado en la curva 1 detrás de Pierre”, explicó Colapinto ante la prensa en el corralito del Hungaroring.
El momento que condicionó su carrera llegó poco después, cuando intentaba mantenerse cerca de su compañero Pierre Gasly. Colapinto dejó abierta incluso la duda sobre un posible toque entre los dos Alpine, aunque no pudo confirmar qué había sucedido.

“Cuando frené en la curva 4 detrás de Pierre, muy pegado, no sé si él me tocó o qué pasó, pero se me movió mucho el auto. Me fui un poco afuera y perdí dos puestos. Fue una pena”, relató.
A partir de ese momento, Colapinto quedó atrapado en el tráfico y no encontró la velocidad necesaria para recuperar terreno. Sin embargo, lo que más le llamó la atención fue la falta de adherencia que mostró el Alpine durante toda la prueba.
“Después me quedé trabado toda la carrera detrás de ellos. Igualmente, no tenía ritmo. No sé si se rompió algo, fue muy raro porque iba muy, muy despacio”, reconoció.
El argentino también describió un auto difícil de controlar, tanto en el eje delantero como en el trasero.
“El balance me estaba costando mucho. Patinaba y deslizaba de atrás y de adelante. No tenía nada de grip en esta carrera, así que tenemos que entender la razón y el porqué”, señaló.
Colapinto comenzó la competencia con neumáticos medios nuevos y Alpine lo llamó a boxes en la vuelta 16 para colocarle el compuesto duro. La detención lo dejó en el 21º y último puesto, pero luego consiguió recuperar terreno y superar a Carlos Sainz antes de finalizar 15º.

El cambio de neumáticos tampoco solucionó los inconvenientes del A526.
“Cuando pusimos la goma nueva en la parada tampoco tenía mucho grip. Fue un poco raro, faltó mucho ritmo y tenemos que entender por qué”, insistió.
Pierre Gasly terminó 12º con el otro Alpine, también fuera de los puntos. Colapinto, por su parte, se marcha del Gran Premio de Hungría con 19 unidades en el campeonato y con una incógnita que el equipo deberá resolver: por qué su auto perdió tanta adherencia y rendimiento durante la carrera.
El trabajo continuará esta misma semana en el Hungaroring. Colapinto volverá a girar con Alpine el martes y el miércoles, en dos jornadas de pruebas que le permitirán seguir acumulando kilómetros y profundizar el análisis junto al equipo.








