Franco Colapinto volverá a subirse al Alpine este viernes en Austin. Después de un tramo que le dejó más frustraciones que resultados, el Gran Premio de Estados Unidos aparece como una oportunidad para recuperar sensaciones, completar vueltas y volver a construir un fin de semana con posibilidades de sumar.
Colapinto vuelve a Austin, un lugar de buenos recuerdos, con Alpine bajo examen
Después de tres fechas sin puntos y dos abandonos en Singapur, el argentino afrontará el Gran Premio de Estados Unidos con la necesidad de recuperar continuidad. El equipo tiene dos problemas por resolver: la confiabilidad y un rendimiento que cae durante las carreras

La pausa después de Singapur llegó en un momento necesario. El argentino había cerrado allí una seguidilla de tres fechas sin puntos, con dos abandonos en el mismo fin de semana y una frase que resumió cómo se iba: “El peor triplete de mi carrera”.
Ahora lo espera un circuito donde ya supo conseguir un resultado importante. En 2024, durante sus primeras carreras con Williams, terminó décimo en el Circuito de las Américas y sumó un punto. Regresará con otra experiencia, otro auto y un desafío que también involucra al equipo: encontrar respuestas para que el trabajo de los entrenamientos y la clasificación pueda sostenerse hasta la bandera a cuadros.
En Alpine hay dos frentes abiertos. Uno tiene que ver con las fallas que dejaron a Colapinto fuera de carrera. El otro aparece cuando el auto logra completar la distancia, pero pierde rendimiento a medida que pasan las vueltas. La explicación de Pierre Gasly después de Singapur permite entender por qué el A526 puede mostrarse competitivo el sábado y quedarse sin puntos el domingo.

Volver a completar una carrera
El último fin de semana de Franco terminó antes de tiempo en las dos competencias. En el Sprint de Singapur debió abandonar por una falla en el sistema de almacenamiento de energía. El equipo reemplazó ese elemento para la clasificación, pero el domingo apareció otro inconveniente.
Colapinto había largado desde el puesto 15 y alcanzó a avanzar una posición antes de reportar una falta de potencia. Finalmente tuvo que detener el auto. Alpine informó entonces que sospechaba de un problema en la transmisión.
Fueron dos interrupciones distintas que le quitaron la posibilidad de desarrollar sus carreras y dejaron trabajo pendiente para los técnicos. También cortaron el esfuerzo del piloto después de jornadas en las que había intentado recuperar confianza y encontrar un mejor equilibrio.
Por eso, Austin representa una oportunidad para volver a sumar kilómetros útiles. Completar los entrenamientos, probar alternativas y llegar al domingo con información suficiente será parte de lo que necesita para preparar una carrera en mejores condiciones.
El formato tradicional puede ayudar en esa tarea. Después del fin de semana con Sprint en Singapur, el Gran Premio de Estados Unidos ofrecerá dos prácticas el viernes y una tercera el sábado, antes de la clasificación. Habrá más tiempo para revisar el comportamiento del auto y trabajar sobre los cambios.

Lo que Gasly pudo mostrar
La carrera de Gasly en Marina Bay dejó a la vista otra dificultad de Alpine. El francés había clasificado séptimo, por delante de sus rivales directos de la zona media, pero terminó undécimo.
Perdió dos posiciones en las primeras curvas, superado por Liam Lawson y Nico Hülkenberg. Después explicó que había sentido una falta de potencia al soltar el embrague, algo que el equipo debía analizar. Sin embargo, el problema de la largada fue apenas una parte de lo que condicionó su domingo.
Con el paso de las vueltas, los neumáticos traseros comenzaron a perder rendimiento y Gasly se quedó sin herramientas para sostener su posición. Había iniciado la carrera con medios y pasó a los blandos para la segunda parte. Llegó a estar décimo a unas siete vueltas del final, pero no pudo conservar ese lugar.
“En clasificación las gomas están frías y en una sola vuelta no tienen tiempo de sobrecalentarse tanto”, explicó. La dificultad aparece cuando debe repetir ese esfuerzo durante varios giros.
“En carrera, apenas te subes al auto la sensación es buena; una vuelta, dos vueltas, pero en la tercera vuelta nuestras temperaturas están por las nubes y ya no tenemos tracción”.
Su descripción ayuda a entender la diferencia entre una buena clasificación y una carrera que termina lejos de lo esperado. A una vuelta, el Alpine puede aprovechar el agarre disponible. En una tanda larga, el exceso de temperatura en los neumáticos traseros reduce esa posibilidad.

Cuando acelerar se vuelve un problema
La pérdida de agarre tiene consecuencias que van más allá del tiempo por vuelta. Gasly explicó que el auto deslizaba de atrás cada vez que intentaba acelerar a la salida de las curvas.
Sin una buena salida, tampoco podía defenderse en la recta siguiente. Aunque por momentos tuviera velocidad para acercarse a un rival, le costaba mantenerse a su espalda o responder cuando otro piloto lo atacaba.
“Una cosa es ser lento, pero si puedes salir de la curva con una buena velocidad, puedes mantenerlos detrás”, señaló.
En Singapur encontró el límite justamente allí. Mientras otros conseguían acelerar con mayor firmeza, él tenía que corregir los movimientos del auto y perdía terreno. El deslizamiento castigaba todavía más los neumáticos y hacía más difícil recuperar el rendimiento.
Gasly también vinculó parte de esas dificultades con las llantas utilizadas por Alpine. Su diseño influye en la manera en que se transmite y se conserva el calor dentro de la rueda. Lo que puede ayudar a llevar un neumático a su temperatura de trabajo se convierte en una complicación si después no se logra controlar ese calor.
En las condiciones de Marina Bay, con altas temperaturas y muchas curvas lentas, esa limitación tuvo un costo importante.
El diagnóstico del francés aporta una explicación sobre el comportamiento del A526. Las fallas que detuvieron a Colapinto requieren su propia revisión, pero el problema de los neumáticos muestra otra tarea que Alpine necesita resolver para ofrecerles a sus pilotos mayores posibilidades en carrera.
Austin pondrá a prueba el equilibrio
El Circuito de las Américas presenta un desafío diferente al de Singapur. En sus 5,513 kilómetros y 20 curvas combina cambios rápidos de dirección, frenadas fuertes, sectores lentos y una recta extensa.
La primera parte exige precisión y confianza para enlazar curvas a alta velocidad. Más adelante, el auto debe responder bien al frenar y permitir una buena aceleración. Encontrar un equilibrio entre esas necesidades será importante para Alpine.
La pista también ofrece oportunidades para avanzar. La subida hacia la primera curva permite distintas trayectorias y suele generar cambios de posición en la largada. La frenada al final de la recta larga es otro de los lugares donde se pueden intentar sobrepasos.
Para Colapinto, el recuerdo del punto conseguido con Williams en 2024 forma parte de su historia en Austin. Aquella actuación llegó cuando todavía estaba dando sus primeros pasos en la Fórmula 1 y pudo aprovechar la oportunidad hasta el final.
Esta vez llegará después de una experiencia mucho más extensa y de semanas en las que tuvo que convivir con resultados adversos. El antecedente le pertenece, aunque las posibilidades de este fin de semana se construirán desde el primer entrenamiento.
Una respuesta que debe aparecer en pista
Las declaraciones de Gasly muestran que Alpine tiene identificadas algunas de sus limitaciones. El paso siguiente será comprobar cuánto puede mejorar y cómo responde el auto en un trazado con características distintas.
Para Franco, la búsqueda comienza con algo que en Singapur le faltó: continuidad. Poder completar las sesiones, trabajar sobre sus sensaciones y llegar al final de la carrera le permitirá evaluar su rendimiento con más elementos.
Después vendrá la pelea por las posiciones y por volver a sumar. Austin le ofrece una nueva oportunidad, pero aprovecharla requerirá el trabajo de todo el equipo. Colapinto necesita un auto que le permita competir hasta el final; Alpine, transformar sus explicaciones en respuestas sobre la pista.
Los horarios de Colapinto en Austin
Viernes 23 de octubre Primer entrenamiento 14.30
Viernes 23 de octubre Segundo entrenamiento 18.00
Sábado 24 de octubre Tercer entrenamiento 14.30
Sábado 24 de octubre Clasificación 18.00
Domingo 25 de octubre Carrera, a 56 vueltas 17.00








